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domingo, 6 de marzo de 2011

Suplemento Día Internacional de la Mujer



(c)Alicia Susana Baigorria




                                               (c) Sofía Santa Clara

(Buenos Aires) 

Introducción

Para este Día Internacional de la Mujer que se recuerda el 8 de marzo, instituido en homenaje a las trabajadoras que murieron defendiendo sus derechos, convoqué a varias escritoras argentinas y de otros países para que colaboraran con una reflexión.
La consigna era:¿una mujer puede ser feliz sola? Es decir al margen de los mandatos recibidos.
Cada escritora hizo su interpretación y su reflexión. Dos de las escritoras, Elena Ortiz Muñiz y Alicia Silva Rey  enviaron además un relato para el blog de narrativa.
También convoqué a la escritora y pintora Alicia Susana Baigorria y a la fotógrafa española Sofía Santa Clara para que participaran con una imagen. Alicia lo hizo también con una reflexión.
La escritora Ada Inés Lerner convocó por propia iniciativa a un grupo de amigas e hizo una encuesta para que ellas también aportaran su reflexión sobre el tema. 
Muchas veces las mujeres que viven solas por elección  o no tienen pareja, por ser solteras, viudas, separadas, divorciadas se sienten discriminadas. Muchas confiesan disfrutar de una soledad feliz que utilizan para trabajos creativos, artísticos, viajes, pero no se atreven a decirlo por temor a ser juzgadas socialmente y marginadas.
Otras mujeres, abiertamente no soportan estar solas afectivamente.
Yo creo en la autonomía de los seres humanos, tanto de las mujeres como de los hombres. Cada ser humano debe tener la posibilidad de elegir su vida.
Hace varios años publiqué un ensayo titulado Situación de las mujeres en el mundo actual, un ensayo  sobre dos libros que se habían editado en ese momento, uno de Gilles Lipovetsky: La tercera mujer y el otro de Victoria Camps: El siglo de las mujeres.
Todavía muchas mujeres no pueden elegir, están sometidas, padecen aberraciones, son golpeadas, quemadas, hasta la muerte. Y también padecen acoso sexual y laboral. Y eso ocurre en todas las clases sociales, sin distinción. 
Las mujeres deben gozar del uso de la palabra tanto como los hombres. La violencia invisible existe cuando una mujer no puede hablar, no se puede comunicar, no se puede expresar, no puede publicar sus ideas.
Este suplemento es un homenaje a todas las mujeres en el Día Internacional de la Mujer.

Colaboran con textos en el Suplemento:

imágenes de:

Sofía Santa Clara
Alicia Susana Baigorria

(c) compilación de textos : Araceli Otamendi

Liliana Díaz Mindurry - Suplemento Día Internacional de la Mujer

Suplemento Día Internacional de la Mujer

Estar solo puede ser una decisión  tan buena como cualquier otra para un hombre y una mujer. La soledad es igualmente placentera o desagradable (según las subjetividades) para uno u otro sexo: no creo que más allá de las diferencias anatómicas y la maternidad, nos diferencien cosas  fundamentales, o en todo caso es la  misma diferencia que va de un sujeto a otro. Creo que la soledad es tan buena como la compañía y, así como es necesario a veces  compartir experiencias (para lo cual vivir solo es perfectamente posible), también es absolutamente necesaria la introspección.  Respecto de lo que es mejor: en mi caso que conocí veinte años de matrimonio (moderadamente bueno o bueno casi siempre), yo elijo (sin dogmatizar) la libertad que me da la soledad, mi tiempo interior, mi capacidad de mirar hacia dentro que se hace mucho más difícil con otro. No tengo ni ascendientes, ni colaterales ni descendientes, eso me quita una gran posibilidad de conflictos. Después de todo mi persona es la única que me acompañará hasta el último momento y es necesario aprender una buena convivencia conmigo, un amar-se, sin el que no podría escribir, y un salirme del mandato social de la necesaria compañía, así como me desprendí de la maternidad obligatoria. No es fácil, la sociedad no nos ha enseñado a querernos y no autodestruirnos, así que es el mejor de los aprendizajes. Incluso me animo a decir (para mí, insisto, no estoy predicando) que es la única posibilidad de adentrarme en mi obra y saber (el más complejo de los caminos) o aproximarme a saber  quién soy.

