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sábado, 13 de septiembre de 2014

viernes, 18 de noviembre de 2011

Revista Entropía edición Nº 3



































































(Buenos Aires)





Está en los quioscos de toda España la edición 3 de la revista de relato corto ilustrado Entropía, dirigida por Javier Sanz de la que integro el Consejo Asesor. Como en todas sus ediciones, Entropía le da lugar a los cuentos de escritores contemporáneos y también publica cuentos clásicos. En esta edición entre los clásicos ha publicado a Gustavo Adolfo Bécquer.


Entre los cuentos de autores contemporáneos ha publicado entre varios más el cuento Nunca es demasiado tarde de la escritora mexicana Elena Ortiz Muñiz, y como firmas invitadas a José Vicente Pascual y a Xavier Águeda. También las secciones fijas como El rincón de Xurxo y Aeropuertos y calorías.

Editores:

Francs Gori
Javier Sanz
Ramón Rovira

más sobre Entropía edición Nº 3 en el siguiente enlace:

http://historiasdelahistoria.com/2011/11/04/numero-3-de-la-revista-entropia/

jueves, 18 de agosto de 2011

Libro: La librería del centro - Elena Ortiz Muñiz












(Buenos Aires)

Nuestra habitual colaboradora la escritora mexicana Elena Ortiz Muñiz ha publicado el libro de cuentos La librería del centro editado por la editorial Pelícano.

¿Cuántas historias pueden surgir una tarde del sábado en torno a una prestigiada Librería en el Centro de una ciudad que puede ser la mía, la suya o la de cualquier persona? La respuesta es simple: Tantas como aparecen en este libro de relatos. La librería del centro es un libro para leerse en orden o en desorden, eso es lo de menos, lo importante es que cada historia, cada vida y cada página nos deja un mensaje claro: La vida es una sola y puede acabar cuando menos lo esperamos. En La Librería del Centro el lector se adentrará en las situaciones particulares que cada personaje atraviesa un sábado alrededor de las tres de la tarde en una tienda de libros, se sumergirá en unas aguas y después en otras hasta llegar hasta el río profundo del último relato ¿Ahí terminará todo? Esa respuesta, se la dejo a usted...

Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Inició formalmente su carrera de escritora en el 2008. Ganadora de accésit y mención de honor en el I Concurso de Relato Corto Katharsis. Finalista en el I Certamen de Cartas de Amor “En Amor a dos” convocado por la Biblioteca Municipal de Arucas, en España. Fue finalista en el Certamen Literario La Felguera 2010. Autora seleccionada en el Premio Algazara de Microrrelatos convocado por la Editorial Hipálage. Su novela “Corazón en Clave de Sol” fue recomendada para su publicación por el jurado en el Concurso Internacional de Literatura Juvenil Libresa. Edición 2010. Ha participado en diversas antologías virtuales y en papel. Escribe activamente en el portal Rincón de los Escritores http://www.larmancialtda.com/. Participó como jurado en el II Concurso Estatal de Poesía “Rafael Esqueda Garibay” a cargo de la Casa de la Cultura Municipal de Guanajuato Capital y la Fundación “Amigos del Artista Guanajuatense”. Sus trabajos literarios han sido publicados también en revistas y espacios literarios de México, Canadá, Colombia, Uruguay, Chile, Argentina y España




http://www.editorialpelicano.com/

sábado, 13 de agosto de 2011

Suplemento especial DIA DEL NIÑO - Elena Ortiz Muñiz



Inés y la pintura celestial



Siempre que me encuentro en medio de situaciones difíciles recuerdo con peculiar nostalgia aquel día en que sintiéndome abrumada por completo debido a los problemas familiares, económicos y personales, que cayeron sobre mí como una avalancha, cosía prácticamente con impotencia las prendas que debía confeccionar por encargo. Labor que no realizaba normalmente pero que, dadas las circunstancias y las deudas por pagar, no me había quedado más remedio que aprovechar.
Llevaba días y noches midiendo, marcando, cortando y cosiendo, lo cual no era algo que me gustara hacer, nunca me agradó a pesar de la facilidad y buena mano que poseía para el corte y la confección de prendas, sin embargo, había que decirlo, debido a la emergencia o tal vez por ello, me sentía enojada al hacerlo.
Esa noche, Inés llegó corriendo, y arrebatándome la prenda que estaba cosiendo me obligó a levantarme para caminar hasta la ventana con gran excitación gritando:

-Mira mamá ¡Alguien ha pintado el cielo!

En el firmamento azul profundo brillaba por todo lo alto la luna llena, majestuosa y luminosa como siempre pero que resaltaba aún más por tener junto a ella espectaculares nubes blancas y grises. En conjunto, la escena era una pintura digna del mejor de los artistas. El viento soplaba y las nubes continuaban en movimiento, llegó un momento en que el satélite quedó totalmente cubierto con nubes negras que llegaron repentinamente obscureciéndolo todo, cuando éstas se apartaron mostraron una luna más brillante que nunca, redonda y soberbia enmarcada con un halo de colores maravilloso. Mi niña brincaba de contento.
Se me ocurrió decirle que aquello era obra de Dios pues Él era un gran pintor, ante lo cual, comenzó a bombardearme con todo tipo de preguntas, una detrás de otra sin darme prácticamente tiempo a responder:


-¿De dónde obtiene Dios sus pinceles? ¿Su mamá lo enseñó a pintar? ¿Por qué no usa un cuaderno? ¿Acaso no tiene pinturas?

