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lunes, 16 de enero de 2012

Entrevista a Félix Aberasturi, artista y arquitecto


























foto: Félix Aberasturi (c) Lucie Yeung


(Buenos Aires)






Félix Aberasturi es un artista y arquitecto argentino, vive en Francia desde hace diez años. Actualmente presenta una muestra en la Embajada Argentina en París, Laberinto de espejos, inspirada en la obra de Jorge Luis Borges.



Lo entrevisté vía correo electrónico y la entrevista se puede leer en el siguiente enlace:




domingo, 15 de enero de 2012

Apuntes de un proyecto literario - Javier Claure C., desde Estocolmo
























(Estocolmo) Javier Claure C.


Han pasado veinte años del “Primer Encuentro de Poetas y Narradores Bolivianos”, efectuado en Estocolmo, y todavía recuerdo los acontecimientos como si hubiesen ocurrido ayer.
Cuatro amigos interesados en la literatura: Edwin Salas (Q.E.P.D), Ángel Ontiveros, Víctor Montoya y el autor de esta nota, organizaron este evento que tuvo gran éxito en Estocolmo y buena repercusión en Bolivia.
A Edwin Salas lo conocí en la universidad cuando estudiaba informática, ya que él estudiaba para un doctorado en ingeniería mecánica. A Víctor Montoya lo conocí en la presentación del poemario “Datos para la biografía de un hombre”, del poeta argentino Chiche Diamanario (seudónimo de Mario Chichelnitzky), quien actualmente vive en Barcelona. Y con Ángel Ontiveros iniciamos una amistad en los años 80. Nuestro afán por la literatura nos llevaba a reunirnos horas (sin que faltara buenos tragos, por su puesto) para intercambiar ideas y pensamientos. En los veranos, aprovechando el sol que aparece en Suecia, solíamos juntarnos en el parque Ivar Lo para iniciar nuestras pequeñas tertulias. Fue en una de esas reuniones que surgió la idea de hacer un encuentro de poetas y narradores bolivianos. Al principio, solamente era un sueño porque, como bien es sabido, todo sueño fracasa sin el soporte económico. La pregunta era entonces: ¿Cómo financiar este proyecto literario?
Nos repartimos tareas. En lo que a mí respecta, los otros compañeros del grupo decidieron designarme secretario de hacienda. Así lo señala el protocolo firmado por Edwin Salas y Ángel Ontiveros el 1 de abril de 1990. Me lo entregaron ese mismo día, cuando tuvimos una reunión en las oficinas de la universidad, donde Salas estaba haciendo su doctorado. En dicho documento, Salas figura como auditor; aunque, a decir verdad, los otros dos miembros del grupo siempre estaban presentes en el momento de rendir cuentas.
Mi nombramiento se debe, creo, a mi firme e inquebrantable crítica a “ciertos miembros” de las asociaciones culturales en Suecia, que se habían embolsado (y se embolsan) gran parte de las ayudas económicas que reciben del Estado.
Debo señalar con orgullo que nuestro grupo jamás tuvo ambiciones de lucro. No éramos una empresa empeñada en ganar dinero, ni tampoco utilizamos falsas etiquetas para ocultarnos bajo una bandera. Simple y llanamente se trataba de un gesto altruista. Queríamos difundir, al pueblo sueco y a la colonia latinoamericana, la literatura boliviana. En esa época no había internet. Nos enterábamos de las noticias de nuestro querido país por el desaparecido periódico Presencia, que llegaba al Centro Socio-Cultural Boliviano. La literatura boliviana, pese a sus grandes talentos, no era conocida. Don Carlos Medinaceli, crítico literario boliviano y fundador de la revista “Gesta bárbara”, solía decir: “La mayor desgracia para nosotros es haber nacido en Bolivia, la cola del mundo...”. Pero hoy, contrariamente a estas palabras, Bolivia avanza, con sus errores, en lo político y en el aspecto literario. Existen en el país buenos escritores y poetas que hacen progresar, día a día, la literatura boliviana. Muchos de ellos se han perfilado a nivel internacional.