(c) Liliana Díaz Mindurry
     Escritora
     Buenos Aires

Magda Lago Russo - Suplemento Día Internacional de la Mujer

Suplemento Día Internacional de la Mujer

Magda Lago Russo

Todos los años en esta fecha se realizan diferentes reflexiones:.. “Que si los Derechos”…”La equidad…” “Igual remuneración por el mismo trabajo que el hombre”…en fin, una serie de pautas que conforman una plataforma sumamente respetable y por la cual se debe seguir luchando. Sin embargo, nadie trata de bucear en el estado anímico de la mujer, de buscar sus sentimientos, sus reacciones ante situaciones puntuales que la pueden afectar. De reflexionar sobre situaciones como:

¿Puede una mujer ser feliz estando sola?

La mujer desde el principio de la humanidad ha debido recorrer un camino lleno de obstáculos para lograr trascender su condición de madre y tener la posibilidad de participar en la sociedad.  Ser mujer se limitó durante mucho tiempo al cuidado de los hijos, las tareas domésticas y los trabajos manuales artesanales. Este estado de cosas fue creando a su vez una cultura de roles rígidos difíciles de trascender, manteniéndose la educación mientras que la participación en el poder civil fue  reservada a los hombres durante siglos.
Como podemos ver a través de estos flashes de la historia que la mujer estaba al lado del hombre por amor o por convicción, pues era el lugar asignado. Estaba  en compañía.
Actualmente, las mujeres tienen pleno protagonismo, invaden las universidades y compiten con los hombres en todas las áreas de la sociedad; tanto en los puestos de trabajo de jerarquía, como en las investigaciones científicas y la medicina; los puestos políticos de más alto nivel y en todos los campos de la cultura   En compañía o solas.
Una mujer puede ser feliz estando sola si entiende, según la Psicóloga Marta Chiarelli * que:
“La felicidad no es algo que se siente inconscientemente en toda circunstancia. Es una causa, un estilo de vida, una rutina que se aprende.  Y que  debe provenir de la propia mujer. ¿Cómo? Cambiando la auto imagen
Dejando de sentir lástima de sí misma.
Cambiando su comportamiento y  su actitud según sea necesario. Aceptar lo que no puede cambiar, pero cambiando lo que está a su alcance cambiar. Debe entender que no necesita de nadie para ser feliz: es completa en sí misma. Ningún hombre tiene el poder de dar o de sacar ninguna pieza de su rompecabezas personal, a menos que  lo permita. Si asume eso, se va a dar cuenta de que no hay motivo para desesperarse por no tener un varón al lado. Es falsa la creencia de que una mujer sin un hombre no es nada. Hay que entender que las alegrías y las frustraciones de su vida dependen solo de ella. “
De todo lo dicho surge una reflexión: La mujer sola, no debe envolverse en su soledad y quedar abatida por ello. Debe averiguar cuáles son sus propios recursos, indagar cuáles son sus aptitudes para ponerlas en práctica tomarse de ellas y volcar todos los sentimientos para que se concreten
Asumir por lo tanto su individualidad. También reforzar vínculos con amigas o gente nueva. Pensar con el corazón, no volverse fría porque el dolor ha golpeado su puerta y le ha destrozado el alma.
No  abandonarse,  que perfume la cama aunque el amor se fue volando en pos del infinito o le dio la espalda. Que como una maga cambie en luz y sonrisa los dolores que siente en el alma, sólo para que nadie lo note.
Finalmente; el estar sola es una opción de vida y la mujer puede ser feliz, todo depende de ella misma. Y…como dice Rafael Amor**
“ En el camino aprendí..
            Que andar solo no es soledad
      Que la cobardía no es paz
     Ni se es feliz por sonreir
                           Y que peor que mentir es silenciar la verdad ”……..

