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jueves, 15 de marzo de 2018

Te acordarás de mi - Amores y desamores en la historia uruguaya, de Marcia Collazo Ibáñez

(Montevideo) Magda Lago Russo

Al cumplirse los veinte años del Club del Libro de la Asociación Cristiana Femenina Costa de Oro (Uruguay), tuvo como invitada central a la escritora uruguaya Marcia Collazo Ibáñez. Nacida en Melo, Cerro Largo (Uruguay) Es  Profesora de Historia, docente de Historia de las Ideas en América  y de Filosofía del Derecho. La ocasión dio lugar para que presentara su último libro: “Te acordarás de mi” Amores y desamores en la historia uruguaya. Recordé entonces, que la irrupción de Marcia Collazo Ibáñez fue un verdadero acontecimiento en la literatura uruguaya de los últimos años. En el 2011 edita su novela Amores cimarrones. Las mujeres de Artigas que rápidamente obtiene varios galardones: Premio Bartolomé Revelación y por dos años El Libro de Oro que otorga la Cámara Uruguaya del Libro. Actualmente lleva 13 ediciones lo cual es algo excepcional en el mercado editorial uruguayo.Posteriormente editó cuentos y novelas que confirman su calidad literaria: Tierra alucinada. Memorias de una china cuartelera, A bala sangre o desgracia. Cuentos de mala muerte y Seguirte el vuelo.
En su nueva obra Te acordarás de mí  indaga sobre personajes y aconteceres ligados profundamente a nuestra historia.
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https://archivosdelsur-ensayos.blogspot.com.ar/2018/03/te-acordaras-de-mi-amores-y-desamores.html

domingo, 8 de octubre de 2017

Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares: Una extraña pareja por Magda Lago Russo

tapa del libro Los que aman, odian de Silvina Ocampo
y Adolfo Bioy Casares, editorial Emecé

(Buenos Aires)

La escritora uruguaya Magda Lago Russo nos presenta una nota sobre dos grandes escritores argentinos: Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares. Ambos integraban la revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo. Escribieron en colaboración la novela Los que aman, odian. Formaron un matrimonio que duró varios años. Los dos provenían de familias tradicionales con una gran fortuna. 
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sábado, 1 de julio de 2017

Acerca de los cien años de "Cuentos de amor de locura y de muerte" de Horacio Quiroga por Magda Lago Russo

(Montevideo) Magda Lago Russo

La existencia de algunos seres humanos, aparece marcada por un sello fatal, ya que se enfrentan a la desgracia y a la muerte. Así es como van acumulando en su alma, desesperanza. Como no esperan nada de la vida creen esperar algo de la muerte. Algo parecido ocurrió con  Horacio Quiroga. Nació en el departamento de Salto (Uruguay), el 31 de diciembre de 1879. Comenzó a escribir desde muy joven. En su niñez muere su padre en una expedición de caza, lo cual lo impresiona mucho. Lamentablemente, varias veces  durante su vida  atravesará por experiencias similares. Terminando con su vida suicidándose. “Fue el acto lógico y desesperado de un espíritu lúgubre, sensible y huraño que las circunstancias de la vida y la propia sensibilidad e inmenso incumplido amor llevaron inexorablemente a la locura o loco desengaño, dándole la sensaci6n imperativa de tener que librarse de las cadenas de esta existencia para buscar en el más allá un amor eterno”*(John A: Crow) .
Se ubica como escritor en  la Generación de 1912 o Generación Mundonovista, en la cual confluyen  las corrientes naturalista y modernista. Mundonovista es la intención de fondo o sea dar una visión del Nuevo Mundo. Como integrante de esta generación Quiroga da mucha importancia a la naturaleza, que para él es mágica y a veces demoníaca, tratándola de forma admirable en sus cuentos (paisajes selváticos, vegetación lujuriosa, ríos inmensos, grandes sequías).

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http://archivosdelsur-ensayos.blogspot.com.ar/2017/07/acerca-de-los-cien-anos-de-cuentos-de.html

domingo, 4 de junio de 2017

Roberto Arlt y la novela contemporánea - Magda Lago Russo

retrato de Roberto Arlt (c) Ricardo Carpani


(Montevideo) Magda Lago Russo

Roberto Arlt (  Buenos Aires, 26 de abril de 1900 —. 26 de julio de 1942). Novelista, dramaturgo, periodista e inventor argentino.  Roberto Arlt pertenece a una generación de escritores latinoamericanos que, nacidos hacia las postrimerías del siglo XIX, empiezan a realizar, en la tercera década del siglo XX, una literatura atenta a la realidad social y física de América del Sur. No es casual que el escritor de los conflictos ciudadanos sea un habitante de Buenos Aires, ciudad que por entonces no sólo es la más extensa y populosa de Sudamérica sino que por sus características culturales y económicas constituye un orbe aislado y autónomo. Buenos Aires es una ciudad que tiene su propia música, que es el tango, un dialecto particular, que es el lunfardo, y hasta un medio público de transporte original, que es el colectivo. Y este cosmos se divide además en territorios menores, cada uno con su personalidad y carácter, que son sus cien barrios. Al borde de la tierra, fija sus ojos en Europa, y levantada junto al río, con diques, vías de ferrocarril y factorías, se aísla del agua. En resumen, una isla, un universo estanco sin paisajes ni playas. La vida nocturna y el fútbol acaparan sus emociones. En esta ciudad nació y vivió Roberto Arlt, quien, además, congregaba en su personalidad los principales conflictos sociales y culturales de un hombre de su tiempo: era hijo de inmigrantes y procedía de la pequeña burguesía, la cual, debido al acelerado movimiento de clases que experimentó la sociedad argentina a principios del siglo XX, debió soportar agudos problemas sociales, culturales y económicos, que son los que en última instancia reflejan las novelas de Arlt.

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http://archivosdelsur-ensayos.blogspot.com.ar/2017/06/roberto-arlt-y-la-novela-contemporanea.html

sábado, 1 de noviembre de 2014

Mafalda: 50 años ... no es nada por Magda Lago Russo


tapa del libro Mafalda todas las tiras, Quino, Ediciones de la Flor

(Montevideo) Magda Lago Russo

La pequeña niña intelectualizada, anticapitalista y pacifista se ha hecho mayor. Ha cumplido 50 años.
Su autor Joaquín Lavado Tejón, Quino,  nace en Mendoza  en 1932.Mafalda nació en 1963, un año antes de que apareciera por primera vez en las páginas del periódico. Quino la dibujó como encargo para una campaña publicitaria de los electrodomésticos Mansfield. El personaje debía tener un nombre que comenzara por la letra M. El dibujante la bautizó como Mafalda inspirado en un personaje de la película argentina Dar la cara (1962). Finalmente, esos anuncios jamás se publicaron, pero le sirvió para crear un mundo sobre una familia argentina de clase media.
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http://archivosdelsur-ensayos.blogspot.com.ar/2014/11/mafalda50-anos-no-es-nada-por-magda.html

domingo, 25 de mayo de 2014

El fluir de la conciencia en la literatura moderna por Magda Lago Russo

(Montevideo) Magda Lago Russo


William James* habla de lo que entiende por conciencia y de sus características principales, estableciendo, que es una corriente que fluye. Para James la conciencia es adaptativa, dota de intereses a su poseedor y le permite elegir. Surge cuando los instintos y los hábitos no pueden hacer frente a nuevos retos, es un factor indispensable para la supervivencia “Por tanto, la conciencia no aparece ante sí misma partida en trozos. Palabras tales como cadena o tren no la describen adecuadamente tal como se presenta en una primera instancia. No es nada articulado; fluye como un río o una corriente, son las metáforas que mejor la describen.
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http://archivosdelsur-ensayos.blogspot.com.ar/2014/05/el-fluir-de-la-conciencia-en-la.html

martes, 6 de mayo de 2014

Acerca del cuento "Continuidad de los parques" de Julio Cortázar por Magda Lago Russo

