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martes, 28 de abril de 2009

Staging Cities: Buenos Aires 2009


(Buenos Aires)


STAGING CITIES. Poniendo ciudades en escena: Buenos Aires 2009. Un parlamento de humanos y no humanos en la cuenca del Riachuelo . Proyección del documental, mesa redonda y debate.

Miércoles 13 de mayo / 19:30 hs.
PARANÁ 1159 - Buenos Aires

Mesa redonda y debate sobre nuevos formatos de discusión-imaginación urbana:
-Gustavo Dieguez (arquitecto, laboratorio de reciclaje)
-Juan Pablo Gómez (dramaturgo, director)
-Daniela Gutiérrez (Flacso, editora de Manantial)
-Agustina Mazzini (abogada ambientalista)
-Jorge Francisco Liernur (director de la carrera de arquitectura de la Universidad Di Tella)
-Mauricio Corbalan y Pio Torroja (m7red)

Entes, cosas, infraestructuras, personas, maquinas, grupos, instituciones, personajes, cómo conviven? Cómo están pobladas la ciudades? Que conflictos los unen y los separan?.
Staging cities/Ciudades en escena se plantea el problema de la puesta en escena de la ciudad, de la puesta en público de seres o entidades y de su convivencia.
Poner en público esta diversidad es una apuesta política.
Los parlamentos son un escenario donde las ciudades se pueden ver a si mismas. Pero los parlamentos son un tipo particular de puesta en escena de lo público.
Staging cities/Ciudades en escena plantea el desafío de la construcción colectiva de personajes y escenarios urbanos como un nuevo dispositivo escénico-político.
Staging cities/Ciudades en escena comenzó en el año 2006 como un experimento de discusión urbana que conectaba las ciudades de Ámsterdam y Buenos Aires en un juego de rol en tiempo real a través de Internet.
El escenario construido para Buenos Aires hipotetizaba un enfrentamiento de clases sociales en Puerto Madero, el proceso de urbanización mas reciente y caro de la ciudad. El que emergió en Amsterdam puso en escena el conflicto entre la comunidad local y la minoría musulmana, como una continuación de los disturbios raciales que tuvieron lugar en Francia durante el año 2005.
En el año 2007 se monto un proceso de discusión de 8 meses en la ciudad de Porto Alegre como parte de la 6ta. Bienal del Mercosul.
El escenario que emergió esta vez fue el centro de la ciudad de Porto Alegre: la ocupación por el comercio informal y el vaciamiento habitacional. Se monto una sala para dar lugar a las representaciones. El dispositivo constaba de unas cabinas de entrenamiento actoral para ciudadanos, y una sala de discusiones mediante computadoras en red.
A partir de esta experiencia, el Instituto de Arquitectos de Brasil de Rio Grande do Sul encarga la planificación de un programa de investigación y el diseño de una sala del “Teatro del Chat” para explorar el futuro urbano de Porto Alegre.
Pero el trabajo con escenarios sociales y personajes humanos se volvió insuficiente para entender la creciente complejidad del fenómeno de urbanización. Esto se hizo visible al comenzar la construcción de un nuevo escenario para la ciudad de Buenos Aires: el de la cuenca del Riachuelo Matanzas. Desde los tiempos del virreinato, el “riachuelo” es mas un campo de batalla ecológico y político mas que un ecosistema armónico. Las cuestiones ecológicas que se plantean en este escenario aparecen como controversias e incertidumbres entre actores de muy diversa especie. Aguas negras, poblaciones precarias, agencias gubernamentales, industrias contaminantes, técnicos, residuos, etc. Pero podemos considerar a un ecosistema como una suerte de asamblea sin paredes, dentro de la cual muchos tipos de estos “locutores” pueden “tener una voz”… Entonces, cómo hacer un teatro urbano en donde tanto humanos como no humanos teng an voz en esta controversia pública?
Se diseñó un dispositivo escénico compuesto por una mesa con 6 expertos de diversas áreas y una “voz” artificial que los interpelaba. El objetivo del dispositivo era hacer aparecer y dar voz, colectivamente, a un actor privilegiado en este escenario: la mierda urbana de la cuenca. Esta es la primer experiencia registrada con este dispositivo con miras a una futura representación ampliada de este escenario.


STAGING CITIES, poniendo ciudades en escena: Buenos Aires 2009. Un parlamento de humanos y no humanos en la cuenca del Riachuelo.
Producción, concepto y dirección: M7red. Mauricio Corbalan, Pio Torroja.
Cámara y edición: Julian D`angiolillo.
Cámara: Julia Masvernat.
Equipo de producción: Paola Salaberri, Martin Dipeco, Noelia Leonzio.
Sonido: Pablo Chimenti, Hernan Kerllenevich.
Agradecimientos: Museo de Bellas Artes de La Boca Benito Quinquela Martín, Museo Histórico Hospital Bernardino Rivadavia,Fundación por La Boca, agrupación musical “Los hijos de Zas”.
Proyecto hospedado por Het Blauwe Huis, Ijburg, The Netherlands.
Con el apoyo del CCEBA - Centro Cultural de España en Buenos Aires.





