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lunes, 5 de diciembre de 2016

Rinkeby se prepara para recibir a Jean Pierre Sauvage por Javier Claure C.


Gunilla Lundgren y Lotta Silfverhielm organizadoras del “Proyecto Alfred Nobel”
Alumnos del Colegio Multicultural Rinkeby (Estocolmo, Suecia).
 (Estocolmo) Javier Claure C. 

Los alumnos del Colegio multicultural de Rinkeby se preparan para recibir a, Jean Pierre Sauvage, uno de los galardonados con el Premio Nobel de Química.
Rinkeby es una zona situada al sur de Estocolmo, y se caracteriza por su población que proviene de un centenar de países. Por lo tanto, Rinkeby es un enorme abanico multicolor compuesto por idiomas, tradiciones, razas, religiones, tiendas exóticas, perfumerías, peluquerías, restaurantes, cafeterías etc.
Según las organizadoras de este evento, Gunilla Lundgren y Lotta Silfverhielm, este año a, diferencia de los anteriores, se lanzó una convocatoria para participar en el “Proyecto Alfred Nobel”. Los interesados tuvieron que llenar un formulario y adjuntar una carta de motivación.

leer nota completa:

http://archivosdelsur-ensayos.blogspot.com.ar/2016/12/rinkeby-se-prepara-para-recibir-jean.html

viernes, 3 de junio de 2011

Crónica: Carnaval de invierno en Corque, Bolivia por Javier Claure C.