Julio Cortázar - foto: (c) Alicia D´Amico


(Montevideo) Magda Lago Russo

Julio Florencio Cortázar Descotte  (1914 /1984). Fue un escritor, traductor e intelectual de nacionalidad argentina. Se lo considera uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, maestro del relato corto, la prosa poética y la narración breve en general, y creador de importantes novelas que inauguraron una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano.
Este cuento breve "Continuidad de los parques" apareció por primera vez en la segunda edición del libro Final del juego, (1964).
Un hombre volvía a  su finca después de resolver negocios, trató con su mayordomo sobre “aparcerías” y le escribió a su apoderado. Se sentó en su sillón de terciopelo verde (su preferido) que daba la espalda a la puerta y se puso a leer una novela que estaba a  punto de terminar.
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http://archivosdelsur-ensayos.blogspot.com.ar/2014/05/acerca-del-cuento-continuidad-de-los.html

sábado, 5 de abril de 2014

Sobre el cuento El chef de Rodrigo Rey Rosa - Magda Lago Russo

(Montevideo) Magda Lago Russo
Rodrigo Rey Rosa (Ciudad de Guatemala, 4 de noviembre de 1958) es un escritor y traductor guatemalteco, Premio Nacional de Literatura 2004. Ha escrito obras centradas en su país y la traducción ocupa un puesto importante en su obra creativa.
Confiesa que suele alternar una obra de ficción suya con una de traducción. "Normalmente alterno un libro mío y uno traducido. Es muy útil para encontrar recursos. Respecto a la creación, sientes menos angustia pero puede ser un proceso más largo y complejo, sobre todo si respetas la obra que traduces", ha señalado al respecto. Ha ejercido asimismo el periodismo  y ha incursionado también en el cine. El cuento “El chef” pertenece a su libro Ningún lugar sagrado, donde recorta zonas de Nueva York en las que están presentes las señales de una vida solitaria y dura entrelazada con un mundo de gran libertad.
En Ningún lugar sagrado, reúne 9 cuentos ambientados en Nueva York, todoss, salvo uno, han sido escritos en esa ciudad.
Leer nota completa:


http://archivosdelsur-ensayos.blogspot.com.ar/2014/04/sobre-el-cuento-el-chef-de-rodrigo-rey.html

viernes, 5 de julio de 2013

León Felipe ...poeta errante por Magda Lago Russo


¡Que lástima
que yo no tenga comarca,
patria chica, tierra provinciana!

León Felipe

(Montevideo) Magda Lago Russo

Nació en Tábara (Zamora) el 11 de abril de 1884. Su  verdadero nombre era Felipe Camino Galicia de la Rosa. Realizó estudios de farmacia, fue licenciado y trabajó como farmacéutico en diversas localidades.Renunció a esa vida y viajó por toda España y Portugal con una compañía de teatro. Fue bibliotecario en Veracruz, agregado cultural de la embajada española republicana y profesor de literatura española en varias universidades de Latinoamérica. Durante la guerra civil española regresó a España, ya que se encontraba en Panamá. Permanece en Madrid hasta que en 1938 inicia una gira por América para dar a conocer la heroica lucha del pueblo español.  En 1940 se establece junto con su mujer en México, donde murió el 18 de septiembre de 1968.
leer nota completa en el blog de poetas:

http://revistaarchivosdelsurpoetas.blogspot.com.ar/2013/07/leon-felipepoeta-errante-por-magda-lago.html

miércoles, 8 de mayo de 2013

Tabaré: el indio de los ojos azules - por Magda Lago Russo


(Montevideo) Magda Lago Russo

Juan Zorrilla de San Martín nació en Montevideo, el 28 de diciembre de 1855,  estudió en Chile, luego de sus estudios primarios en Santa Fe.
Allí se vinculó y comenzó la conquista de una sólida fama literaria. Con “Ituzaingó” mostró la capacidad para la leyenda; con “Notas de un  himno” afirmó su cuerda poética .En 1879, en Montevideo comienza a trabajar en “Tabaré”, que fue escrito con el pensamiento fijo en la vaga figura de la madre, que había perdido en la infancia.
En 1888: aparece la primera gran obra modernista  que consagra el movimiento que renovará todas las frondas líricas de Hispanoamérica: el "Azul..." de Rubén Darío.
La glorificación: de la raza charrúa la realiza el poeta uruguayo, en ese mismo año, una "exaltación de la raza charrúa". Entre los numerosos estudios a que Tabaré ha dado lugar, pocos son,  los que hacen referencia a la exterminación de esta comunidad autóctona; exterminación en la que ven, por otra parte, apenas un dato histórico.
Quizás con su penetrante lucidez, vio sagazmente Zorrilla que la competencia sería difícil para mantenerse a la cabeza de esas voces nuevas y asimilar nuevos ritmos y un estilo diferente del suyo. No quiso o no pudo hacerlo, abdicar de su numen becqueriano, abrazar mitologías exóticas. Y se encaminó hacia un territorio en el que marchó con paso seguro, entre la historia, la filosofía, el arte que le fueron no menos propios que la poesía. Saludado con gran entusiasmo, desde su publicación por intelectuales influyentes de América y de Europa, el texto de Zorrilla iba a suscitar, a lo largo de las décadas, comentarios más que elogiosos: Pedro Henríquez Ureña, por ejemplo, lo califica de "admirable", Miguel de Unamuno de "mejor poema americano en lengua española", Raimundo Lazo de "lo más valioso y representativo del romanticismo hispanoamericano". No es sorprendente que, en Uruguay, ese texto haya conocido rápidamente un triunfo inusitado para su época: luego de haber sido objeto de numerosas ediciones en el país y en el extranjero,

“Dame la lira y vamos: la de hierro,
la más pesada y negra;
Esa, la de apoyarse en las rodillas,
y sostenerse con la mano trémula,
mientras la azota el viento temeroso
que silba en las tormentas…”

Cuando concluye "Tabaré" y deja caer esa lira de su mano; apenas tiene treinta y dos años cuando aparece el libro. ¡Y se siente viejo!
 Lo dice en la dedicatoria a su esposa Elvira, que fallece sin ver impresa la obra; "Viejo ya, aunque sin canas y quizá sin muchos años...": sólo treinta y uno tenía al trazar estas líneas, en las que define sus conceptos de la vida, del arte, de la inteligencia, de la belleza. Están fechadas en agosto de 1888. Elvira fallece en enero de 1887. "Tabaré" aparece al año siguiente. Se debe enfatizar la esencia de esa vida, alegoría, según el poema, de "la triste historia de una raza muerta". La acción –que el relato presenta en forma lineal- transcurre en el siglo XVI, en el momento en que un grupo de españoles desembarca en tierras que, mucho más tarde, iban a convertirse en uruguayas. Los charrúas atacan a los recién llegados; su cacique, Caracé, secuestra y viola a la blanca Magdalena. Ésta dará a luz a Tabaré, "el indio de los ojos azules", heredados de su madre española. Magdalena muere poco después de haber bautizado al niño
 Emerge la imagen de un escritor que fue toda una época, el carisma de un hombre y la historia de un libro que representa el fin de une época literaria y la elegíaca despedida de una raza:
¿Épico, lírico? Poco importa, a esta altura, encasillarlo en una modalidad determinada, cuando es desde hace mucho un clásico de la literatura americana. Sigue atrapando al lector bisoño, porque las musicales estrofas de "Tabaré" mantienen vivo el inicial fervor, la apasionada veta de una sensibilidad contra los cuales no puede el tiempo.
El personaje protagónico tiene lejanos antecedentes; está íntimamente ligado con el autor desde sus días de estudiante en Santiago de Chile, donde conoció por relatos del Padre Enrich la existencia de un cacique araucano de la tribu de los boroas, de ojos claros. Nació así su drama "Tabaré", quedó en su imaginación transfigurado en el futuro. Tabaré, el extraño cacique charrúa que nació maduro y definitivo. Hay en el libro "Tabaré" y en Tabaré el Indio, una permanencia segura, por todo lo que representó en su momento y por todo lo que sigue representando.

Ya Tabaré a las hombres,
ese postrer ensueño
no contará jamás... Está callado,
callado para siempre, como el tiempo
como su raza.
como el desierto.
como tumba que el muerto ha
abandonado;
¡Boca sin lengua, eternidad sin cielo!