Florida 943 (C1005AAS) Buenos Aires | Tel 4312.3214 / Fax 4313.2432 | www.cceba.org.ar | email: info@cceba.org.ar

jueves, 5 de marzo de 2009

Periferia: en el Centro Atlántico de Arte Moderno



(Madrid)

En el contexto de la 2º Bienal de Arquitectura, Arte y Paisaje de Canarias, el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) de Las Palmas de Gran Canaria, presenta en su primera planta la exposición Periferia, comisariada por Rosa Olivares.

El territorio en transformación que rodea las ciudades y que empuja cada vez más al mundo rural, a lo que queda de naturaleza hacia unas reservas que prácticamente desaparecerán con el tiempo, dejando solamente las zonas que el turismo o el folclore puedan preservar como fuentes económicas o de memoria. Esa es la periferia. Una zona de paisaje diferente cada día, que pasa de ser campo a ser ciudad, perdiendo en esa transformación todo signo de identidad. Es algo parecido con la pubertad, esa corta época de la vida en la que el cuerpo deja de ser el de un niño pero todavía no es el de un hombre o el de una mujer. De igual modo, la periferia no construye un paisaje real, por eso tiene algo de inaprensible o tal vez de extraño, pues no admite categoría ni definición.

La periferia significa también la pérdida de la memoria, el fin de la historia. Su pasado ya nunca más será reconocible pues nada de él perdurará en un futuro que niega esa memoria, construyendo un futuro asociado no a la diferencia y a lo particular sino a la masificación de una construcción global, anodina y de expansión basada en las necesidades de crecimiento pero sin tener demasiado en cuenta la creación de un paisaje, de una localización de población configurada previamente.


En esa construcción abstracta que define la periferia es donde encontramos imágenes en las que vemos un paisaje transformado artificialmente y todavía no definido, sin categoría moral y sin estructura urbana, pero ya lejos de cualquier recurrencia a lo natural, al campo, al orden o a la belleza previa. El hombre ha aparecido pero todavía como destructor, aún no como constructor. Son las máquinas las que predominan. Igualmente el fotógrafo utiliza sus máquinas para convertir este proceso de cambio rápido y radical en algo permanente, rescatando así los últimos gestos del lugar, construyendo una memoria frágil de la relación del hombre con esos lugares sin nombre, sin definición y sin límites que conforman las periferias.


Periferia

Comisaria: Rosa Olivares

Lugar: Centro Atlántico de Arte Moderno, CAAM, Las Palmas de Gran Canaria.

Desde el 5 de marzo hasta el 3 de mayo.

Gabriele Basilico · Sergio Belinchón · Stéphane Couturier · Gerardo Custance Francesco Jodice · Matthias Koch · Bas Princen · Xavier Ribas · Montserrat Soto

Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM)
Los Balcones, 11-13
Las Palmas de Gran Canaria
928 31 18 00
www.caam.net
magen: Bas Princen. Ring Road (Ceuta / Findeq), 2007. Cortesía del artista y Galería Van Kranendonk, La Haya.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Presentación de libro

(Buenos Aires)

El miércoles 11 de marzo a las 19 se presentará el libro "Ciudades" - construcciones con pinturas de Alberto Bali y textos de Ernesto Mallo.

Centro Cultural Recoleta

sábado, 24 de enero de 2009

Vivir en Argentina- Editorial Taschen




(Buenos Aires)


Vivir en Argentina (Living in Argentina) es un libro de arte con magníficas fotografías de Ricardo Labougle que presenta un viaje apasionante por los interiores más bellos y extraordinarios de la Argentina.

En el libro aparecen el Teatro Colón, el Museo Xul Solar, la casa de Alan Faena, empresario asociado con el diseñador Philip Stark para traer a Buenos Aires lo mejor de la arquitectura internacional; Villa Ocampo – la casa de que fue de la escritora Victoria Ocampo en San Isidro -, la Casa Kálnay obra del arquitecto de origen húngaro Jorge Kálnay, ejemplo de la arquitectura de la década del ´30 en Buenos Aires; la casa de Juan Gatti, director de arte y creador de la estética gráfica de las películas de Pedro Almodóvar, ubicada en el barrio de Retiro en Buenos Aires; la casa de Martín Churba, artista textil, creador de la marca Tramando, ubicada en Colegiales, Buenos Aires.