*Licenciada en Psicología: Marta Rosa Chiarelli
Universidad de Buenos Aires (UBA)  - 1973
** Rafael Amor poeta y compositor argentino.
(c)Magda Lago Russo.



Montevideo

Uruguay


Magda Lago Russo es Bioquímica farmacéutica y escritora

Alicia Silva Rey - Suplemento Día Internacional de la Mujer

Suplemento Día Internacional de la Mujer

Alicia Silva Rey colabora con un relato publicado en el blog de narrativa y esta reflexión:

 “…La mujer de mi pequeño relato está absolutamente sola pero en circunstancias extremas y verdaderamente ella no ha podido elegir su destino…”.
(c) Alicia Silva Rey
Quilmes
Provincia de Buenos Aires
Alicia Silva Rey es escritora y bibliotecaria

Adriana Nardone - Suplemento Día Internacional de la Mujer


Suplemento Día Internacional de la Mujer


Qué se entiende en esta sociedad cuando se dice "esa mujer está sola". Basta con cerrar los ojos y miles de imágenes o situaciones se suceden. Mujeres solteras, viudas o separadas, sin familia o alejadas de ella por diversas circunstancias. Solas por o sin elección. Al imaginario popular en general, esta condición le produce un sentimiento de lástima, como si el vivir solas representara un cúmulo de cosas negativas, sin pensar que a veces, compartir lo cotidiano, puede significar tener que sacrificar mucho de lo propio en beneficio de lo que se convive. La palabra soledad no siempre es "oscura". En soledad se piensa, se escucha música, se recuerda, se lee, se contempla, se mira hacia adentro, se analiza y se corrige la experiencia, se sueña. Las solas no están solas, porque en el ejercicio de su soledad siempre hay o hubo otra/o ser, o situaciones que tejieron la maya de sostén para que se diera ese estado. Muchas veces no se piensa que vivir sola es "vivir".      

(c) Adriana Nardone
     Médica pediatra y escritora

    Rosario
    Provincia de Santa Fe

Alicia Steimberg - Suplemento Día Internacional de la Mujer


Suplemento Día Internacional de la Mujer




Una mujer puede ser feliz estando sola,y horriblemente desdichada si está con un hombre que no le gusta. Como en el título de aquella obra de teatro: "No seré feliz pero tengo marido". No vi la obra porque me alcanzaba con el título.

(c) Alicia Steimberg

     Escritora

     Buenos Aires

Cecilia Vetti - Suplemento Día Internacional de la Mujer

Suplemento Día Internacional de la Mujer

Creo que la soledad es muy propia de las mujeres, será porque somos más sentimentales o más imaginativas. A veces uno puede estar en pareja y amar a su compañero con el afecto que se va agrandando a través de los años, pero necesita en un momento ese instante interior. Navegar en soledad, un día cualquiera por la casa, como un barco sin brújula, aspirando el silencio, amparándose en el abrazo de un libro o acompañándose con la pluma en una página en blanco. Todavía no imagino la soledad obligada, hasta me atrevo a tocarla, pero quiero huir de esa idea. Y para alejarla, siempre escribo un cuento o una poesía. Pienso que la soledad es buena. A veces la aprovecho en la completa soledad de mi escritorio. Si algún día estoy completamente sola, no sé después de cincuenta años de matrimonio como la tomaría. Todos los que me conocen saben que con un buen libro siempre estoy acompañada. Es mi deseo salir de gira antes que los que me rodean, quizá para no sentir ese gusto amargo de la soledad obligada.