La muerte fue, en la existencia de Zorrilla de San Martín, la visitante nefasta, que sin embargo nunca hizo tambalear su arraigada fe en los designios de Dios, acatando por lo contrario con serena entereza las dolorosas pruebas; con resignación aunque no sin inmensa tristeza, sobretodo la muerte de su madre.
Pero al correr el tiempo y ser evocada en el ambiente familiar, se marca en su célebre poema, un resplandor de pureza que asoma también en Blanca, la suave heroína que turba extrañamente al charrúa con el remoto recuerdo de aquella madre que en rito primitivo le ungió a orillas del río con las aguas del bautismo. Zorrilla de San Martín, al igual que su criatura, superpone la imagen nunca vista de su madre, con la de Magdalena, con la de Blanca.
Surge la emoción, profunda y sincera, del hombre y del poeta. Y lo expresa por boca del indio.
 La ausencia modeló sus emociones, acongojó tempranamente sus sentimientos y cabe afirmar, sin paradoja, que esa ausencia fue presencia en su vida.
Y esa ausencia determinó, sin duda, que transfiriera a su devoción por su novia, cuanto le faltó  su madre. Crecida en la distancia, al sentirla lejos, mientras él organizaba su destino bajo las estrellas chilenas. Determinó asimismo que viera en Magdalena, la cautiva del poema:

-“Era así como tú... blanca y hermosa”
Era así... como tú.
Miraba con tus ojos y en tu vida
puso su luz;
Yo la vi, sobre el cerro de las sombras,
pálida y sin color;
El indio niño no besó a su madre...
¡No la lloró!
Las avispas de fuego de las nubes,
ellas brillaron más;
pero el hogar del indio se apagaba,
su dulce hogar.
Han pasado más fríos que dos veces
mis manos y mis pies...
Sólo en las horas lentas yo la veo
como cuerpo que fue.
Hoy vive en tu mirada transparente,
y en el espacio azul...
Era así como tú la madre mía, blanca y hermosa...
 ¡pero no eres tú!..

Al decir de Juan Valera en su Juicio Crítico

“Tabaré parece inspirado por el medio ambiente, por la naturaleza magnífica de la América del Sur y por sentimientos, pasiones y formas de pensar, que no son sencillamente españoles, sino que, á más de serlo, se combinan con el sentir, el discurrir y el imaginar del indio bravo, concebidos, no ya por mera observación externa, sino por atavismo del sentido íntimo y por introversión en su profundidad, donde quien sabe penetrar lo suficiente, ya descubre al ángel, aunque él esté empecatado, ya descubre á la alimaña montaraz, aunque él sea suave y culto. Ello es que en Tabaré se siente y se conoce que los salvajes son de verdad, y no de convención      El poeta pregunta entonces a esos "héroes sin redención y sin historia, / sin tumbas y sin lágrimas: Qué habéis sido? / ¿Héroes o tigres? ¿Pensamiento o rabia?". Respondiendo a esta pregunta puramente retórica, las metáforas, las comparaciones, los paralelismos gramaticales se entrelazan a lo largo del texto. Y la respuesta múltiple, que despliega un bestiario restringido pero apreciable, es siempre la misma:
Cruza el salvaje errante 

la soledad de la llanura inmensa; 
y el amarillo tigre, como él hosco, 
como él fiero y desnudo, la atraviesa


No hay en Tabaré las reminiscencias clásicas que en las epopeyas El Uruguay y Caramurú, y todo está sentido con más originalidad y hondura y más tomado del natural inmediatamente.  El poema de Juan Zorrilla no es descriptivo es acción, y muy interesante y conmovedora, por donde sus rápidas descripciones, que son el cuadro en que resaltan las figuras humanas, agradan y hieren más la imaginación, aunque sean esfumadas y vagas y queden en segundo término. La humanidad de la cual los autóctonos se ven completamente desposeídos, al punto de que el nombre de la nación que constituyen, charrúa, puede encontrarse en una oposición fuerte, antagónica, con humano. Es lo que ocurre en el momento en que el poeta hace el retrato de Tabaré, "el indio imposible, el extranjero, /el salvaje con lágrimas ( figura en la que convergen el americano y el español. He aquí su descripción): 

 Sin dejar de reconocer que con Tabaré había hecho obra de ficción, Zorrilla no ocultaba las veleidades de historiador que lo habían animado al escribir este libro. En la dedicatoria inicial se refiere a él con la fórmula "este pedazo de historia de nuestra patria" (LVI). Y en un anexo que contiene un glosario de algunas palabras indígenas empleadas en el poema, dice creer "firmemente que las historias de los poetas son, a veces, más historia que la de los historiadores" Ésta última reflexión supone una oposición entre, por una parte, la descripción y la interpretación rigurosa de los hechos y, por otra, la transposición ‘poética’ de esos hechos. Entre los dos términos de esta oposición, el poeta se inclina por el último: la verdadera historia es, a veces, la que no retiene de los hechos sino su esencia poetizable. Esto justifica, por ejemplo, que el poeta-historiador transforme la exterminación de los charrúas en "misteriosa desaparición propios compatriotas1

    ¡Extraño ser! ¿Qué raza de sus líneas 

a ese organismo esbelto?… 
Hay en su cráneo hogar para la idea. 
Hay en su frente espacio para el genio. 
Esa línea es charrúa; esa otra…  

 Este retrato, que emerge en el momento en que se narra la entrada de Tabaré en el villorrio bajo la mirada de los españoles, sale como de una especie de rumor aldeano transmitido por una forma enunciativa bastante ambigua acaso identificable al discurso indirecto libre. No obstante, ese retrato concuerda perfectamente con la imagen que el poema, globalmente, da de los autóctonos. En Tabaré, los charrúas se oponen a los españoles como la bestialidad se opone a la humanidad.
  Es preciso admitir, sin embargo, que el poema no priva completamente a los indígenas de atributos positivos.    Lo esencial de la producción literaria de Zorrilla de San Martín es publicado entre 1879 y 1910, período durante el cual se consolida el Estado nacional uruguayo. En el curso de la década de 1870, el Uruguay, como el resto de los países de la región, había sido puesto al diapasón del sistema capitalista mundial. Ello había contribuido a darle un perfil propio que, para los dirigentes de la república, era necesario afirmar tanto dentro de las fronteras como en la escena internacional.
En 1879, en ocasión de la inauguración del monumento a la independencia del país, Zorrilla, que sólo contaba entonces con 24 años de edad, había dado lectura a un breve poema de su autoría La leyenda patria-, que despertó de manera asombrosa el entusiasmo cívico de las multitudes y abrió de par en par al poeta las puertas de la gloria. A partir de ese momento se convierte en "el poeta de la patria",  hasta su vejez.

(c) Magda Lago Russo
Montevideo
Uruguay

Bibliografía

Crónicas Culturales de diario “El Día” – Dora Isella Russel.
Tabaré o la leyenda blanca – Javier García Méndez.
Tabaré – Juan Zorrilla de San Martín –

                                                                                  

miércoles, 17 de octubre de 2012

Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez- A 45 años de su publicación


primera edición de Cien años de soledad- (c) Araceli Otamendi -
Archivo: Revista Archivos del Sur

(Montevideo) Magda Lago Russo


“El secreto de la felicidad es hacer sólo aquello con lo que uno disfruta”.G.G.Márquez