(Estocolmo) Javier Claure C.  *


Bolivia, ubicada en el corazón de América del Sur, es uno de los países en donde conviven diferentes etnias y razas. Entre sus valles, selvas y montañas existe una vasta cultura ancestral.
El departamento de Oruro, situado a 3700 metros sobre el nivel del mar, ofrece cada año un hermosos espectáculos folklóricos. El Carnaval de Oruro, ostenta el título de Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. Título otorgado por las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Las demás ciudades y pueblos, a lo largo y ancho del país, también tienen festividades y expresiones culturales. El municipio de Corque, enclavado a 70 kilómetros hacia el Oeste de la ciudad de Oruro, fue creado el 5 de septiembre de 1826 durante el Gobierno del Mariscal Antonio José de Sucre. En tiempos precoloniales Corque tuvo tres nombres: Ka´rankas, Tayka Mark´a y Qurqui Mark´a. 
Con la llegada de los españoles, en el siglo XVI, la religión católica se asentó en todo el continente latinoamericano. Los misioneros religiosos, con el cura Vicente Valverde a la cabeza, ingresaban a los desiertos, bosques y serranías para catequizar a los llamados "indios” equivocadamente. Con la cruz y la espada se construyeron iglesias en los pueblos y ciudades. De este modo, los Apóstoles San Pedro y San Juan se convirtieron en los patrones de Corque. Y, día a día, van protegiendo sus montañas, calles, viviendas y a los habitantes de este pueblo milenario.
Corque, siendo la capital de la provincia de Carangas, brinda una espléndida fiesta cultural denominada el “Carnaval de invierno”. Cada 24 de junio en medio del viento, de las madrugadas semi oscuras y del frío del altiplano boliviano; las autoridades originarias, políticas, municipales de Corque junto a los pasantes (familia anfitreona de la fiesta. Cada año se elige una nueva familia), dan inicio a una grandiosa manifestación cultural. Desde mediados del siglo pasado, cientos de bailarines, devotos y curiosos se dan cita, en este lugar, para rendir homenaje a San Pedro y San Juan.
Según el padre Francisco Macedo del Ayllu (poblado de la comunidad indígena) Collana, San Pedro hace su aparición de la siguiente manera:
Al celebrarse la fiesta de la comunidad Jesús de Huayllapacha, un día de junio, se apareció un humilde anciano y pidió un poco de comida, pero en la fiesta no le dieron mucha importancia. Después de un momento, a una de las señoras le impresionó muchísimo la presencia del desconocido anciano. Se acercó hacia él y le preguntó, qué hacía y de dónde venía. Al responder se puso a lagrimear y la senõra le contestó en aymará. Le dio de comer y de beber. Y con una parte de su manta, secó las lágrimas del anciano. Como agradecimiento a este caritativo gesto, el anciano le dijo a la señora: “me voy a la lomita de Kala a caballo, busca a tu marido, a tus hijos y retornen de imnediato a casa”. Apenas partió el anciano, la señora miró a su manta y se dio cuenta que desprendía un brillo color oro, resultado de las lágrimas del aquel hombre que había pedido alimento. Sorprendida quiso comunicar a los demás, pero ese brillo había desaparecido. Sin pensar dos veces, obedeció las ordenes del anciano y se fue de la fiesta con toda su familia. Posteriormente, la tierra empezó a temblar produciendo un terremoto nunca visto antes en el lugar. Desapareció el pueblo de Huayllapacha. La familia de la señora, viendo aquella desgracia, comprendió que el anciano era San Pedro, quien dio muestras de su llegada y nadie apreció su significación. Entonces castigó a la población con ese desastre telúrico.
Mientras que San Juan, cuenta la historia, en su camino por el altiplano se puso a descansar en Wila Wila, después en Quripata. Luego siguió su camino hasta llegar a Kañallpata y finalmente se quedó en Corque para siempre. Estos dos personajes religiosos unen a los feligreses bajo un manto de alegría y rituales. La Asociación de Conjuntos Folklóricos de Corque, presenta direfentes conjuntos de morenadas, en donde los bailarines hacen su entrada, por las calles de Corque, con gran devoción; para que se cumplan sus promesas concedidas por los Apóstoles de la comunidad. La danza de los morenos, es una sátira a los españoles de la Colonia que llegaron para explotar las minas con la Biblia en una mano, y con un látigo en la otra. Las máscaras de morenos son de yeso y representan a los esclavos que trabajaban en las minas y en la agricultura, bajo el dominio de un capataz español.
También se realizan rituales de Wilancha para que la fiesta transcurra sin disturbios y sea una expresión pagana-religiosa. La Wilancha es un ritual que se lleva a cabo en la madrugada, cuando el sol está saliendo. Se sacrifica una llama blanca y con la sangre se ch´alla (ceremonia, fiesta en la cual se riega aguardiente) a la Pachamama (Madre Tierra). Es decir, la tierra se nutre de ese líquido sagrado y los achachilas (abuelos ancestrales) reciben la sangre como ofrecimiento de las personas que realizan el ritual. Así los seres humanos logran un equilibrio con la naturaleza para que el tiempo, el mundo y las fuerzas del Universo sigan su curso sin perturbaciones.

 (c) Javier Claure C.

*escritor boliviano radicado en Suecia
Estocolmo

imagen: Morenada central 

(c) fotografía: Javier Claure C.  





viernes, 9 de octubre de 2009

El Premio Nobel de Literatura 2009 - Javier Claure desde Estocolmo


















(Estocolmo) Javier Claure


 Premio Nobel de Literatura 2009     

                                          

A finales de enero de cada año, se vence el plazo para las propuestas de candidatos al Premio Nobel de Literatura. Según la Academia Sueca, suelen llegar a Estocolmo alrededor de 350 propuestas por año. El comité de selección elabora un minucioso estudio de los posibles candidatos y en el mes de abril se reduce las propuestas a 20 aspirantes. En mayo quedan sólo 3 finalistas. Desde mayo hasta finales de agosto, los miembros de dicho comité estudian y leen la obra completa de los 3 candidatos restantes. Si es necesario leen la obra en otro idioma, pero esto no causa ningún problema, ya que los académicos son políglotas. En septiembre se inician los debates que se prolonga hasta una semana antes del anuncio. Los miembros del comité se reúnen varias veces para intercambiar ideas, sugerir algún nombre etc, etc. Finalmente escogen, por consenso, a una persona como ganador o ganadora del Premio.