-No necesita libretas ni papel, querida, pues cuenta con un lienzo inmenso: el firmamento y utiliza los colores del arco iris para hacer millones de cosas hermosas como éstas que ante nuestros ojos se presentan

-¿Qué hace después con sus trabajos? ¿En dónde los cuelga para contemplarlos?

No los conserva, sus obras duran solo un instante y son un obsequio para aquellos que, como tú, son capaces de levantar la vista. Las personas que viven día a día presas de su rutina sin atreverse a mirar a su alrededor se lo pierden, pues el arte es irrepetible. Podrá cualquier artista tener los mismos elementos, el mismo cielo y los mismos recursos pero la obra siempre será distinta, ninguna igual a la otra, porque invariablemente los sentimientos de esos momentos se verán reflejados.
El viento sopló y dispersó las nubes dejando la luna brillante y plena en ese manto azul profundo que nos cobija cada noche. Una a una fueron apareciendo las estrellas bajo el vapor de los velos nebulosos que se iban descorriendo con lentitud hasta que todo aquello quedó limpio, titilante y pleno de luz.
En mi cabeza seguían dando vuelta mis propias palabras: “Las personas viven cada día presas de su rutina”. Giré la cabeza para observar mi trabajo de los últimos días, ahí estaba la decena de chaquetitas carmesí que servirían para cubrir del frío a los chiquillos del coro de la Iglesia, inacabadas, pero preciosas a pesar de ello. Solo entonces fue que entendí la grandeza de mi labor, me sentí orgullosa de mi trabajo, feliz de contribuir y agradecida con Dios porque además, mis problemas financieros serían un poquito más llevaderos con lo que me pagarían por hacerlo.
Inés se había quedado dormida, su cabeza descansaba en la base del ventanal y el destello de las luminarias celestes hacía que su cabello brillara de manera irreal. La tomé entre mis brazos con cuidado y mientras la llevaba hasta la cama pensaba, al mirar su rostro angelical, que si todos conserváramos la capacidad de asombro que tienen los niños seríamos mucho más felices ¡Cuánta magia viví en tan solo unos minutos!

(c)Elena Ortiz Muñiz

México DF

imagen: Antonio Berni - Primeros pasos

domingo, 6 de marzo de 2011

Elena Ortiz Muñiz - Suplemento Día Internacional de la Mujer

Suplemento Día Internacional de la Mujer

 Elena Ortiz Muñiz colabora en el suplemento con una reflexión y un relato publicado en el blog de narrativa.

"No solamente creo que una mujer pueda vivir feliz estando sola, estoy convencida de ello. En muchos de mis cuentos las protagonistas se emancipan, lo dejan todo al final para correr en busca de su destino. Una mujer es capaz de generar y dar vida, de mantener unida a la familia, de hacer 10 cosas a la vez y romper su día en pedazos para poder repartir los trozos entre las personas necesarias. Sin embargo, la mujer es también un ser humano independiente y con sueños propios, anhelos que muchas veces quedan relegados para satisfacer las necesidades de los demás: padres, hermanos, marido, hijos, nietos...Pero no por ello deja de ser fuerza, vida, amor, fragilidad decisión, motor, entrega, pasión, necesidad, poesía, empeño, musa, diosa y esclava. ¡Todo al mismo tiempo! ¿Por qué razón no sería feliz estando sola entonces?". 


(c)Elena Ortiz Muñiz

Escritora

México

domingo, 19 de diciembre de 2010

Saludos de fin de año: Elena Ortiz Muñiz

Para todos los amigos, para la familia, para todos los que son amados e importantes...Quiero y deseo que las fiestas decembrinas sean un remanso de paz, un reencuentro con todas las personas que están tatuadas en su historia y en su entorno y que sus brazos tengan la fuerza suficiente para abrazar con la energía del amor a todas esas personas importantes...

Reciban el mejor de mis abrazos

Elena Ortiz Muñiz
México


PINCHA EN EL SIGUIENTE LINK: 

domingo, 7 de noviembre de 2010

Cuento: El tejedor de palabras - Elena Ortiz Muñiz

Alighiero Boetti

Se puede leer este cuento en el blog de narrativa:

http://archivosdelsurnarrativa.blogspot.com/2010/11/elena-ortiz-muniz.html

imagen:


"Desafío de la armonía y de la invención", 1969, Grafito s/ papel
                                   25 paneles 70 x 50 cm.Col. privada Cortesía 1000 Eventi, Milán,
                                   Italia (de la muestra en la Fundación Proa)