Cien años de soledad es una novela del escritor colombiano y Premio Nobel de Literatura en 1982, Gabriel García Márquez. Elige para ese momento como tema musical el Intermezzo Interrotto de Bela Bartok. Su discurso de agradecimiento es un canto de amor a América Latina. Entre otras cosas dijo:
“Me atrevo a pensar que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de la Letras. Todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíbles nuestra vida. Éste es el nudo de nuestra soledad”. Considerada "Cien años de soledad” una obra maestra de la literatura hispanoamericana y universal, es una de las obras más traducidas y leídas en español. Fue catalogada como una de las obras más importantes de la lengua castellana durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española celebrado en Cartagena de Indias en marzo de 2007. La novela fue escrita por Gabriel García Márquez durante dieciocho meses, entre 1965 y 1966 en Ciudad de México, y se publicó por primera vez a mediados de 1967 en Buenos Aires. La idea original de esta obra surge en 1952 durante un viaje que realiza el autor a su pueblo natal, Aracataca, en compañía de su madre. En su cuento Un día después del sábado publicado en 1954, hace referencia por primera vez a Macondo, y varios de los personajes de esta obra aparecen en algunos de sus cuentos y novelas anteriores.
García Márquez es un representante del llamado “Realismo Mágico.”
Desde 1955 se ha usado el término Realismo Mágico con creciente frecuencia para describir la literatura latinoamericana escrita después de la segunda Guerra Mundial.
La falta de una definición uniforme de estos términos preocupa a algunos críticos y en el Congreso del Instituto de Literatura Iberoamericana de agosto de 1973 se discutió este punto, dado que se reconoce como inicial de esta corriente literaria o movimiento, al año de 1925, con la publicación de Franz Roh: “Post-impresionismo, realismo mágico y problemas de la nueva pintura europea”
El realismo mágico (también llamado lo real maravilloso) hace posible que la objetividad de la vida material se vea matizada por la subjetividad de la fantasía. Lo insólito da lugar a una atmósfera mágica que atenúa la miseria social y humana, de forma que lo mágico subraya la dureza y desajuste de la realidad, la violencia que domina la vida cotidiana.
El paralelismo entre algunas circunstancias biográficas de García Márquez con algunos elementos de Cien años de soledad resulta evidente.
En un comienzo, pensó en titular su novela La casa, pero se decidió por Cien años de soledad para evitar confusiones con la novela La casa grande, publicada en 1954 por su amigo, el escritor Álvaro Cepeda Samudio. La primera edición de Cien años de soledad fue publicada el 5 de junio de 1967 por la editorial Sudamericana de Buenos Aires a donde fueron enviados los originales por correo divididos en dos partes, porque debido a las dificultades económicas del escritor no pudieron pagar el primer envío.
El libro se compone de 20 capítulos no titulados, en los cuales se narra una historia con una estructura cíclica temporal, ya que los acontecimientos del pueblo y de la familia Buendía, así como los nombres de los personajes se repiten una y otra vez, fusionando la fantasía con la realidad. Se relata el origen, la evolución y la ruina de Macondo, una aldea imaginaria que había hecho su aparición en las tres novelas cortas que su autor había publicado con anterioridad. Estructurada como una saga familiar, la historia de la estirpe de la familia Buendía se extiende por más de cien años, y cuenta con seis generaciones para hacerlo. La crónica acumula una gran cantidad de episodios fantásticos, divertidos y violentos, y la de Macondo, desde su fundación hasta su fin, representan el ciclo completo de una cultura y un mundo. El clima de violencia en el que se desarrollan sus personajes es el que marca la soledad que los caracteriza, provocada más por las condiciones de vida que por las angustias existenciales del individuo.
Durante la novela, todos sus personajes parecen que están predestinados a padecer de la soledad, como una característica innata de la familia Buendía.
El pueblo mismo vive aislado de la modernidad, siempre a la espera de la llegada de los gitanos para traer los nuevos inventos; y el olvido, frecuente en los acontecimientos trágicos recurrentes en la historia de la cultura que presenta la obra. que la soledad está presente en todas las generaciones. El suicidio, el amor, el desamor, la traición, la libertad, el rencor, la pasión, el acercamiento hacia lo indebido, entre otros, son temas secundarios que a lo largo hacen que Cien años de soledad sea una novela que cambia la perspectiva de muchos.
El espacio novelesco es el universo mostrado por el narrador, en el cual transcurren los acontecimientos. Macondo nace y muere en la obra, en donde se incluyen los personajes y en el cual se observa que todo lo que ocurre externamente es menos denso y consistente dentro del relato.
Finalmente el ritmo narrativo le imprime a la historia un dinamismo que se complementa con el tono. En pocas palabras el narrador cuenta muchas cosas, condensando la información y mostrando los detalles esenciales de la historia. A pesar de estar ubicada en un marco histórico reconocible, la historia parece estática ya que ocurren acontecimientos que se repiten en forma cíclica una y otra vez. Gabriel García Márquez dotó de cierta personalidad a los personajes que aparecen al principio de la obra, personalidad que se ve reflejada en cada nuevo personaje que nace y adopta el mismo nombre de su antepasado.
Desde su publicación en 1967, Cien años de soledad ha sido objeto de múltiples críticas e interpretaciones desde diversas culturas a las cuales ha llegado esta obra.
En el ámbito latinoamericano, el escritor y Premio Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa afirma que Cien años de soledad es «una de las obras narrativas más importantes en nuestra lengua» y destaca la ambición del autor por crear «un mundo vasto, aprisionando tantas cosas y tan diversas dentro del espacio novelesco»; el escritor uruguayo Mario Benedetti calificó en 1972 a Cien años de soledad como «una empresa que en su mero planteo parece algo imposible y que sin embargo en su realización es sencillamente una obra maestra. Por su parte, el escritor chileno y ganador del premio Nobel de Literatura Pablo Neruda llamó a esta obra «El Quijote de nuestro tiempo».
Uno de sus principales críticos en la edición inglesa es el escritor y periodista norteamericano Norman Mailer, quien afirmó que en este libro Gabriel García Márquez “creó cientos de mundos y personajes en una obra absolutamente sorprendente”
Como el propio novelista explica: “Quise dejar constancia poética del mundo de mi infancia, que transcurrió en un casa grande, muy triste, con una hermana que comía tierra y una abuela que adivinaba el porvenir, y numerosos parientes de nombres iguales que nunca hicieron mucha distinción entre la felicidad y la demencia”.
Lo que sí es cierto es que los recuerdos de su familia y de su infancia, el abuelo como prototipo del patriarca familiar, la abuela como modelo de las “mamas grandes” civilizadoras, la vivacidad del lenguaje campesino, la natural convivencia con lo mágico... aparecerán, transfigurados por la ficción, en muchas de sus obras ( La hojarasca, Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera ...) y el mundo caribeño, desmesurado y fantasmal de Aracataca ( su pueblo natal)se transformará en Macondo.
Macondo era una imagen de América Latina, aunque pertenece a Colombia, bien podía ser cualquier pueblo en cualquier lugar del mundo.
Es un lugar ardiente, cenagoso, fuera del tiempo, arruinado y lleno de historias fantásticas.
Contar Macondo era una tarea imponente porque es un lugar mitológico. Todo allí es posible: seres mas que centenarios, varones que procrean gozosamente hasta la ancianidad, apariciones y diálogos con espíritus, alfombra que vuelan, ascensiones en alma y cuerpo al cielo, monstruosidades y destrucciones sobre-naturales.
Pero este mundo de realidades mágicas se ve afectado cuando entra el mal en Macondo, las guerras civiles y la fiebre del banano solo traen desgracias y muertes. Así, lo imaginario y lo real se enlazan con la historia de Colombia y con los males que afecta a toda Latinoamérica. El punto de vista del narrador es aparentemente omnisciente. Sin embargo, cuando se descubre la existencia de los manuscritos, se revela también que todo el relato está realizado desde la perspectiva de Melquíades, personaje que reúne las características del trashumante y el mago.
El relato adopta una apariencia virtualmente lineal, apenas hay una moderada retrospección en las primeras cien páginas cuyo eje es el momento en que "años después, el coronel Aureliano Buendía enfrenta el pelotón de fusilamiento", escena que débilmente despista al lector porque el coronel no muere en esa ocasión. Pero en realidad el tiempo de la novela no es sucesivo o cronológico, sino cerrado. El presente, el pasado y el futuro pueden ser narrados en un tiempo a cualquier tiempo por el narrador, porque el objetivo es narrar cada uno. Por eso, el tiempo en Cien años de soledad es circular. La novela tiene una declaración que se desarrolla y explica de manera lógica, que ninguna otra explicación puede ser posible. La manipulación del tiempo y creación de un sistema total no permite la medida de tiempo en una concepción lineal.
El pasado se repite en el presente y el futuro es previsible porque, de alguna manera, ya ocurrió. El tiempo no existe en Macondo, está congelado.
Ursula es el personaje que tiene la mas clara conciencia de vivir en una dimensión intemporal, propia de los sueños: cuando José Arcadio Segundo concibe el loco proyecto de establecer un sistema de navegación, el comentario de Ursula es " ya esto me lo se de memoria". Es como si el tiempo diera vueltas en redondo y hubiéramos vuelto al principio (como la historia de la humanidad, quien comete los mismos errores una y otra vez). En otra ocasión, cuando Aureliano Triste expone su plan para instalar un ferrocarril " que era descendiente directo de los esquemas con que José Arcadio Buendía ilustró el proyecto de la guerra solar Ursula confirmó que el tiempo estaba dando vueltas en redondo"
La acción concentra la espesa historia de Macondo en un tiempo inmóvil, donde mil cosas pasan y mil cosas vuelven, y sostiene la presencia de varios protagonistas, que se alternan en el primer plano y el trasfondo temporal, sin perder en ningún momento la tensión narrativa. Ese en uno de los prodigios de la novela, la manera cómo el autor ha enlazado las fastuosas aventuras de sus múltiples personajes sin dejarse un respiro y, a la vez, sin hacerles perder su individualidad
Es una obra que a pesar de haber cumplido cuarenta y cinco años de publicada,, continúa llamando la atención del lector que no la ha leído y a veces reclama ser leída nuevamente, en otra etapa de la vida.
(c) Magda Lago Russo
escritora
Montevideo - Uruguay

Bibliografía

“Cien años de soledad” – Gabriel García Márquez. Bogotá - 1988.