Ayer 8 de octubre, me dirigí  hacia el centro de Estocolmo. Más exactamente hacia la ciudad vieja donde se encuentra la sede de la Academia, en un espléndido edificio construido en le siglo XVII durante el reinado de Gustavo III. Desde unos cien metros se sentía el “olor a Nobel”. Las movilidades de la televisión sueca estaban, con las antenas listas, para captar cualquier imagen relacionada con el Premio. Mucha gente rondaba a las afueras del edificio, y alguno que otro embajador curioso por enterarse de la tan esperada noticia.


Eran las 12:20 en punto cuando llegué al lugar indicado. Dejé mi chaqueta en la guardarropía, y apuré el paso hacia la sala donde se anuncia el nombre de la persona acreedora al Premio Nobel de Literatura. Un hermoso aposento con arañas que cuelgan del techo, candelabros, ventanales que dejan ver la luz del día, decorados en alto relieve color oro y con las paredes blancas como anunciando la pureza y lo lírico de la obra escogida.
Allí se encontraban periodistas de todas partes del mundo, fotógrafos, escritores y gente interesada en torno al Premio de Literatura. Viendo todo ese tumulto, caminé  despacio y me abrí campo entre la gente. Me ubiqué relativamente cerca de la puerta de donde suele salir el secretario permanente de la Academia Sueca. Permanecí en ese lugar unos 40 minutos y entre murmullos escuché que alguien comentaba el nombre de un posible candidato. Me acordaba en silencio las declaraciones que había hecho, a la prensa, el reciente secretario Peter Englund. Había confesado que sentía angustia al solo pensar en el momento de anunciar el Premio y agregó: “He tenido pesadillas en las que me imaginaba que no podía abrir la puerta, o que daba vueltas la manilla de la puerta en dirección contraria”.
Peter Englund es un hombre de baja estatura y quizá por eso, este año, han construido una pequeña tarima desde donde se diera a conocer, al mundo, la identidad del ganador o ganadora; y la motivación del Premio. A estas fechas todo tiene que marchar a la perfección. Se tiene que abrir la puerta exactamente a la una en punto de la tarde. Existe un reloj de péndulo tras la famosa puerta, y dicen que hay un empleado especial controlando el tic tac de este reloj. Si por si acaso se adelantará o atrasará, entonces él corrige manualmente. Y así entre risas y comentarios se pasaba el tiempo. Toda la muchedumbre esperaba el chirrido de la puerta y enseguida ver salir a Peter Englund. De repente alguien gritó faltan 3 minutos..., 2 minutos... y al minuto siguiente salió Peter Englund con un papel en la mano. El público lo acribilló, desde diferentes ángulos,  con destellos que salían rápidamente de las cámaras fotográficas. El flamante secretario se detuvo tranquilo en la tarima y dijo: “El Premio Nobel de Literatura 2009 es para Herta Muller”. Y prosiguió con la motivación del Premio: “Por la concentración de la poesía, y la objetividad de la prosa que dibujan los paisajes del desamparo”.
     
(c) Javier Claure C.

crédito de la fotografía: Javier Claure C.

martes, 25 de agosto de 2009

James Nachtwey:fotógrafo de guerra - Javier Claure


Desde Estocolmo, Javier Claure *nos envía este ensayo sobre el fotógrafo
norteamericano James Nachtwey:

James Nachtwey, fotógrafo de Guerra



James Nachtwey estudió, en los años 60, historia del arte y ciencias políticas en la Universidad de Dartmouth en Hanover (New Hampshire, USA). Desde joven se impresionó por el efecto que tienen las fotografías en la conciencia de los seres humanos. En su caso, las fotografías de la Guerra de Vietnam, que rodaban en los medios de comunicación, y diferentes retratos de los movimientos sociales de Estados Unidos; fueron el disparador para que incursione en el campo de la fotografía.