La casa y restaurante – de doce sillas - de Francis Mallmann en el barrio de La Boca, construida en 1920 y ahora reciclada; la casa de Alicia Goñi, ubicada en General Rodríguez, en el campo de polo Los Fresnos, Provincia de Buenos Aires; la casa de la escritora, artista y arquitecta Susana Gronda en el Volcán, Provincia de Jujuy.

Estas y otras casas y lugares son presentados en el libro destacando el diseño y la decoración, el arte de combinar lo antiguo con lo moderno, los colores y los tejidos, e incorporar los maravillosos paisajes argentinos a la paleta arquitectónica.

miércoles, 21 de enero de 2009

sábado, 17 de enero de 2009

Muestra de Muntadas Stadium XIII


(Buenos Aires)

Entre junio y agosto de 2007 se presentó en la Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta la muestra Muntadas Stadium XIII. Archivos del Sur publicó una nota sobre el tema.
Rescatamos ahora algunas imágenes de la muestra y un texto:


Notas sobre los acontecimientos de masas*

por Daina Augatis

En los años ochenta el estadio confirma su prominencia en nuestro paisaje urbano: es un símbolo contemporáneo, un monumento ubicuo a la civilización urbana occidental. La industria ha hecho del estadio un nuevo gigante entre los lugares de congregación pública, la mayor distracción urbana, con un impacto social y cultural similarmente vasto. En muchas capitales se producen rivalidades por tener el estadio mejor dotado, incorporando proezas tecnológicas, ingenierías innovadoras y nuevos dispositivos tecnológicos. Descendiente del antiguo stadion griego, palabra que significa “medida de distancia”, el estadio actual se ha convertido en una medida del orgullo y del éxito de la ciudad.

En tanto que distintivos premeditados de progreso y poder, estas construcciones asumen una gran influencia sobre el desarrollo urbano: los acontecimientos que alojan otorgan un sello más cosmopolita a la ciudad, el efecto multiplicador del consumo turístico proporciona un incentivo económico y las masas se entretienen placenteramente. El progreso es evidente, pero coexiste con la regresión. Asistimos a métodos de control de la muchedumbre que incluyen el cerco del terreno de juego o del escenario mediante un “foso seco”, físico o humano; “palcos de honor” que distinguen a la nueva clase de los ricos ociosos y que constituyen un retroceso hacia el sistema de castas; mientras que, como recinto de conciertos de rock de gran afluencia, el estadio representa el extravío conservador de aquello que en los sesenta era un acto alternativo de la juventud radical, ahora transmutada en feliz cómplice de la mercantilización de la cultura. Repleto de sofisticadas contradicciones, el estadio sigue siendo una arena muy destacada para librar las diarias batallas políticas, económicas e ideológicas.

En su instalación, Muntadas ha querido resaltar estas implicaciones culturales y políticas del estadio a fin de descubrir las herramientas de la manipulación. De manera similar a la de trabajos anteriores, como The Board Room y su metáfora del poder corporativo (exponiendo las relaciones entre ámbitos económicos, políticos, religiosos y mediáticos), Muntadas prosigue su análisis crítico de los arquetipos. Utilizando un enfoque deconstructivo, aquí, no sólo examina la arquitectura del estadio y los acontecimientos que alberga, sino que además aísla varios detalles infraestructurales que constituyen signos menos visibles de directrices corporativas, políticas y culturales. Por medio de múltiples elementos visuales y sonoros, la instalación subraya la función del estadio como una forma de arquitectura pública instrumentalizada, con el propósito de crear una nueva ideología o de apoyar a la que prevalece.

La instalación de Muntadas se refiere a estructuras históricas tales como el Coliseo, en cuyas magníficas proporciones y compleja configuración se manifiesta la fuerza del Imperio Romano, evocando brutales luchas de hombres y bestias, carreras de cuadrigas, impresionantes paradas militares y el martirio de los cristianos, hechos que compartieron su planta oval. Estos excitantes acontecimientos, que requerían el tipo de espacio cercado que ofrece el estadio, son algunos de los primeros ejemplos de persuasión de las masas y de control deliberado.

Subsiguientemente, el mayor tributo al impacto visual de aquella cultura ancestral se encuentra en la repetida evocación de la imagen del César y de la arquitectura romana, principalmente por parte de Napoleón, de Mussolini y Hitler. Los estadios fueron elementos importantes en sus políticas porque el objeto de control fueron las masas. De la raíz de este control floreció una voluntad de poder desmesurada y el asentamiento de unos sistemas ideológicos totalitarios. Los correspondientes métodos de adoctrinamiento penetraron abiertamente en el territorio de la propaganda: la manipulación y encarrilamiento de la opinión pública mediante ciertos símbolos políticos.