Análisis Literario.com

García Márquez o el arte de contar – Ricardo Guillón.


miércoles, 2 de mayo de 2012

Cartas: Magda Lago Russo

Querida Araceli:

el próximo domingo cumple diez años tu revista Archivos del Sur y porqué no un
poquito nuestra, de los colaboradores,que con mucho orgullo nos encontramos
en sus páginas.Desde que envié mi primer trabajo (2009), me sentí identificada
con las pautas que tu has impuesto, respeto por todos y cada uno, libertad de
pensamiento.y claridad de conceptos.Era la primera vez que publicaba en una
revista virtual y tú me diste la confianza para continuar haciéndolo.Ahora no sólo
colaboro con tu revista, sino también con otras.Fue el paso inicial para desarrollar,
todo mi caudal de escritora.¡ GRACIAS! ¡Felicitaciones: muchos años más de
Archivos del Sur.!
Un Abrazo.


Magda Lago Russo
escritora
Montevideo
Uruguay

lunes, 20 de febrero de 2012

Juan Carlos Onetti - Creador de un mundo propio

(Montevideo) Magda Lago Russo.

El 1º de julio de 1909, Juan Carlos Onetti nace en Montevideo, en una casa de la calle San Salvador, en el Barrio Sur. Su padre, Carlos Onetti, era funcionario de aduana; su madre, Honoria Borges, provenía de una familia brasileña. Tuvo dos hermanos, uno mayor que él, Raúl, otra menor, Raquel. Según datos proporcionados por compañeros de entonces, el joven Onetti fue un buen atleta: hizo remo, basketball, atletismo. Trabajó en un censo, cuyos datos recogió recorriendo el pueblo a caballo. Durante algunos meses de 1928 y 1929 participó en la revista La tijera, publicada junto a un grupo de muchachos de Villa Colón. De su niñez y adolescencia recuerda: "Yo fui un niño conversador, lector y organizador de guerrillas a pedradas entre mi barrio y otros. Recuerdo que mis padres estaban enamorados. Él era un caballero y ella una dama esclavista del sur de Brasil. Yo me hacia la rabona... y me encerraba en el museo Pedagógico que tenía una iluminación pésima. Y me tragué todas las obras de Julio Verne.

Su primera novela "El pozo"(1939), es breve, es una obra que combina escritura, ensoñación y fracaso, los tres elementos básicos de Onetti.

“Dejé de escribir para encender la luz y refrescarme los ojos que me ardían. Debe ser el calor. Pero ahora quiero algo distinto. Algo mejor que la historia de las cosas que me sucedieron. Me gustaría escribir la historia de un alma, de ella sola, sin los sucesos en que tuvo que mezclarse, queriendo o no. O los sueños. Desde alguna pesadilla, la más lejana que recuerde, hasta las aventuras en la cabaña de troncos. Cuando estaba en la estancia, soñaba muchas noches que un caballo blanco saltaba encima de la cama. Recuerdo que me decían que la culpa la tenía José Pedro porque me hacía reir antes de acostarme, soplando la lámpara eléctrica para apagarla.

Lo curioso es que, si alguien dijera de mi que soy “un soñador”, me daría fastidio. Es absurdo. He vivido como cualquiera o más. Si hoy quiero hablar de los sueños, no es porque no tenga otra cosa que contar. Es porque se me da la gana, sim­plemente. Y si elijo el sueño de la cabaña de troncos, no es porque tenga alguna razón especial.”

(Fragmento de la novela “El pozo”)

De Buenos Aires pasa a Montevideo, es secretario de redacción entre 1939 y 1941 de la revista Marcha.

De su extensa obra se extraen las siguientes:

La editorial Sudamericana publica "La vida breve"(1950), la novela fundacional de Santa María, lugar donde transcurrirá la acción de la gran mayoría de sus nuevas novelas y cuentos. Onetti siempre la consideró su mejor novela.
La vida breve es una larga novela que marca el punto culminante de su carrera como narrador. No sólo cuenta la vida novelesca de un novelista, Juan María Brausen, sino la novela o el guión cinematográfico que escribe, la crónica que hace durante el relato que Onetti hace de su vida y que llega a confundirse con ella, trascendiéndola y salvándola. El personaje central es un alienado e introspectivo publicista que vive con su esposa, (Gertrudis, que ha perdido un seno a causa de un cáncer), una atroz intimidad de mutuo desamor. Al ser cesanteado del trabajo, incapaz de enfrentar la nueva situación cae en una serie de fantasías, o argumentos, tratando de dar sentido a la confusión: unas veces es el bandido Arce, que vive con una prostituta y vende drogas en las calles, o el médico cínico Díaz Grey, para quien Brausen inventa un amor con la joven Elena Sala y un completo escenario: un lúgubre puerto de río llamado Santa María. De esa manera Brausen lleva a cabo su batalla contra el anonimato, queriendo vivir y morir sin memoria. Puerto de Santa María es el lugar, la tierra, el nombre feliz lleno de sol, de gentes, de árboles y soledad donde el autor y los personajes hallan salvación. Una ciudad irreal, limbo terrestre donde viven el tormento de la vida breve sin importarles el futuro, ausentes de pasado y sin necesidad ni interés por comunicar algo a los otros. En Santa María los personajes existen absortos en un tiempo que es un presente invulnerable al pasado y al futuro. De allí que mientras Brausen escribe una novela, Onetti escriba la que leemos y los personajes tengan que huir de Buenos Aires o de Montevideo, a Santa María, para encontrar libertad, porque sospechan que es el otro mundo, un país de maravilla, una ciudad literaria. Santa María está hecha de los sueños de Brausen como Brausen de los sueños de Onetti,


El astillero (1962) fue su pieza maestra. La novela está dominada por la persona de Junta Larsen, un hombre duro, lacónico y rebuscador, antiguo propietario de un burdel que había aparecido por primera vez en Tierra de nadie y que también forma parte del elenco de La vida breve. Las visiones ideales de la juventud de Larsen, sus subsecuentes sueños de riqueza y poder, le han eludido; ahora está al final de su larga maniobra. Vuelve a Puerto de Santa María y se convierte en un muy bien remunerado gerente de un astillero. De hecho, el astillero es un despojo del tiempo y el salario mera imaginación, pero Larsen, como los otros empleados, entran a gusto y con aparente convicción en este juego kafkiano: estudian archivos envejecidos, hablan de barcos que hace tiempo desaparecieron, cortejan a la enferma hija del patrón. La crisis se precipita cuando uno de los empleados se rebela contra este mundo absurdo, y Larsen, fallando al intentar asesinarle, enloquece y muere.

El asunto de Juntacadáveres (1964) es un fragmento de la vida de Larsen, cuando, al establecer un burdel en Puerto de Santa María, asiste a la realización de su ideal. Refiere paradójicamente los precedentes de la expulsión decretada por el gobernador, de Larsen o Junta, quien murió, según se cuenta en El astillero, de pulmonía en un hospital de El Rosario.
Santa María es ya una ciudad en plenitud ciudadana. Pero la verdadera historia hay que buscarla en el ánima de los personajes: Onetti ha puesto en esta novela toda la sabiduría de su larga existencia
Toda la obra de Onetti es una honda reflexión que nos empuja al desamparo, el desencanto, el desarraigo, la pasividad, el aburrimiento. Sus personajes se mueven entre las miserias de la angustia y la resignación, que asumen sin ira ni rebeldía, con cierto fatalismo cristiano digno de nuestras tradiciones, así sea sin fe.
En 1962 obtiene el Premio Nacional de Literatura (bienio 1959/1960). La cooperativa editorial Asir publica su segundo libro de narraciones cortas (todas éditas): "El infierno tan temido y otros cuentos".