Nachtwey es un fotógrafo autodidacta que en 1976 empezó a trabajar en diferentes periódicos y revistas como Time Magazine, Black Star, National Geographic etc. Pero a partir de 1980, y gracias a su sensibilidad, inicia una nueva faceta en su carrera fotográfica, dedicándose a la fotografía documental. Sin lugar a dudas es uno de los fotógrafos más importantes de nuestro tiempo y con muchos premios en su haber.

Ha viajado por todas partes del mundo, con su cámara bajo el brazo, para presenciar una serie de conflictos sociales y entregarnos testimonios que ha captado con sus propios ojos. Sus fotografías, ajustadas a una realidad y a un contexto muy especial, han tocado hasta lo más profundo de ese universo interior que él intuía en sus años mozos. Es decir, la conciencia de los seres humanos.

A finales del año pasado estuvo en Estocolmo para inaugurar la exposición

de sus fotografías denominada "Offering" (Contribución). El dueño del Hotel Lydmar le facilitó un lugar en la sala de espera del hotel: "Me impresiona mucho lo que veo y trato de canalizar mis sentimientos por medio de la fotografía. Soy una persona sensible, amplia y consciente de las cosas que pasan en el mundo. Soy testigo de muchos acontecimientos y mis fotografías son un testimonio de ello. Tienen un valor social, ya que la gente comenta sobre estos hechos. Son parte de un proceso de cambio.", comentó en el momento de la inauguración.
Nachtwey es el fotógrafo al servicio de los desposeídos y en su obra refleja las injusticias sociales de un mundo cada vez más cruel. Ha documentado crudas realidades de un hospital de Sudáfrica, de las cárceles de Siberia, de las guerras en Irak, en Bosnia y en Afghanistan. Sus fotografías son un testimonio de enfermos con sida, de ciudades en ruinas después de haber sido bombardeadas, de seres humanos mutilados, de bocas hambrientas, de manos desesperadas, de niños enfermos, de gritos de guerra, de los desastres del medio ambiente, de cementerios olvidados, de la injusta pobreza en ciertas partes del mundo y de la degradación del hombre.
Es también autor de una serie de fotografías sobre el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001. Ese mismo año fundó la Agencia Fotográfica Vii, especializándose en fotos de guerra. Entonces no es casual que el director de cine, Christian Freis, haya hecho un film documental acerca del trabajo de Nachtwey, titulándolo "War photographer" (fotógrafo de guerra) y, además, nominado al Premio Oscar 2002.
No exageran al decir que se arriesga mucho para conseguir sus famosas fotografías. Y algunos van más lejos comentando que quizá, en su fuero interno, "lleva unas ansias de morir". En el año 2003 fue herido gravemente en Irak, pero este hecho no le asustó para seguir documentando los atropellos a los Derechos Humanos.

A veces no es adecuado fotografiar a personas que están sufriendo o están al borde de la muerte. Quizá por eso, algunos críticos han dicho que Nachtwey pone mucha belleza a situaciones extremadamente tristes, complicadas y difíciles, pero al mismo tiempo es una inspiración para este tipo de retratos.
James Nachtwey cuando se refiere a la belleza dice: "la belleza no está necesariamente excluida del dolor. La persona que sufre tiene dignidad. Sí hay belleza en mis fotografías, es porque esa belleza estaba ahí, y yo la he recreado por medio de mis fotografías. Pero no es que yo haya puesto un grado de belleza intencionalmente".

Sea lo que sea, las fotografías de Nachtwey tienen un gran impacto porque están cargadas de historia de nuestra época moderna; y de ese dolor que persiste en el tiempo. Y todos debemos recordar lo que este famoso fotógrafo de guerra recalca: "los acontecimientos que he documentado no se deben olvidar ni se deben repetir".

(c) Javier Claure C.

*Javier Claure C. es un escritor boliviano residente en Suecia

este ensayo ha sido también publicado en la revista Archivos del Sur:

www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=secciones.VisualizaArticuloSeccionIU.visualiza&proyecto_id=2&articuloSeccion_id=9427

viernes, 5 de junio de 2009

Entrevista a Mamani Mamani por Javier Claure




(Estocolmo)

Mamani Mamani y Toda la Energía de los Andes en Estocolmo

Por Javier Claure C.