(c) Cecilia Vetti
     Banfield
     Provincia de Buenos Aires


Cecilia Vetti es escritora

Susana Szwarc - Suplemento Día Internacional de la Mujer

Suplemento Día Internacional de la Mujer






¿Puede una mujer ser feliz estando sola? O: ¿cómo se cuecen las habas?



Otro 8 de marzo instaurado en 1952 para recordar la muerte de  146 obreras  o/y un pronunciamiento masivo contra la guerra en 1914, además de  una sublevación de mujeres rusas en 1917. Desde entonces “nuestro” día internacional. Y ante la pregunta: ¿Puede una mujer ser feliz estando sola?, me pregunto a qué soledad  y a qué mujer podría referirme.
¿A  la mujer terrateniente, dueña de numerosas hectáreas y donde “sus” peones (hombres y mujeres) viven una situación bien diferente a la suya, ya sea sola o acompañada? ¿A la mujer profesional, clase media, que para “realizar su vocación” necesita de otra mujer que “le haga la limpieza”, es decir, que prepare la comida, que limpie el baño de “la señora”, la ropa interior y le cambie las sábanas y que además bañe “a los niños y niñas”? ¿A la mujer maestra, hoy algo devaluada pero muy valorada por mí, dado que es la que  transmitirá las letras y significaciones? ¿A la mujer cartonera que durante horas juntará residuos que otra mujer dejó?

Se nace en un mundo de signos, en un determinado momento histórico. ¿Es posible, allí,  elegir el propio destino y no el que los mandatos sociales indican? Creo que para elegir  es necesario, al menos, cierto grado de alfabetización (es decir, no aparentar lectura sino ser capaz de discernimiento, de reflexión). Si las mujeres que hoy hemos llegado al voto, a caminar tan tranquilas como “los señores” por las calles de la ciudad, reflexionáramos, no creo que nos gustaría ser las propias explotadoras de otras mujeres, incluso de mujeres - niñas. Esas adolescentes que dejan sus hogares y SOLAS, van a casas “cama adentro” para subsistir, por ejemplo. Tampoco aceptaríamos que se nos muestre en afiches y programas de televisión  como objetos de burla ni creeríamos que unos kilos menos, unas arrugas menos, nos harían poseedoras de felicidad. O sea que a pesar del “largo camino recorrido”, quedan muchas cuestiones a repensar, a resolver. (Tanto para hombres como para mujeres).

Haré un recorte y elegiré a las mujeres de cierta clase media (a la vez, en ese punto en que el “horizonte” de las clases sociales parecieran “comprenderse”: la respresentada por  Edda Díaz,  actriz excelente, en la obra Mi reina, amorcito, corazón. Allí  se muestra a una mujer que, a la vez que nos cuenta, reflexiona sobre su vida. Una mujer “típica”(aún): la que desea casarse, tener niñitos, una situación económica holgada y, como trabajo: el de “encargada” de todo el acontecer del mundo hogareño.  Le dijeron sus padres, las telenovelas, la publicidad, etc. que allí se encierra la felicidad pero claro, en un grupo cerrado llamado “familiar”, en ese contrato donde se debe acumular para un supuesto progreso, donde “el afuera no importa o es peligroso”,  no hay otra “salida” que desencadenar  violencia. Y de la misma promesa de dicha, surge la desdicha. En “Mi reina…” el personaje actuado por  Edda Díaz “vive” acompañada de marido, hijos, nietos y en una inmensa soledad. Sin diálogo posible, corriendo desde la mañana a la noche, la mujer debe cumplir su rol servicial (servil). A la vez, el hombre también responde a un mandato;  pareciera tener que gritar, “ordenar”,  destratar y luego disculparse para volver a gritar. Él, también,  un explotado más en la cadena de producción. La otra cara de la moneda. Sin embargo, creo que el papel más difícil le toca a la mujer en ese cotidiano enredo familiar.