El infierno tan temido (1962)


Al final del cuento "El infierno tan temido" Onetti pone en labios de uno de sus personajes, el viejo corrector de pruebas apellidado Lanza, la siguiente frase: Un hombre que había estado seguro y a salvo y ya no lo está, y no logra explicarse cómo pudo ser, qué error de cálculo produjo el desmoronamiento. Es quizás esta frase una descripción sintetizada de lo que es el universo de Onetti, de la forma en que los personajes enfrentan un destino terrible no por sus efectos devastadores sino por el solo hecho de ser un destino que no es posible torcer.

Los norteamericanos Hemingway y Faulkner, principalmente, pueden ser rastreados en Onetti, pero no es posible aludir a una imitación o una exagerada influencia; del mismo modo puede señalarse la presencia de Henry James, Gide, Céline, Sartre, Joyce y Flaubert.

Según Onetti:

"A mis personajes se les podría calificar de existencialistas antes de Sartre. Mucha gente piensa, o lo dice, que yo soy una buena persona, un buen tipo. Y en realidad, lo que soy es un indiferente. Yo no puedo, por ejemplo, hacerle daño a alguien, porque no me interesa. No puedo tratar de trepar con los codos, porque no me interesa".

En 1972 Onetti es elegido como el mejor narrador uruguayo de los últimos cincuenta años en una encuesta realizada por el semanario Marcha, en la que participaron 35 narradores y poetas de distintas generaciones. Se traduce al italiano "El Astillero" (Il cantiere), que tres años después obtendrá el primer premio a la mejor novela latinoamericana publicada en esa lengua en el período 1971/1973.

En 1985 recibe el Gran Premio Nacional de Literatura.




En 1993 la editorial Alfaguara publica la que será su última novela, "Cuando ya no importe", que hará las veces de testamento literario.


Cuando ya no importe (fragmento)


“Era la hora del hambre, del sol justo encima de nuestras cabezas. Estábamos dentro del edificio que me quedo destinado como casa, hecho con grandes piedras fofas. Alguien había ido hasta la caravana para volver con una botella de whisky, de marca para mi desconocida, y vasos de plástico. Uno de los gringos me dijo: -Ahora le falta conocer a dona Eufrasia. Para ir bien con ella hay que mantenerle el tratamiento. Ya vera. Todavía tiene buen cuerpo. Nadie sabe si treinta o cuarenta. Ella es tres cuartos de india y muy mandona si le toleran. Con nosotros anda en una especie de paz armada. Fue al este a comprarnos alimentos frescos. Odia las latas mas que nosotros. Y nunca nos falla, debe estar por volver. Y dona Eufrasia llego; un cuerpo que me pareció deseable aunque con grandes pechos cayentes. Pero la cara había sufrido mucho y era mejor no mirarla; probablemente ella lo agradeciera.”

La tarde del 30 de mayo de 1994 Onetti muere en una clínica de Madrid, ciudad en la que pasó los últimos 19 años de su vida, retirado los cinco finales, sin salir prácticamente de su cama.

(c) Magda Lago Russo

escritora

Montevideo

Uruguay

Bibliografía

Literatura.us.

Biblioteca Virtual de Literatura:

Marcha (1964) Semanario Uruguayo.

Diccionario de Escritores Latinoamericanos – César Aíra

Juan C. Onetti, El pozo

Juan C. Onetti, El infierno tan temido

Juan C. Onetti, Cuando ya no importe

sábado, 11 de febrero de 2012

¿Por qué el Día de San Valentín es el Día de los enamorados? - Magda Lago Russo


























(Montevideo) Magda Lago Russo






La mayoría de las personas, piensan que este día se celebra desde hace poco y que surgió por el interés de los grandes centros comerciales, pero su origen se remonta a la época del Imperio Romano. Valentín era un sacerdote que hacia el siglo III ejercía en Roma. Gobernaba el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras. El sacerdote consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador. Celebraba en secreto matrimonios para jóvenes enamorados (de ahí se ha popularizado que San Valentín sea el patrón de los enamorados). El emperador Claudio se enteró y como Valentín gozaba de un gran prestigio en Roma, el emperador lo llamó a Palacio. El emperador Claudio dio entonces orden de que lo encarcelara finalmente ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de Febrero del año 270.
La historia de San Valentín hubiera quedado ahí si no fuera porque dos siglos más tarde la Iglesia católica la recuperó. Por aquel entonces era tradición entre los adolescentes practicar una curiosa fiesta pagana derivada de los ritos en honor del dios Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Era un sorteo mediante el cual cada chico escogía el nombre de una joven que se convertiría en su compañera de diversión durante un año. La Santa Sede quiso acabar con esta celebración pagana y canonizó a San Valentín como patrón de los enamorados.
El cuerpo de San Valentín se conserva actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni. Cada 14 de febrero se celebra en este templo un acto de compromiso por parte de diferentes parejas que quieren unirse en matrimonio al año siguiente. Los enamorados tienen un día en nuestro calendario para demostrar o reafirmar su amor mediante regalos, dedicatorias o poemas pero ¿por qué el 14 de febrero Existen diversas teorías que otorgan a esta fecha el origen del Día de los Enamorados. En los países nórdicos es durante estas fechas cuando se emparejan y aparean los pájaros, de ahí que este periodo se vea como un símbolo de amor y de creación. Algunos creen que es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del amor, cuyo nombre griego era Eros y a quien los romanos llamaban Cupido. En esta celebración se pedían los favores del dios a través de regalos u ofrendas para conseguir así encontrar al enamorado ideal.
Sea como fuese, San Valentín se ha convertido en el patrón de todos los enamorados y de todas aquellas personas que quieren tener una pareja. Flores, postales, poemas de amor, dedicatorias, bombones y regalos de todo tipo se realizan este día al ser querido para demostrar su amor y amistad.
Fuente: Internet



(c)Magda Lago Russo






escritora



Montevideo






Uruguay

jueves, 9 de febrero de 2012

Cartas: Magda Lago Russo

Araceli:

es bueno recordar a los que colaboramos con tu revista, en algún momento, las pautas que tú tienes con respecto a los temas de las colaboraciones.
Suele ocurrir que con el afán de escribir,a veces se olvidan los códigos con los cuales se maneja la editorial. Es una gran verdad que:"no es fácil aceptar a una mujer que piensa, que escribe, que dirige revistas". Tu te has mantenido durante casi diez años, difundiendo a escritores de todo el mundo, con tus convicciones, lo cual indica que tu camino es el correcto. No me cabe duda que seguirás por muchos años más difundiendo cultura.

Un abrazo.