A través de los sistemas de patronazgo, artistas y arquitectos se han convertido en colaboradores políticos de relieve al crear los signos y símbolos que contribuyen a la realización de tales aspiraciones. El arquitecto Albert Speer, por ejemplo, desarrolló eficazmente un estilo clasicista perpetuador del ideario nazi, diseñando moles arquitectónicas y espectáculos masivos comparables a los de Atenas y Roma. Speer transformó las congregaciones de masas, como la que tuvo lugar en Nuremberg durante ocho días, en espectáculos teatrales llenando el estadio con personas dispuestas según figuras geométricas, iluminadas por los haces de las luces antiaéreas, portando los símbolos del régimen y desfilando al ritmo de una música de innegable efecto. El vigor de todos esos elementos era tan potente que la llegada del líder bastó para precipitar a sus futuros seguidores hacia un nocivo frenesí.

Con atención se puede trazar un análisis más claro de la manipulación de las masas al servicio del beneficio político, ¿pero realmente estamos hoy mejor protegidos como personas capaces de distanciarnos y ser inmunes a las persuasiones invisibles? Las arrebatadas reacciones que suscitan las estrellas del deporte, los ídolos del rock, los dirigentes políticos y los líderes religiosos en los actuales “recintos al servicio del público”, ¿son menos exaltadas que en otros tiempos? La resistencia es difícil, dado que, además de unas técnicas ya probadas, ahora existe una mayor sofisticación en los medios de comunicación, así como impacientes intereses del capitalismo.

La manera en que los media han afectado la naturaleza de los acontecimientos de masas es espectacular. En el caso de los deportes, la llegada de la radio en los años treinta trasladó el énfasis del público asistente al público oyente. Los primeros comentarios radiofónicos no se emitían en riguroso directo desde el estadio, sino que se trasladaban por cable a la correspondiente estación. Eran emisiones trucadas donde se duplicaban los aplausos y rumores del público y los jugadores, a veces añadiendo datos falsos a fin de mantener la escucha permanentemente. La radio comenzó lo que la televisión ha perfeccionando mediante sus objetivos zoom, sus repeticiones de jugadas a cámara lenta, sus detalles acelerados, convirtiendo tales emisiones en sucedáneos institucionalizados del acontecimiento real. Aunque su mayor impacto fue el de llegar hasta el espectador encerrado en su hogar, la masa viva siguió siendo un elemento importante de la teledifusión, no solamente necesaria para llenar la pantalla en los momentos muertos, sino, y más importante, con el fin de contagiar el éxito del acontecimiento y para obtener así una mayor audiencia televisiva que genere más publicidad y, en definitiva, mayores beneficios. Para sostener el interés del nuevo consumidor, las competiciones deportivas se hicieron más espectaculares por diversos medios, entre los cuales, por ejemplo, el de hacer que, tanto los jugadores como los espectadores, fueran más conscientes de su papel de animadores mediáticos y el de integrar el culto a la personalidad en el comentario informativo.

Incluso con la posibilidad de contemplar la versión televisiva de un acontecimiento público masivo, habría que seguir hablando de las sensaciones de perderse entre la masa del estadio, escapar de las ásperas realidades de la vida y participar en el cumplimiento de un ritual público. Como arquitectura, el estadio es sólo un decorado o un contenedor de acontecimientos, pero son los sistemas políticos y económicos los que completan la función llenando el escenario.

Guy Debord, en La sociedad del espectáculo, escribe sobre el dilema de la sociedad actual:

“Para describir el espectáculo, su constitución, sus funciones y las fuerzas que tienden a su disolución, hay que distinguir artificialmente algunos elementos inseparables. Al analizar el espectáculo, uno habla en cierta medida el lenguaje mismo de lo espectacular, en el sentido en que uno se mueve por el terreno metodológico de la propia sociedad que se expresa a sí misma por medio del espectáculo. Pero el espectáculo no es otra cosa que el sentido de la práctica esencial de una formación socioeconómica: su uso del tiempo. Este es el momento histórico en el que nos hallamos atrapados”.

Al utilizar la seductora teatralidad del espectáculo y concentrarse en el particular rol de los media, Muntadas interpreta el estadio y sus acontecimientos para extraer una metáfora referida a otras manipulaciones que se dan más ampliamente en la cultura contemporánea, como Debord decía, “el momento histórico en el que nos hallamos atrapados”.

Las masas, los espectadores, los consumidores son víctimas de esta manipulación, su conducta es alterada, y la historia de la masa es la que nos hablará inadvertidamente de la sociedad, de las actitudes y los códigos predominantes, de la violencia y la diversión, y, finalmente, del éxito o el fracaso del control social. Por tanto, el Stadium de Muntadas puede contemplarse como un homenaje al público.

* Publicado originalmente en inglés como “Note on Mass Events”, en Stadium, editado por Walter Phillips Art Gallery; The Banff Centre for the Arts, Banff, 1989.