El pintor boliviano Roberto Mamani Mamani * (Cochabamba, Bolivia, 1962), expone sus cuadros en la Galería Bellange de Estocolmo. La exposición se inauguró el día 3 de junio del presente y estará abierta al público hasta el 14 del mismo mes. Como es de esperar, ofrecerá al público expresiones del universo andino.

Mamani Mamani, de origen quechua y sangre aymara, estudió agronomía y derecho, pero el amor por el arte lo llevó por otros senderos. Siguió, con buen ojo, el consejo de su abuela que decía: "los colores fuertes son para ahuyentar los malos espíritus y no quedarse en al oscuridad". Gracias a su arte y los colores casi electrizantes que utiliza, en sus cuadros, no permaneció en la oscuridad. Hoy en día, es uno de los pintores más internacionales de su país y los caminos por donde pisa están bien iluminados. Su obra se ha exibido en más de 20 países.

Ha ganado dos premios importantes: uno de la UNESCO y otro el denominado Pedro Domingo Murillo. Está consciente que esos premios abrieron las puertas para que sea reconocido fuera y dentro de su país.

En la cosmovisión andina, el concepto de runa (hombre) tiene un sentido completo. Un individuo separado de su comunidad, de su pareja o de su identidad es un ser carente de existencia. Y Mamani Mamani, le da un toque de profunda certeza a este concepto, porque está bien arraigado con la comunidad aymara y quechua. Escribe su apellido aymara con mucho orgullo y lo ha situado en un alto pedestal. Tiene una identidad clara y firme que muy bien la presenta en su obra de arte. Por eso entra en geografías que se pliegan a la belleza originaria de los pueblos andinos. Con gran talento artístico crea un mundo lleno de simbología, cosmovisión, códigos, figuras geométricas y colores pertenecientes a la cultura de su país que lo vio nacer.

Para conocer algo más de Mamani Mamani y adentrarnos a su pensamiento andino, me ha facilitado una entrevista en la galería estocolmence donde expone sus cuadros.

Javier Claure: ¿Cuéntame cómo y cuando empezó tu formación artística?

Mamani Mamani: Bueno, primero toda la energía de los Andes para ti y toda la gente que va leer esta entrevista. Pinto desde muy niño. Los primeros cuadros que hice fue en Cochabamba a mis 8 o 9 años. Pintaba, en periódicos y cartones, con el carbón que mi madre utilizaba para cocinar. Cuando regresé a Tiwanaku, de donde son mis padres, mi abuela jugó un papel importante en mi formación artística. Ella me introdujo a las costumbres andinas, agradecimientos a la Pachamama (Madre Tierra) y rituales. Luego gané algunos premios y, como consecuencia, el gobierno de Estados Unidos me invitó a exponer mis cuadros en 8 ciudades de ese país. Fue una buena oportunidad para mostrar al pueblo norteamericano la cultura Tiwanakota.

J.C: ¿Qué significan los colores para ti?

M.M: Los colores son vida. En la cultura andina se representan todos los colores del arcoiris. Dos arcoiris juntos, por ejemplo, dan lugar al nacimiento de la Whipala (bandera de los pueblos originarios). Entonces el color es fundamental. No olvidemos que los hombres de las culturas precolombinas y tiwanakotas, se han expresado mediante los colores en sus tejidos, cerámica y awuayos (mantas). Y mi arte es eso mismo. Siempre digo que mi arte es una challa (fiesta, celebración) a la Pachamama, porque le gusta los colores.

J.C: Algunos pintores utilizan colores oscuros para expresar su universo interior, digamos con un cierto grado de tristeza. En cambio en tus cuadros utilizas colores fuertes, chillones y llamativos. Da la impresión de que te encuentras en un eterno estado de alegría. ¿Qué me dices al respecto?