Magda Lago Russo

escritora

Montevideo

Uruguay

viernes, 3 de febrero de 2012

Algo más...sobre Julio Cortázar por Magda Lago Russo

























foto: Julio Cortázar (c) Sara Facio










(Montevideo) Magda Lago Russo




En 1914, nace en Bruselas, Julio Florencio Cortázar, hijo de Julio Cortázar y María Herminia Descotte. La familia se instala en Bánfield, un suburbio de Buenos Aires en 1918. De sus primeros ejercicios literarios, expresa: "Mi primera novela la terminé a los nueve años". También escribe poemas. La familia sospecha que son plagiados, lo cual produce en el joven Cortázar una gran desazón. Cursa estudios en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta, obteniendo el título de Maestro Normal, que lo habilita para ejercer el magisterio. En 1938 publica su primera colección de poemas, Presencia con el seudónimo de Julio Denis, dirá: que el libro fue "felizmente" olvidado. Publica el cuento Casa tomada en la revista Los anales de Buenos Aires, dirigida por Jorge Luis Borges.
Ya surgía el Cortázar de fantasía desbordante, creador de nuevos mundos destinados a albergar su obra futura. "Yo estaba completamente seguro de que todas las cosas que iba guardando, digamos desde 1947, eran buenas, algunas incluso muy buenas, como ciertas historias de Bestiario. Sabía que nadie antes de mí había publicado cuentos como aquéllos en español, al menos en mi país. Existían otras cosas, como los admirables relatos de Borges, pero lo que yo hacía era diferente", comentaría años más tarde.
Los premios (1960) es la segunda novela escrita por Julio Cortázar. Narra la historia de un grupo de individuos que tras ganar un premio en la lotería, son embarcados en un peculiar viaje a bordo del Malcom. Desde los inicios, la travesía está caracterizada por la intriga y la aventura, pues ninguno de los pasajeros está al tanto de su destino. Además, arbitrariamente se les prohibe el ingreso a la popa, limitándolos a un espacio sumamente restringido. Esto causará el descontento de algunos de los personajes y los impulsará a un exhaustivo viaje hacia el descubrimiento y la conquista de la popa. Como es de esperarse, detrás de toda la historia del barco, se esconden rumbos más esotéricos que buscan plantear situaciones más profundas.
En 1962, aparece Rayuela, destinado a convertirse en el primer gran éxito internacional del boom de la literatura latinoamericana de esa década.
En 1966 publica Todos los fuegos el fuego que consta de dos argumentos paralelos con un desenlace común que nos remite al título del cuento. Las dos historias simultáneas y en muchos momentos yuxtapuestas, están divididas en dieciocho secuencias narradas en su inmensa mayoría en el presente del indicativo y desde el punto de vista de la omnisciencia.
La primera historia nos sitúa en un circo de la Roma Imperial, los personajes principales son: el procónsul, su esposa Irene, y el gladiador Marco. El procónsul ha adivinado la atracción de Irene hacia Marco y ha decidido vengarse; Irene deberá presenciar la muerte casi segura de Marco en la arena. La historia terminará con una catástrofe total ocasionada por un incendio en el circo romano.
La segunda historia se desarrolla en un espacio urbano-interior; en una ciudad moderna donde también las relaciones de los personajes tienen la forma de un triángulo amoroso. Jeanne es la amante traicionada que no acepta la soledad a la cual ha sido relegada con la mayor indiferencia del mundo, y ante un futuro incierto y un presente insoportable, opta por el suicidio. Roland y Sonia su nueva amante, perecen juntos, víctimas de un incendio causado por sus propios cigarrillos. Es interesante destacar que las dos historias están bien delimitadas al principio; pero hacia el séptimo párrafo empiezan a entretejerse, a yuxtaponerse en un mismo párrafo. Es importante recalcar que este primer punto de contacto está dado por una alusión al fuego.

Julio Cortázar incursionó en de distintos temas, como la política en:”El libro de Manuel”(1973).
Otra libro popular del autor fue: Historias de cronopios y de famas.

Opinan los escritores








Julio Cortázar - Hotel Kafka - Curso del 30 de septiembre de 2008 - El Universal (Ciudad de México)




El escritor mexicano Ignacio Solares afirmó que revivir al argentino Julio Cortázar (1914-1984) "es lo mejor que le puede pasar a este planeta" y animó, sobre todo a los jóvenes, a acercarse a él porque "no hay mejor entrada a la literatura que sus cuentos".



Jorge Luis Borges




Cuando se publicó Casa Tomada Borges admitía que no conocía bien la obra de Cortázar, "pero lo poco que conozco de ella me parece admirable y me siento orgulloso de haber sido el primero en publicar una obra suya.”

Mario Vargas Llosa





"¿Era Julio Cortázar? Desde luego que lo era, pero como el gusanito que se volvió mariposa o el faquir del cuento que luego de soñar con maharajaes, abrió los ojos y estaba sentado en un trono, rodeado de cortesanos que le rendían pleitesía. Este otro Julio Cortázar, me parece, fue menos personal y creador como escritor que el primigenio. Pero tengo la sospecha de que, compensatoriamente, tuvo una vida más intensa y, acaso, más feliz que aquella en la que, como escribió, la existencia se resumía para él en un libro. Por lo menos, todas las veces que lo vi, me pareció joven, exaltado, dispuesto.”(Fragmento del prólogo a los Cuentos Completos de Julio Cortázar).



Julio Cortázar murió en París en 1984





Bibliografía



Arquetipos Literarios –Mª Paz R.
Rayuela la Invención Desaforada – Omar Prego Gadea : La Fascinación de las Palabras” Alfaguara – Bs.As. 1997.
Julio Cortázar – Mª. Elvira Luna. Universidad de Georgertown



(c)Magda Lago Russo


escritora


Montevideo



Uruguay

jueves, 5 de enero de 2012

Por los caminos de Felisberto... por Magda Lago Russo

(Montevideo)Magda Lago Russo


"Felisberto Hernández es un escritor que no se parece a nadie: a ninguno de los europeos y a ninguno de los latinoamericanos, es un "francotirador" que desafía toda clasificación y todo marco, pero se presenta como inconfundible al abrir sus páginas"


Ítalo Calvino


Felisberto Hernández nació en Atahualpa (Montevideo) el 20 de octubre de 1902. Atahualpa es un barrio montevideano, en el que existían entonces casas señoriales rodeadas de amplios jardines, a las que el mismo Felisberto alude en sus obras Durante su adolescencia y juventud conoció personajes que influyeron en su vida como, José Pedro Bellán, quien influyó en su vida es el escritor y dramaturgo que fue su maestro en la escuela, y desde entonces más mantuvo una amistad que duró hasta la muerte de este último.
Estudió intensamente el piano, hasta 10 y 12 horas diarias, participó en conciertos y dio algunos, solo, por radio. A los veintidós años escribió sus primeros trozos literarios, FULANO DE TAL, y recibió las primeras opiniones de Vaz Ferreira: "Tal vez no haya en el mundo diez personas a las cuales les resulte interesante y yo me considero una de las diez”

Fragmento del Prólogo


“…Conocí un hombre, una vez, que era consagrado como loco y que me parecía inteligente. Conocí otro hombre, otra vez, que estaba de acuerdo en que el loco consagrado fuera loco, pero no en que me pareciera inteligente. Yo tenía mucho interés en convencerle, y del laberinto que el consagrado tenía en su mesa de trabajo, saqué unas cuartillas – esto no le importaba a “el” – y traté de reunir las que pudieran tener alguna, aunque vaga hilación –esto de la hilación tampoco le importaba a “él” – y así convencería al otro de la inteligencia de éste. Pero me ocurrió algo inesperado: leyendo repetidas veces lo que escribió el consagrado me convencí de que, en este caso, como en mucho, no tenía importancia convencer a un hombre. Sin embargo, publiqué esto como testimonio de amistad con estas ideas del consagrado”


1927. – La Asociación de Pianistas le patrocina su primer concierto en Montevideo, en el Teatro Albéniz.

1928. – Da su segundo concierto en el mismo local, que entonces era la “Casa de Arte” subvencionada por el Ministerio de Instrucción Pública. En todos estos conciertos obtiene una crítica unánime que el pianista juzga “demasiado generosa”. En un fragmento recogido con el título de "En el cine" en el T. II de las "Obras Completas", Felisberto se refiere a ese trabajo suyo de la época del cine mudo, que consistía en acompañar, con la música del piano, la proyección de la película: "En una noche de otoño hacía calor húmedo y yo fui al cine. La linterna del acomodador alumbraba mis pasos y hacía brillar mis zapatos, que a cada instante estaban a punto de pisarlo. El se detenía bruscamente para ofrecerme asiento y le parecía raro que a mí me gustara sentarme tan adelante. Mientras tanto yo pensaba: 'él no sabe que yo tocaba el piano en los cines cuando era joven y me acostumbré a mirar la película al pie de la pantalla. -Como quien dice: tomar leche al pie de la vaca-'." T .II ,p .205.


En 1929 se edita LIBRO SIN TAPAS que pertenece a una colección de folletos que apareció en tipografías de caja, y de la cual forman parte Fulano de tal (1925), La cara de Ana (1930) y La envenenada (1931).


1932.- En este año comienza una gira por ciudades del Uruguay con Yamandú Rodríguez en la que este recitaba cuentos, poesías y trozos literarios compuestos expresamente para las obras que a continuación Hernández ejecutaba en el piano.- Esta gira culminó en Buenos Aires en el Teatro París el año 1933.