Me propuse, entonces, hacer un trabajo de hormiga para conseguir ayuda económica: escribía cartas a diferentes instituciones culturales, me citaban para conversar personalmente y los logros iban saliendo, poco a poco, a luz. Mientras tanto, los otros compañeros trabajaban por su cuenta. Nos reuníamos cada cierto tiempo para informar los avances. Y la verdad es que había éxito. Lo que inicialmente era una simple ilusión se tornaba en una realidad.
El 17 de enero de 1990, organizamos una tertulia en los locales del Centro Socio-Cultural Boliviano (en Bredäng). Publicamos un pequeño folleto titulado “Poetas Bolivianos en Suecia, Noche Literaria”, en la que participaron: Héctor Borda, Víctor Montoya, Olga V. de Arizcurinaga, Edwin Salas, Ángel Ontiveros, Yerko Rhea Salazar y Javier Claure. Fue una noche muy agradable y concurrida en la que el poeta orureño, Héctor Borda, leyó sus poemas durante una hora. El mismo año, el 24 de noviembre a las 19:00 horas, organizamos otra tertulia, también en los locales del Centro Socio-Cultural Boliviano (en Karlaplan). Para esa fecha nos dimos a conocer como grupo Noche Literaria. Publicamos nuevamente un cuadernillo, titulado “Poetas y narradores bolivianos en Suecia”, en cuyo prólogo se advierte: “Uno de los objetivos fundamentales de estos encuentros literarios es el de preparar el ambiente para el futuro encuentro de poetas y narradores bolivianos en Europa, a efectuarse en septiembre del 1991. La colonia boliviana, en Suecia, estará muy bien representada.”
Los participantes esta vez fueron María Joaniquina, Ángel Ontiveros, Juan Carlos Romero, Javier Claure y Humberto Vásquez. Los invitados especiales de la noche: Bernarda Díaz (poetisa chilena), Mario Romero (poeta argentino, Q.E.P.D) y Ana Rojas Portillo (declamadora boliviana).
El grupo Noche Literaria siguió trabajando hasta que finalmente vio el sueño realizado. Tuvimos el honor de tener en Estocolmo a las siguientes personas:
Ruth Cárdenas, poetisa (Sucre, Bolivia, 1957), llegó desde Italia.
Ricardo Pastor, escritor (La Paz, Bolivia, 1940), llegó desde Estados Unidos.
Pedro Shimose, poeta (Riberalta, Bolivia, 1940), llegó desde España.
Nora Zapata, poetisa (Cochabamba, Bolivia, 1945), llegó desde Suiza.
Homero Carvalho, escritor (Santa Ana, Bolivia, 1957), llegó desde Bolivia.
Alberto Gruerra, poeta (Oruro, Bolivia, 1932 - 2006), llegó desde Bolivia.
Otros escritores y poetas bolivianos radicados en Suecia, quienes además habían publicado libros, eran:
Héctor Borda, poeta (Oruro, Bolivia, 1927)
Víctor Montoya, escritor (La Paz, Bolivia, 1958)
Edwin Salas, poeta (Casarabe, Bolivia, 1954)
Olga V. de Arizcurinaga, poetisa (La Paz, Bolivia, 1927)
En realidad, en el documento enviado al Instituto Sueco, el 3 de octubre de 1990, figuraban dos escritores más que no pudieron llegar por motivos de trabajo. La convocatoria para este acontecimiento cultural se lanzó la misma fecha y estaba orientada a todos los bolivianos residentes en Europa o cualquier otra parte del mundo que hayan publicado libros.
De esta manera, se sumaron también al encuentro por cuenta propia Luis Vélez Serrano (filólogo cochabambino, llegó desde Suiza), Luis Andrade (poeta chuquisaqueño, llegó desde Bolivia) y Tito Silva (escritor beniano, llegó desde Holanda).
















(c) Javier Claure C.