M.M: Si es verdad, alguien dijo: "Mamani Mamani puso color en los Andes". Creo que es importante mostrar el orgullo, el autoestima y, sobre todo, la dignidad. Entonces ¿cómo no sacar todo ese orgullo de nuestra cultura andina? Extraer el color fuxcia de las polleras (falda de diferentes capas), el color turquesa de las mantillas y el rojo de los ponchos por ejemplo. Utilizar estos colores significa adentrarse tierra adentro y volverse a ver. Durante 30 años he ido rescatando, precisamente esos valores. Incluso nuestra música no tiene que ser solamente tristeza, sino también una mezcla de bombos, platillos e instrumentos que emanen alegría. Y esto está ocurriendo en Bolivia. Es volverse a ver la cara.

J.C: ¿Existe alguna influencia, en tu obra, a consecuencia de los profundos cambios sociales que se están dando en Bolivia?

M.M: Claro que si. Creo que, de alguna manera, ya habíamos trazado el camino para lo que se está viviendo en Bolivia. No solamente yo, sino muchos otros artistas hemos contribuido con un granito de arena. El arte es un arma que puede generar cierta consciencia en un pueblo. Puede generar a reconocer símbolos, colores, figuras, formas etc. Desde hace mucho tiempo que pinto en mis cuadros las montañas, el sol, la luna, la cruz andina, guerreros, amautas (sabios del mundo andino) etc. Entonces la gente se ha ido alimentando de todo ese simbolismo que ha rescatado el artista.

J.C: Sé que has expuesto tus cuadros de carácter erótico en el Museo Nacional de Arte en La Paz, con el título de: "Entre sapos, whakabolas y algunas k'alanchas (desnudas)" ¿Cómo ha sido la reacción del pueblo boliviano?

M.M: Bueno, debo aclararte que he expuesto mis cuadros en diferentes museos del mundo, pero fue la primera vez que se me permitió exponer mis cuadros en el Museo Nacional de Arte de la ciudad de La Paz. Ciertos círculos sociales se habían apoderado de la cultura, y con la aceptación de mis cuadros en ese museo paceño rompí con esa tendencia elitista. Y, claro, esto es un hecho histórico.

Los sapos en el mundo andino, llaman a la lluvia, pero también en el dicho popular; se les llama sapos a las personas astutas que quieren sacar provecho de alguna situación. Whaka es un lugar sagrado y whakabolas es aquella persona tonta o perdida en el espacio. Se dice, de manera irónica, "deja de whakabolear". Por ahí han comentado que vivimos en una sociedad rodeados de sapos y whakabolas con una yapa de k'alanchas.

Podríamos decir que mis cuadros eróticos han sido un tema visto desde un punto de social y, porque no decirlo, político. Han asistido más de 25000 personas al museo, cosa admirable desde luego. Lo más importante ha sido que mucha gente indígena del Alto y de las zonas periféricas de La Paz, por primera vez en la historia, han pisado el Museo Nacional de Arte para ver a un artista aymara, a un artista de la misma clase social que ellos y que refleja, en sus cuadros, muchas de sus costumbres y tradiciones.

J.C: ¿Es un tabú hablar de sexo en la cultura aymara?

M.M: Más que tabú, simplemente no se muestra el erotismo. Pertenece a un mundo oculto y es algo especial para la idiosincracia del hombre andino. He mostrado erotismo en algunos de mis cuadros y las k'alanchas han causado una cierta polémica, porque he dibujado a mujeres desnudas con las cabezas pequeñas y los cuerpos voluminosos como representación de las montañas y la fertilidad. No se trataba de menospreciar a la mujer como un ser que no piensa. Yo las veo a mis k'alanchas como montañas; o como Pachamamas.

J.C: Eres de origen quechua y tienes sangre aymara. Tu apellido Mamani es también aymara. Has dicho: "En Bolivia existía ciertos prejuicios sobre tu obra y tu formación autodidacta". Pero, a estas alturas del partido, has ganado premios importantes, has expuesto tu obra en muchos países del mundo y eres uno de los pintores más importantes de Bolivia. ¿Ha cambiado esa actitud prejuiciosa frente a tu persona y tu obra?

M.M: Yo creo que sí. Antes de que muestre mis cuadros en el Museo Nacional de Arte de La Paz, expuse muchos cuadros en museos de Japón, Estados Unidos, Europa y ahora estoy dando a conocer mi arte en los países nórdicos. Eso a influido para poder exponer mis cuadros en ese museo paceño. Es decir, primero se apreció mi arte en el extranjero y luego en Bolivia. Me preguntaron en Bolivia cual es el premio más importante que he ganado. Y suelo contestarles: “El premio más importante para mí, es que un niño, en el Alto, dijo: Yo quiero ser como Mamani Mamani”.

J.C: ¿Quieres decir que tu obra es bien aceptada en Bolivia como en otros países del mundo?

M.M: Si, si claro... pero también están los detractores que no aceptan a un artista indígena y, además, autodidacta. Pero todo cae por su propio peso. Una obra de arte es sensibilizadora ante una sociedad. Una persona sensible al arte, es sensible con su familia y su comunidad.

J.C: En las culturas andinas ancestrales, se hacían diferentes tipos de rituales. Actualmente se siguen llevando a cabo ciertos rituales en Bolivia, como un gesto de respeto a la naturaleza y, sobre todo, para alcanzar un equilibrio con la Pachamama. ¿Cómo alcanzas ese equilibrio en tu persona, tu obra, la naturaleza y la vida cotidiana?

M.M: Es una pregunta muy interesante. El ser andino está constantemente en equilibrio con la naturaleza. Rechazar ese equilibrio; es caer en el abismo. En mi caso, después de haber estado fuera de Bolivia, regreso a la llajta (terruño), a los Andes para insuflar nuevas energías y poderme integrar nuevamente a la comunidad andina. Cuando uno viaja y expone sus cuadros, el ego interno puede tomar dimensiones exageradas, pero en el mundo andino el ego se apaga. Uno vuelve a su llajta y no eres sino uno más de ellos. Así nos enseñaron los más viejos y los hermanos mayores.

Siempre hago una autocrítica a mis trabajos, proyectos etc. Entonces con todos estos puntos aquí señalados, creo que alcanzo un equilibrio con todo lo que hago y lo que me rodea.

J.C: Finalmente ¿Qué proyectos tienes para el futuro?

M.M: Hacer la Casa Museo Mamani Mamani, que será camino a Tiwanaku. No será un museo muerto, sino más bien lleno de vida, donde los niños y toda persona interesada en el arte pueda progresar en su formación artística. De ahí pueden salir grandes artistas, quien sabe...

Otro de mis proyectos es construir unas Pachamamas de 10 o 15 pisos que se puedan ver desde lejos. Estas mujeres se edificarán unas frente a otras dando la impresión de estar conversando y bajo de sus polleras estarán los templos andinos. A esos recintos sagrados irá la gente de toda clase social, los amautas, los jilak’atas (autoridad del campo) a hablar de cosmovisión, de armonía, de la naturaleza y de la Pachamama.

(c) Javier Claure C.

Javier Claure C. es un escritor boliviano residente en Suecia.

* Exposiciones más recientes
Museo del Indio, Nueva York-EE.UU.
Universidad de Pittsburg, Pittsburg-EE.UU.
Santa Fe-Nuevo Mexico, EE.UU.
The Embassy Gallery of International Art, Miami-EE.UU.
O.E.A. Washington D.C. EE.UU.
Sala Felipe Gutiérrez de la escuela de la Extensión de la UNAM en Canada
Centro Pierre Perladu Montreal
2000 Museo de Etnografía y Folklore, "VII Encuentro del Parlamento Cultural del MERCOSUR", La Paz
2000 Alternativa Centro de Arte, "Serie Illimani Mamani", La Paz
2000 Latinamerican Hall, Pavilion of Bolivia, EXPO 2000 HANNOVER, Germany
2000 Plaza Latinoamericana, EXPO 2000 HANNOVER, Germany
2000 Embajada de Bolivia, Berlin, Germany
2000 Gallerie Kit, Ministerio del Medio Ambiente de Alemania Hamburgo, Germany
2000 Galeria Los Tajibos Hotel, Santa Cruz Bolivia
2001 Museo de Arte Contemporaneo PLAZA, Seria "Amautas y Guerreros y toda la Energia de Los Andes" (Pintura, escultura, fotografia, La Paz Bolivia
2001 Instituto Cervantes en Londres 11-25 de octubre en 102 eaton Square, London. Muestra "Andine Wide Vision", junto con otros artistas latinos.

Premios y distinciones
1er. premio en fotografia, Dìa Mundial de la Población Naciones Unidas
1er. premio en dibujo, Salon Pedro Domingo Murillo
Elegido entre los 10 ganadores del concurso "Los Arcangeles" por la galeria Arte Unico.
Finalista en la Bienal de Arte Sacro, Buenos Aires - Argentina
Invitado Especial en la Octava Conferencia de las Primeras Damas de las Américas, (1998)
Santiago de Chile - Chile.
Invitado especial del Festival Précence Autochtone, 1999 Montreal Canada
Distinsion: Honor Civico Pocer Pedro Domingo Murillo por el govierno de La Paz 1999 La Paz Bolivia
Invitado especial al Parlamento Cultural del MERCOSUR, 2000 La Paz Bolivia
Sus trabajos se encuentran en colecciones privadas alrededor de todo el mundo (Bolivia, Ecuador, Argentina, México, Brazil, Unites States, Canada, Germany, Spain, China, Japan, Sweden etc.)

martes, 27 de enero de 2009

El Premio Nobel Jean-Marie Le Clézio en Rinkeby






Le Clézio en Rinkeby

(Estocolmo) Javier Claure C. *


El Premio Nobel de Literatura 2008, Jean-Marie Gustave Le Clézio, visitó la Biblioteca de Rinkeby, el 12 de diciembre del año pasado.

Fue el 20avo año que se realizó ese tipo de evento, en el cual participan niños y adolescentes de los colegios de Rinkeby, para agasajar al Premio Nobel de cada año.

Rinkeby, situada a 11 kilómetros del centro de Estocolmo, es una zona donde existe una gran diversidad cultural. En esta parte de la ciudad, vive gente de todas partes del mundo y se dice que allí se habla más de cien idiomas. Es precisamente esta diversidad de gente en su población, lo que ha puesto a Rinkeby en los titulares de la prensa sueca y de otros países. No sin motivo llaman a este sector "pueblo del mundo”. Visitar Rinkeby, es como pasear por cualquier calle del planeta Tierra. Aquí se encuentran diferentes productos, frutas exóticas, perfumes, cosméticos, ropas, telas, muebles, joyas traídas de otras latitudes y un sin fin de cosas más. Todo esto da un aspecto cosmopolita. Y lo más importante, aquí coexisten las diferencias culturales formando una antorcha de mil banderas.

La Casa del Pueblo de Rinkeby (Folkets Hus) es un Centro Cultural, en donde los jóvenes muestran su arte desde su perspectiva. El pasado 14 de septiembre, el Teatro Sandino presentó una obra teatral llamada "El jardín de Honkong" (Honkonggarden) de Lucía Cajchanova. Se teatralizó la situación de muchos adolescentes extranjeros. Seis jóvenes de diferentes países manifestaron, en el escenario, sus sueños; pero eran sueños que tenían diferentes direcciones. Sin embargo, esos anhelos reflejaban la ansiedad de esos jóvenes, de poder salir de la marginalización. De poder ocupar un cargo importante en la sociedad sueca. El director del Teatro Sandino, Igor Cantillana, al referirse a dicha obra, se expresó de la siguiente manera: "Me interesa las situaciones dramáticas que tienen que ver con la situación de los extranjeros en Suecia. