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viernes, 17 de septiembre de 2010

Las Madres en un nuevo aniversario de La noche de los lápices en Quilmes



(Buenos Aires)


La Asociación Madres de Plaza de Mayo y su presidenta Hebe de Bonafini participó  ayer de las actividades realizadas en el Pozo de Quilmes, en el marco de la conmemoración del 34º aniversario de La Noche de los Lápices. El encuentro, organizado por H.I.J.O.S. Quilmes, contó con la presencia del intendente de esa localidad, Francisco “Barba” Gutiérrez, además de funcionarios municipales, concejales y diversas agrupaciones.


La jornada comenzó pasadas las 17, con una marcha desde la plaza de la estación hasta las inmediaciones del “Pozo” que será convertido en una Casa de Memoria y Dignidad. La primera en hacer uso de la palabra fue "Peti" González, quien estuvo detenida en el Pozo de Quilmes. Durante su alocución, la docente hizo un relato de todo lo que le tocó vivir y cómo, en el ex centro de detención, conoció al actual intendente quilmeño. Luego, el jefe municipal se refirió al proyecto para convertir ese lugar en un espacio de vida.
Posteriormente, la Presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, expresó: "Es muy difícil hablar mirando este lugar siniestro… ahora todo parece fácil, ahora todo parece nada cuando uno lo cuenta”.
“Cuando los chicos estaban ahí, algunos sabrían que no iban a volver pero otros tenían esperanza. Los que no se imaginaban lo que iba a pasar fueron los milicos. Ellos tenían mucha soberbia y creyeron que iban a poder con nuestros hijos y con nosotros. Y no pudieron, y no pudieron. El sueño de la revolución ardía en las venas de nuestros hijos”, aseguró Hebe entre aplausos de miles de personas que participaron del acto.
“Con el repudio y el asco de la sociedad los milicos están pagando tal perversidad, con el desprecio de sus propias familias. Son nada. Nadie los va a recordar, todos los vamos a repudiar y también a los civiles, hay muchos civiles que también lo tienen que pagar. Esta prensa maldita de hoy también lo tiene que pagar, esto de que eran ‘enfrentamientos’ los fusilamientos, que eran ‘enfrentamientos’ las fugas y los mataban por la espalda. Todos lo van a tener que pagar. Es muy importante los juicios pero también la calle. Estos actos en las calles, todos los actos que podamos hacer, la presión del pueblo es lo que ejerce más justicia. Los pueblos en la calle ejercemos la justicia”, agregó la Presidenta de la Asociación.
“Gracias a los pibes de H.I.J.O.S por habernos invitado, gracias al ‘Barba’ que tiene las bolas para hacer de ese lugar un lugar de vida. Siempre la vida le gana a la muerte, compañeros. Por más muerte que haya habido en un lugar, la vida le va a ganar. Hagamos lugares donde entre y salga la gente, donde el arte demuestre que nunca jamás en la vida vamos a permitir otra vez que los milicos se hagan cargo, que ocupen un lugar, que se hagan cargo de la patria. Los militares tienen que estar para defender la patria, tienen que aprender a defender la patria, esta patria donde hay tanta sangre”.

Emocionada y fortalecida por el calor popular, Hebe añadió: “Hoy es uno de los días que recordamos, ‘La noche de los lápices’ y están las noches de la corbata, las noches de los apagones, y las noches y las noches y las noches. Por eso nuestros hijos nos dieron la luz, nos parieron a las Madres a esta lucha, nos dieron la luz de sus vidas, nos dieron la sangre para que hoy podamos estar acá, nos mostraron un camino, nos dejaron un legado. Mientras haya un solo pibe que levante la bandera de la justicia, de la revolución, del camino más increíble que es éste que estamos viviendo. Parece un sueño, cada vez que habla Cristina es como un sueño, siempre nos da más de lo que esperamos. Hay que acompañarla, hay que hacer la patria que soñaron nuestros hijos a su lado, no criticando todo, ‘que haga Cristina’; la responsabilidad es nuestra, la patria es nuestra y el proyecto, si lo queremos, también es nuestro. Hay mucho para mejorar, es verdad,  hagámoslo entre todos, todos tomemos la misma responsabilidad que es la que nos dejaron nuestros hijos. Ese ‘hasta la victoria, siempre’ es muy cantado: hagámoslo carne. Ese ‘el otro soy yo’, también es muy sentido. Pero estar parada acá frente a ese lugar siniestro donde tantos pibes -que son nuestros hijos, todos sin distinción- estuvieron ahí yo me siento como que hemos triunfado entre medio de tanta sangre, le hemos ganado al horror, le hemos ganado a los milicos y lo hicimos entre todos porque ellos eran demasiado bellos, demasiados valientes, demasiado hermosos y no los podemos traicionar. Hasta siempre”.