Estocolmo












Javier Claure C. es un escritor boliviano radicado en Suecia


fotografías:


arriba:


Tomada el 14 de septiembre de 1990, a las afueras de ABF (local donde se llevaron a cabo las conferencias del encuentro).
De izquierda a derecha: Ruth Cárdenas, Homero Carvalho, Pedro Shimose (detrás), Alberto Guerra, Nora Zapata, Edwin Salas (detrás), Víctor Montoya, Héctor Borda, Javier Claure, Ricardo Pastor, Luis Vélez (detrás), Tito Siva y Luis Andrade.

abajo:
De izquierda a derecha: Luis Vélez, Nora Zapata, Javier Claure, Alberto Guerra y Héctor Borda.

la nota y las fotografías han sido enviadas por Javier Claure C. para su publicación en la revista Archivos del Sur

viernes, 13 de enero de 2012

Laberinto de espejos: muestra de Félix Aberasturi en la Embajada Argentina en París


























imagen: Félix Aberasturi, Fundación mítica de Buenos Aires


(Buenos Aires)






Con gran éxito se inauguró la muestra Laberinto de espejos de Félix Aberasturi en la Embajada Argentina en París. La muestra cuenta con el Patrocinio de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges y el apoyo personal de María Kodama.



Leer nota completa en el blog de muestras/arte:






miércoles, 11 de enero de 2012

Avión ultraligero esloveno da la vuelta al mundo en dos meses













(Buenos Aires)






El avión ultraligero esloveno Virus SW despegó desde Eslovenia el 8 de enero para dar la vuelta al mundo en dos meses. Mañana cruzará el Océano Atlántico para venir a America Latina. Está previsto que entrará en Argentina el 28 de enero y la estará recorriendo por el término de 15 días.
El avión de solo 290 kg que consume una cantidad mínima de combustible fue fabricado en la empresa eslovena Pipistrel, varias veces ganadora del premio de la NASA para los aviones más económicos desde el punto de vista de consumo de energía.
El desarrollo sostenible en todas las áreas es un objetivo primordial en Eslovenia que, aunque es uno de los países más pequeños de Europa, con este proyecto invita a toda la comunidad internacional a luchar por la conservación del medio ambiente, la resolución de los problemas del cambio climático, la protección de las culturas locales y la mejora de las relaciones sociales.
El avión, pilotado por Matevž Lenarčič biólogo, fotógrafo y protector del medio ambiente, volará desde Eslovenia a través de África, América del Norte y del Sur, por la Antártica hacia Australia y Asia, sobre el monte Everest y la India hacia casa. Durante el vuelo realizará varios proyectos, desde imágenes fotográficas hasta la medición de carbono negro en la atmósfera

El piloto Matevž Lenarčič publicará de forma regular sus impresiones y fotografías en http://www.worldgreenflight.com/

fuente:Embajada de Eslovenia en la Argentina

Suplemento de poesía 2012: Mónica López Bordón





















Poemas del nuevo libro de Mónica López Bordón, La brevedad del silencio (traducción al italiano de Luigi Muccitelli, Editorial GRUPO CERO) en el Suplemento de poesía 2012:





lunes, 9 de enero de 2012

Poema: La Solitudine - Alicia Silva Rey


































































































































































foto: Alicia Silva Rey


Un nuevo poema en el Suplemento de poesía 2012:

http://www.revistaarchivosdelsurpoetas.blogspot.com/2012/01/alicia-silva-rey.html

La Solitudine - Alicia Silva Rey






Quilmes






Provincia de Buenos Aires








imagen: Dowec, Figuración vigente - Agua (de la muestra en el Museo de Arte Tigre)

Acerca de la escritura y los libros: Fernando Pessoa y Marguerite Duras


























































































(Buenos Aires)




Hay dos escritores que me interesa destacar y que han tenido un concepto de la escritura y la forma de organizar o no los libros.
Uno de ellos es el escritor portugués Fernando Pessoa, considerado uno de los más grandes escritores del siglo XX. La otra es la escritora francesa Marguerite Duras.
Yo creo que las nuevas tecnologías hoy permiten publicar fragmentos de libros, capítulos, los libros se pueden ir armando.






Y eso es lo que me parece más interesante.

El libro del desasosiego de Fernando Pessoa


Hace algún tiempo escribí sobre el Libro del desasosiego de Fernando Pessoa. En ese ensayo publicado primero en la revista Cultura segunda época (Buenos Aires) y después en otras revistas culturales (Triplov, Portugal) y sitios web, que reproduzco a continuación:












"Lo que tenemos aquí, no es un libro sino su negación y subversión, el libro en potencia, el libro en plena ruina, el libro-sueño, el libro-desesperación, el anti-libro, más allá de toda literatura. Lo que tenemos en estas páginas es el genio de Pessoa en su momento cumbre."