Varias mujeres decidieron estar en apariencia solas para poder acercarse a su deseo. Sor Juana Inés, por ejemplo, y muchas otras que prefirieron una vida en celdas de estudio a ser esposadas. Y, sin embargo, en su hacer contaban más los otros y las otras.
Entonces, ¿puede una mujer ser feliz estando sola de familia? Creo que sí, si se “anima” a escuchar su propio deseo de hacer y  encuentra  interlocutores. Creo que puede estar sola entre una multitud (familiar) y no sola sin el aparato institucional. Tal vez, se trate –solamente- de acceder a la fuerza que implica formar parte de la sociedad, interrogarse, preocuparse y ocuparse de lo que nos pasa como comunidad y salir del cuento de Reina, amorcito, corazón. Comprender que hay una responsabilidad hacia las otras y los otros. Creo que esto se puede lograr desde el centro de la casa, como en la plaza pública.  La mujer podría ser feliz y no asolada. Feliz y sola, alejada de los relatos que la convierten en un objeto de mercancía más. Recuerdo las palabras del poema: “cada uno está solo en el corazón de la tierra, alumbrado por un rayo de luz…”

(c)Susana Szwarc

     Escritora

     Buenos Aires


Gloria Dávila Espinoza - Suplemento Día Internacional de la Mujer


¿Puede una mujer ser feliz estando sola?

Se diría que sí, pues gozan de su independencia, sus libertades, pero al atardecer cuando solas se encuentren y tengan que compartir sus glorias o desdichas, ¿Con quién lo compartirán?, he oído a muchas mujeres decir que son felices porque viven solas, pero yo que he visto a mi madre morir en la soledad más absurda, enferma y triste, cuando mi padre que la amaba tanto le pidió una y más veces que la perdonara y ella prefirió vivir sola y terminó muriéndose triste sola y abandonada, si no fuera porque algunos de nosotros sus hijos no la hubiéramos socorrido aquello hubiese sido un triste final, yo que lo he visto de cerca no converjo con esa idea de que la mujer puede ser feliz estando sola, pues eso no es así. Y es que los hijos no podemos dar a los padres, lo que sí pueden dar sus parejas. Hay hijos que no desean ver a su madre o padre con otra persona, craso error, eso es egoísmo puro.  Creo  y soy una convencida que el ser humano se ha formado para vivir en pareja –al margen de lo que dirían las feministas- concibo fehacientemente que al caer la tarde en nuestros días, es decir a partir de los sesenta años, ya nadie quiere encargarse de uno, ni los hijos y a veces somos cargas para ellos; pero eso no será de eso modo si viven en pareja. Una relación de pareja hace más llevadera la vida, incluso las enfermedades más crueles. Unas dirán, he fracasado una y dos veces, aposté por tener un marido y he tenido dos y ninguno me resultó ¿Será que todos los varones o todas las mujeres tenemos el mismo patrón de vida?, no, no lo creo.
Ahora que estamos cerca al Día Mundial de la Mujer, yo deseo exhortar a todas y cada una a de aquellas que decidieron vivir solas, que reflexionen una y más veces sobre el hecho mismo de vivir sin una compañía, un hijo o hija no es lo mismo. Ellos también tienen su vida y sus caminos y cuando las alas estén fuertes y crecidas inevitablemente nos dejarán, no porque lo deseen sino porque es la ley de la vida, entonces ¿cómo y con quién compartiremos nuestras penas y alegrías, nuestras desasosiegos y esperanzas?, concluyo que con una pareja. Apuesto por ello, por pensar en vivir y morir compartiendo nuestras vidas con alguien, hagámoslo ahora, mañana tal vez sea tarde.

¡FELIZ DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER!