1942.- POR LOS TIEMPOS DE CLEMENTE COLLING.- Fue escrito en Treinta y Tres, en casa de su hermano Ismael, y lo publican en Montevideo los amigos que figuran en el prólogo. En esta época está en Montevideo Jules Supervielle.- Sus juicios, sus enseñanzas durante tres años, la presentación que hace en Amigos del Arte de Hernández y su influencia para que Francia otorgue una beca a Hernández. En la obra describe el entorno del barrio de su infancia. “En aquellos lugares hay muchas quintas. En Suárez tuna de las calles cercanas] casi no había otra cosa. Ahora están fragmentadas. Los tiempos modernos, los mismos por los que anduve por otras partes, y mientras yo iba siendo, de otra manera, otra persona, rompieron aquellas quintas, mataron muchos árboles y construyeron muchas casas pequeñas, nuevas y ya sucias, mezquinas, negocios amontonados, que amontonaban pequeñas mercaderías en sus puertas. A una gran quinta señorial, un remate le ha dado un caprichoso mordisco, un pequeño tarascón cuadrado en uno de sus lados y le ha dejado dolorosamente incomprensible”. T. I, p.26 .*En esta obra puede decirse que está todo el autor; comenzó entonces a formarse un pequeño público adicto a Felisberto Hernández del que formó parte con un juicio muy acertado Jules Supervielle:”Usted tiene el sentido innato de lo que será clásico algún día”* Por los tiempos de Clemente Colling es una novela corta. Es importante esta obra porque en ella confluyen dos cuestiones. La primera: que es la primera edición de un libro del autor llevado a cabo por una editorial con cara y ojos (aunque sufragada por amigos). Segunda: los estudiosos de la obra de Felisberto señalan esta obra como la que decide al escritor a dedicarse exclusivamente a la literatura en detrimento del piano. tiempos de Clemente Colling es un libro de recuerdos personales. Pero una lectura más exigente nos dice que en este libro ya despunta su universo fantástico, su connivencia con los misterios de la vida. El viejo, ciego y desprolijo profesor de piano Clemente Colling reúne en su persona todo el atractivo de esos mundos inclasificables que tanto fascinaban y que tanto alimentaron la obra ineludible de Felisberto Hernández. 1943.- EL CABALLO PERDIDO También premiada por el Ministerio de Instrucción Pública provoca juicios críticos Nadie encendía las lámparas, Las hortensias, La casa inundada, sucedieron al El caballo Perdido. En el prefacio que apareció en la segunda edición de "El caballo perdido" se puede leer el "manifiesto" -que según indica Pablo Roca (loe. cit.) fue redactado por Reina Reyes-, y una lista de los firmantes: "Felisberto Hernández ha realizado a través de su literatura, una obra de auténtico valor para la cultura de nuestro país. Sus libros, que han suscitado juicios críticos por la "generosa originalidad" de su creación, han llegado a los medios más importantes del extranjero. Estos juicios, así como las traducciones que se han hecho de diversas obras de nuestro escritor y su publicación en las más calificadas revistas literarias, han significado un singular aporte para el conocimiento de nuestra cultura en centros de Europa y América, a los que pocas veces llega lo nuestro.

Recordamos que fue presentado en la Sorbona y en el Pen Club de París por Julio Supervielle. Todo esto nos mueve a pedir a las autoridades de nuestro gobierno, que se le ofrezca a Felisberto Hernández un sitio de labor digno y modesto para que sea continuo el proceso de su creación.”

Se puede decir que sus invenciones y su vuelo imaginativo mantienen una quieta serenidad.

En la “Explicación falsa de mis cuentos” relata su proceso personal de inspiración.


Obligado o traicionado por mí mismo a decir cómo hago mis cuentos, recurriré a explicaciones exteriores a ellos. No son completamente naturales, en el sentido de no intervenir la conciencia. Eso me sería antipático. No son dominados por una teoría de la conciencia. Eso me sería extremadamente antipático. Preferiría decir que esa intervención es misteriosa. Mis cuentos no tienen estructuras lógicas. A pesar de la vigilancia constante y rigurosa de la conciencia, ésta también me es desconocida. En un momento dado pienso que en un rincón de mí nacerá una planta. La empiezo a acechar creyendo que en ese rincón se ha producido algo raro, pero que podría tener porvenir artístico. Sería feliz si esta idea no fracasara del todo. Sin embargo, debo esperar un tiempo ignorado: no sé cómo hacer germinar la planta, ni cómo favorecer, ni cuidar su crecimiento; sólo presiento o deseo que tenga hojas de poesía; o algo que se transforme en poesía si la miran ciertos ojos. Debo cuidar que no ocupe mucho espacio, que no pretenda ser bella o intensa, sino que sea la planta que ella misma esté destinada a ser, y ayudarla a que lo sea. Al mismo tiempo ella crecerá de acuerdo a un contemplador al que no hará mucho caso si él quiere sugerirle demasiadas intenciones o grandezas. Si es una planta dueña de sí misma tendrá una poesía natural, desconocida por ella misma. Ella debe ser como una persona que vivirá no sabe cuánto, con necesidades propias, con un orgullo discreto, un poco torpe y que parezca improvisado. Ella misma no conocerá sus leyes, aunque profundamente las tenga y la conciencia no las alcance. No sabrá el grado y la manera en que la conciencia intervendrá, pero en última instancia impondrá su voluntad. Y enseñará a la conciencia a ser desinteresada.

Lo más seguro de todo es que yo no sé cómo hago mis cuentos, porque cada uno de ellos tiene su vida extraña y propia. Pero también sé que viven peleando con la conciencia para evitar los extranjeros que ella les recomienda.

En sus últimos años llevaba una vida desordenada decía:”Observo que cada vez escribo mejor, Lástima que cada vez me vaya peor” Muere en Montevideo en 1964. Entre 1969 y 1974 se publicaron sus Obras Completas en seis volúmenes.



Bibliografía


Diccionario de Autores Latinoamericanos – César Aira

El País.com – Montevideo.

*César Aira. Escritor argentino.

Capítulo Oriental. – Montevideo.

Felisberto Hernández El espectáculo imaginario. José Pedro Díaz – Arca -1991.

(c) Magda Lago Russo

Montevideo

Uruguay

lunes, 19 de diciembre de 2011

Cartas: Magda Lago Russo

Querida Araceli:

Gracias por tus deseos. Lo mismo para ti. Que el próximo año(Décimo de Archivos del Sur)sea la primera parte de metas y sueños cumplidos.Que siempre nos des tu integridad, compromiso y el apoyo. Gracias.
Un abrazo.

Magda Lago Russo
escritora
Montevideo
Uruguay

Orhan Pamuk Premio Nobel de Literatura en Montevideo

(Montevideo, 18/12/2011) Magda Lago Russo


“Más que felicidad, fue todo un enfrentamiento político", confesó el autor turco sobre el galardón que obtuvo hace cinco años.


Orhan Pamuk habló de las ''dificultades'' que le ha traído haber ganado el Nobel.

El Premio Nobel de Literatura que recibió en 2006 le dio muchos más lectores a su obra, pero la "responsabilidad" que conlleva ese galardón a veces acotan su creatividad, dijo el turco Orhan Pamuk en declaraciones publicadas hoy por la prensa de Montevideo, donde estuvo de visita esta semana.
El Nobel, "más que felicidad, fue todo un enfrentamiento político", afirmó el escritor entrevistado por el diario local "El País".
"Por supuesto que es una distinción muy importante: cuando la recibí había sido traducido a 46 idiomas, y ahora voy por 61. Tengo muchos lectores, (a los) que le debo al Nobel, pero la seriedad y la responsabilidad que conlleva a veces parecen amenazar con ahogar al niño que llevo dentro", añadió Pamuk.
"Y un novelista siempre debe estar jugando, como juega un niño con sus juguetes, sin preocuparse de las consecuencias de lo que está escribiendo", sostuvo.
Sobre su proceso creativo, contó que soñar con un libro que aún no se ha escrito es como "soñar con otro planeta. Hay un deseo muy fuerte por querer ir ahí. La felicidad está en ese otro planeta. Yo escribo porque no soy muy feliz en la vida diaria".
Pamuk estuvo esta semana en Montevideo en el marco de un gira por América Latina presentando su libro "El novelista ingenuo y el sentimental".

(c)Magda Lago Russo

Magda Lago Russo es escritora

FUENTE:

Prensa de Montevideo.