La primera vez que leí el Libro del desasosiego de Fernando Pessoa fue en una versión en español de Angel Crespo publicada por Seix Barral en 1982. Ya había leído unos cuantos libros de Antonio Tabucci, escritor italiano al que admiro y supe entonces que él había introducido con una labor de orfebre intelectual la obra de Pessoa en Italia. Lo que no advertí y esto lo supe después, cuando volví a leer el Libro del desasosiego en traducción de Santiago Kovadloff, editado por Emecé en 2000, es que éste es un libro que se va armando y que puede seguir articulando conforme pase el tiempo, según quién organice el material dejado por Pessoa, y según otras variables que tal vez no puedan preverse todavía. Pessoa acumuló en un arcón o baúl sus originales inéditos y allí fueron encontrados tras su muerte en 1935. Ese legado, dejado por el escritor en relativo desorden, sigue siendo hasta hoy materia de clasificación e investigación por parte de los estudiosos de su obra. Pessoa ha sido reconocido por muchos críticos junto a Kafka y a Joyce como uno de los grandes escritores del siglo XX.
La primera versión del Libro del desasosiego, la de Angel Crespo, dice en el prólogo: " En 1913, Fernando Pessoa (1888-1935) publicó en la revista A Águia un original en prosa, titulado "Na Floresta do Alheamento" (En la floresta de la enajenación), en preparación. Dicho escrito iba firmado por Fernando Pessoa, sin que se hiciese la aclaración, o la salvedad, de que su autor lo atribuyese a Bernardo Soares ni a cualquiera otro de los personajes que, como se sabe, dio por autores del libro". Fernando Pessoa escribía con heterónimos. Tanto en la versión de Angel Crespo como en la traducida por Kovadloff , el Libro del desasosiego se atribuye a Bernardo Soares. Sin embargo, antes de esa atribución, ha habido otras, Pessoa pensó en atribuirlo a otro heterónimo: Vicente Guedes. En otra oportunidad, dada la escritura fragmentaria del Libro del desasosiego , Pessoa pensó también en atribuirlo a Álvaro de Campos. Lo fascinante de este libro del genial poeta portugués es que además de estar atribuido en estas últimas versiones a un personaje literario como Bernardo Soares, es un libro que puede seguir "haciéndose". En la introducción del Libro del desasosiego escrita por Richard Zenith y traducción de Kovadloff, se narra cómo se organizó esta versión. Lo que tenemos aquí, dice Zenith, "no es un libro sino su negación y subversión, el libro en potencia, el libro en plena ruina, el libro-sueño, el libro-desesperación, el anti-libro, más allá de toda literatura. Lo que tenemos en estas páginas es el genio de Pessoa en su momento cumbre".

En una entrevista, el escritor italiano Antonio Tabucci, al preguntársele por el significado en su propia obra de la figura de Fernando Pessoa dice: "A Pessoa le debo, en primer lugar y principalmente, la fe en lo novelesco, porque, a través de su poesía, ha construido en realidad un universo novelesco, ideando algunos personajes, como Álvaro de Campos, Ricardo Reis, Alberto Caeiro o Bernardo Soares, que en lugar de ser personajes que actúan, son seres que crean. Pessoa, en última instancia, lo que hizo fue inventar una serie de personajes creadores y ponerlos en relación, urdiendo amistades, correspondencias, etcétera; edificó una especie de teatro en el cual hay actores, pero donde falta el guión". Tabucci destaca que el poeta portugués hizo esta gran construcción novelística en la época de la gran crisis de la novela, ya que murió en 1935. Paradójicamente , agrega Tabucci, Pessoa ha creado una vía de escape, una pirueta, por la que en nuestro siglo, cuando parece que ya no existe un espacio para la novela, puede reconstruirse un universo novelesco, no mediante la novela, sino con la poesía. Esto me impresionó muchísimo " destaca el escritor italiano. En la misma entrevista, Tabucci hace resaltar la característica de Pessoa de ser además de poeta, un personaje: " el personaje de sí mismo y el personaje que es para los otros, lleno de misterios, los cuales son muy difíciles de aclarar del todo, y tal vez no lo consigamos nunca". Pessoa vivía en habitaciones realquiladas de pequeñas pensiones, pasó su vida como un modesto funcionario y dedicaba todo su tiempo a la escritura. Se escindía en varios seres y conseguía a pesar de ello una gran unidad sin caer en la esquizofrenia y en la locura, relata el escritor italiano a su entrevistador. Asimismo, Tabucci destaca el sacrificio o tal vez el desinterés de Pessoa por publicar su obra. Mantuvo oculta su carrera literaria rechazando de esta manera honores y glorias que quizá la vida le habría concedido y prefirió la escritura y la satisfacción que ésta puede proporcionar.