(c) Gloria Dávila Espinoza
     Escritora
     Huánuco

     Perú


Nora Tamagno - Suplemento Día Internacional de la Mujer

Suplemento Día Internacional de la Mujer

Después de haber padecido dos experiencias conyugales a cual más lamentable, sigo esperando con bombos y platillos, la tercera (pero para regocijarme). Estoy convencida que la vida de a dos, vivida con inteligencia  y con el corazón, debe ser una maravilla. Tener y prestar un hombrito para apoyarse, una mano a la que asirse, es un sueño que aún no he podido cumplir, pero ya llegará el momento oportuno si es que el destino lo tiene en sus planes.
No necesito a nadie que me pague la cuenta de la luz ni la del gas, no me importa que me lleven de viaje a Etiopía, no quiero un crucero por el Caribe. si necesito ropa, no soy pretenciosa, si quiero ir a un buen restaurante, por ahora está dentro de mis posibilidades. Es decir que en el terreno económico me autoabastezco. No así en el terreno de los sentimientos, soy definitivamente afecto dependiente. No me interesa un hombre que impacte por su belleza, ni me molestan los kilos de más (no exagerar), ni las canas, que aunque camufladas, yo también las tengo. Sí, que sea buena persona, descifrable, limpito por dentro y por fuera. Me basta lo poco, que lo poco es mucho.
No se busca, se encuentra, y si de encontrar se trata, me gustaría encontrar un compañero, no para no estar sola, sino para amar y que me ame, mimar y que me mime. Puedo estar sola, pero ¿la verdad? elijo estar acompañada, porque tengo capacidad de cariño y no quiero desperdiciarla y porque la vida, es más linda de a dos. Estoy segura, de que hasta que no haya otro descubrimiento que lo supere, el hombre es el mejor invento con quien  transitar la vida. ¿Hay algún señor en plaza que considere que aún cotizo en el mercado del usado? 

(c)Nora Tamagno
     
     Rosario
     Provincia de Santa Fe


     Nora Tamagno es abogada, escribana y escritora

Silvia Plager . Día Internacional de la Mujer

Suplemento Día Internacional de la Mujer

Como dijo Reiner María Rilke, hay soledades que engrandecen y soledades mezquinas. Las mujeres, en épocas pasadas, pasaban de las manos del padre a las del marido. Muchas preferían el convento antes que aceptar un matrimonio arreglado. Las pobres no tenían opciones, sin dote quedaban dos caminos: religión o prostitución. Recuerdo los versos de una canción: "Qué cosa triste una mujer, quedarse sola y envejecer". La tristeza ya no está relacionada con tener un hombre en la casa. Tampoco la felicidad está en no tenerlo. Cada una debe encontrar la respuesta. 
Aún nos falta acceder a un plano completo de igualdad con los hombres, la prueba es la existencia del Día Internacional de la mujer.
Hemos avanzado. Pero es importante que no nos conformemos con los logros.


(c) Silvia Plager

     Escritora

     San Isidro 

     Provincia de Buenos Aires
    

Ada Inés Lerner - Suplemento Día Internacional de la Mujer

Suplemento Día Internacional de la Mujer

Ada Inés Lerner colabora con una encuesta,  que por propia iniciativa, ante mi convocatoria, realizó entre varias de sus amigas y su propia reflexión:


Cada mujer debe aprender a bucear en su esencia y buscar lo que le es propicio sin preocuparse demasiado por los mandatos. Bettina(78)

Si, se puede ser feliz si es que existe la felicidad como dicen por ahí.
Yo entiendo por felicidad el disfrutar de lo que uno tiene  ya sea por don natural o por los logros conseguidos
Soy feliz porque con mis años  todavia puedo hacer cosas que otros no se atreven.
Soy feliz porque estoy viva y puedo bastarme a mi misma  y cuando puedo ayudo - Eso es para mi la felicidad disfrutar lo que uno tiene y olvidarse de lo que no se puede lograr- Loli (75)

Es difícil decidir para una mujer vivir sola, creo que los mandatos sociales están envejeciendo, y las mujeres creciendo, la sociedad está cambiando y hay cada vez mas opciones de enriquecimiento, aprendizaje, y volcarse sin miedo a caminar sola, aunque no solitaria.  Lilia  (75)

Supongo que sí, que se puede si es lo que se elige por absoluta convicción. Los mandatos sociales son marcas que persiguen durante toda la vida. Es muy difícil vivir y gambetearlos todo el tiempo ya que nos persiguen, respirar hondo… y que se vayan de paseo… Adriana (62)

Adita te envío este poema y más abajo mi reflexión: "No te rindas" M Benedetti / Desplegar las alas e intentar de nuevo.(...) no te rindas,/ aunque el miedo muerda/(...) aún hay fuego en tu alma/aún hay vida en tus sueños/porque cada día es un comienzo nuevo.(...) porque no estás sola, porque yo te quiero/

Hace 27 años que estoy sola y seguí viviendo a full el día, porque es la única realidad. El ayer fue y el mañana es incierto. Jorgelina (58)..

Tendría que pensarme joven y con posibilidades de cuestionarme los mandatos. Sí, lo haría, buscaría estudiar una carrera profesional, lograr independencia económica y autonomía. Si encontrara compañía sentimental estable ¡bárbaro!, sino sería una mujer sola, no una ermitaña, y con hijos. Ada Inés Lerner (70)

(c) Ada Inés Lerner
     Escritora
     Castelar
     Provincia de Buenos Aires

Alicia Susana Baigorria - Suplemento Día Internacional de la Mujer



¿Se puede ser feliz estando sola?

Sí… Porque estar sola …no es sentirse sola

Estar sola significa estar acompañada de todo lo demás

El amanecer con sus colores y trinos matinales…

La mañana, con sabor a café rumbo a la oficina

La llamada al mediodía de los  padres que viven en las afueras de la ciudad…

La consulta del sobrino que va al secundario y necesita ese libro nuestro que vio en la

Biblioteca…

La invitación a un trago después del trabajo, por parte de los compañeros…

Las amigas del gym …donde hace un mes que se va a pilates…

Estar sola significa … tener tiempo para leer esa novela hasta cualquier hora en la noche …

Estar sola es escuchar la música preferida con el volumen deseado

Ver la misma película, preferida, vez tras vez …

No importa si no se quiere cocinar, y se hace una bajada rápida al restorán de la esquina.

O si por teléfono hacemos un pedido al delivery de pizza.

O si la vecina de cierta edad comparte su pastel de carne con nosotras

Estar sola puede ser …caminar viendo vidrieras lentamente, hojear libros en antiguas librerías…

Viajar en el subte observando la gente y sus actitudes…

Sacar fotografías de la ciudad ajena y propia…

Estar sola es vivir la vida a plenitud …

Creo que es lo más parecido a ser libre…

Y ser feliz!!!...

(c) Alicia Susana Baigorria 

     Escobar
     Provincia de Buenos Aires

Alicia Susana Baigorria es escritora y artista plástica

Elena Ortiz Muñiz - Suplemento Día Internacional de la Mujer

Suplemento Día Internacional de la Mujer

 Elena Ortiz Muñiz colabora en el suplemento con una reflexión y un relato publicado en el blog de narrativa.

"No solamente creo que una mujer pueda vivir feliz estando sola, estoy convencida de ello. En muchos de mis cuentos las protagonistas se emancipan, lo dejan todo al final para correr en busca de su destino. Una mujer es capaz de generar y dar vida, de mantener unida a la familia, de hacer 10 cosas a la vez y romper su día en pedazos para poder repartir los trozos entre las personas necesarias. Sin embargo, la mujer es también un ser humano independiente y con sueños propios, anhelos que muchas veces quedan relegados para satisfacer las necesidades de los demás: padres, hermanos, marido, hijos, nietos...Pero no por ello deja de ser fuerza, vida, amor, fragilidad decisión, motor, entrega, pasión, necesidad, poesía, empeño, musa, diosa y esclava. ¡Todo al mismo tiempo! ¿Por qué razón no sería feliz estando sola entonces?". 


(c)Elena Ortiz Muñiz

Escritora

México