Si hay algo fascinante en la lectura del Libro del desasosiego de Pessoa es encontrarse con un alma volcada al papel sin interferencias ni ornamentos inútiles y también en algunas oportunidades, encontrarse con un idiolecto. En cuanto a esto último, Angel Crespo, en la primera versión en español del libro dice: "Wittgenstein discute, en su obra Philosophical Investigation, la posibilidad de un lenguaje que sólo pueda ser entendido por un individuo, y por él oído, y que se refiera a acontecimientos mentales interiores y por lo tanto, ocultos o secretos para los demás. Si ese lenguaje existe, Wittgenstein piensa que es intraducible debido a que el lenguaje es un hecho social cuya formación y comprobación - y aun corrección- depende, no de la falible memoria individual, sino de la memoria colectiva, que es la condición precisa para que el lenguaje sea propiamente tal, sea comunicable, y por lo tanto, traducible. Sin llevar las cosas tan lejos, hay que advertir que el lenguaje del Libro del desasosiego es, en ocasiones, un idiolecto que tiende a lo secreto, a lo incomunicable, y que, debido a ello, bordea, también en ocasiones, la intraducibilidad ".

En cuanto a las intenciones de Pessoa en dejar una obra fragmentaria y en haber también dejado algunas indicaciones para articular el libro, habría que remitirse a George Steiner quien dice: " el recurso a la intencionalidad, a lo que podemos decir del propósito del escritor o del artista pone trampas incluso peores que las que atribuimos a los usos de la biografía. Balaam - y Marx citará esta parábola en su exploración de las contradicciones ideológicas en el interior de la literatura - profetiza en contra de su expresa voluntad. Un artista puede engañarse radicalmente en cuanto a sus verdaderos motivos - semejante "verdad" puede ser un fantasma epistemológico- y los efectos que se proponía. Puede, siguiendo una estrategia esopiana, intentar engañar a otros (los censores). Sus diarios, cartas, y notas de programa más íntimos pueden ser ficciones retóricas en la génesis de la ficción. Los diarios y las conversaciones de Kafka son obras maestras de afligido circunloquio no sólo con respecto a los otros sino, principalmente, al mismo. Su aparente transparencia hace la obra real más secreta". Steiner relativiza la desconstrucción al decir" no hace falta que una advertencia desconstructiva nos señale las multiestratificadas intencionalidades de la fábula, nos recuerde las inconmensurabilidades y las autodisoluciones retóricas inherentes a los actos semánticos." Para la hermenéutica moderna, dice Steiner ," es fundamental el famoso postulado de Schleiermacher según el cual el lector puede descubrir la intención y el significado auténticos del texto mejor que el autor." Respecto a esto Richard Zenith, destaca en la última versión del Libro del desasosieg o "que mucho antes que los descontructivistas llegaran para enseñarnos que no hay nada hors-texte, Fernando Pessoa vivió, en carne propia - o en su anulación-, todo el drama del que ellos tan sólo hablan. La falta de un centro, la relativización de todo (incluso de la misma noción de lo relativo), el mundo entero reducido a fragmentos que no conforman un verdadero todo, apenas texto sobre texto sobre texto, sin ningún significado o casi sin nexo - todo este sueño o pesadilla posmodernista - no fue, para Pessoa, un grandioso discurso. Fue su íntima experiencia y su tenue realidad. Y este libro-caos del desasosiego fue su lucidísimo textimonio:

"Todo cuanto el hombre expone o expresa es una nota al margen de un texto borrado por completo. Con más o menos suerte, por el sentido de la nota, inferimos el sentido que podría ser el del texto, pero queda siempre una duda, y los sentidos posibles son muchas" (Fragmento 148)

Fernando Pessoa dejó algunas indicaciones para articular el Libro. Según Zenith son de ayuda relativa, porque son contradictorias y evidencian sobre todo hasta qué punto llegaba la confusión del autor: ni él sabía cómo ordenar los fragmentos. Zenith reconoce que tal vez lo mejor hubiera sido una edición de piezas sueltas, ordenables según el criterio de cada lector. Es así como a mí me gusta leer el Libro del desasosiego. Cito a continuación algunos fragmentos que elegí para este artículo:

"Mi vida es como si me golpeasen con ella"

"Soy en gran medida la misma prosa que escribo. Me desarrollo en fragmentos y párrafos, me convierto en puntuaciones y, en la distribución desencadenada de las imágenes, me visto, como los niños, de rey con papel de diario, o, en el modo como creo el ritmo de una serie de palabras me corono, como los locos, de flores secas que siguen vivas en mis sueños"

"El arte consiste en hacer sentir a los otros lo que nosotros sentimos, en liberarlos de sí mismos, proponiéndoles nuestra personalidad mediante esa especial liberación".

"A veces me sucede, y siempre que me sucede es casi de repente, que en medio de las sensaciones me brota un cansancio tan terrible de la vida, que no tengo ni siquiera la más mínima idea de cómo dominarlo. Para remediarlo, el suicidio parece incierto; la muerte, aun cuando suponga la inconsciencia, es poco todavía. El que siento es un cansancio que ambiciona, no el dejar de existir - lo que puede o no ser posible-, sino una cosa mucho más horrorosa y profunda, como es el no haber siquiera existido nunca, no haber sido nunca de ninguna manera".

"¿Qué es viajar y para qué sirve viajar? Cualquier poniente es el poniente; no es preciso ir a verlo a Constantinopla. ¿La sensación de liberación que nace de los viajes? Puedo tenerla yendo de Lisboa a Benfica, y tenerla con más intensidad que aquel que va de Lisboa a China, porque si la liberación no está en mí, no está, para mí, en parte alguna. "Cualquier camino", dijo Carlyle, "incluso este camino de Entepfuhl, te lleva al fin del mundo." Pero el camino de Entepfuhl, si se lo sigue hasta el fin, vuelve a Entepfuhl; de manera que Entepfuhl, donde ya estábamos, es ese mismo fin del mundo que íbamos a buscar."

"Me quejo porque soy débil y, porque soy artista, me entretengo tejiendo con musicalidad mis quejas y retocando mis sueños conforme el modo que encuentro de hacerlos más bellos. Sólo lamento no ser un niño, para poder creer en mis sueños, no ser un loco para poder alejar del alma a todos los que me rodean".

(Del Libro del Desasosiego, Fernando Pessoa, Editorial Emecé)

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Bibliografía



Fernando Pessoa, Libro del desasosiego, Seix Barral




Fernando Pessoa, Libro del desasosiego, Emecé Carlos Gumpert



Conversaciones con Antonio Tabucci, Anagrama



George Steiner, Presencias reales, Destino- Compañía Editora Espasa Calpe Argentina S.A.

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Marguerite Duras



La escritora francesa Marguerite Duras opinaba acerca de la organización y reglamentación de los libros, no estaba de acuerdo con eso.


Marguerite Duras decía acerca de los libros que les reprochaba en general que no eran libres: "Están fabricados, están organizados, reglamentados, diríase que conforman una función de revisión que el escritor desempeña con frecuencia consigo mismo.
El escritor, entonces se convierte en su propio policía. Entiendo por tal, la búsqueda de la forma correcta, es decir de la forma más habitual, la más clara y la más inofensiva. Sigue habiendo generaciones muertas que hacen libros pudibundos. Incluso jóvenes: libros encantados, sin poso alguno, sin noche. Sin silencio. Dicho de otro modo: sin auténtico autor".




bibliografía: Marguerite Duras, Escribir, Editorial Tusquets




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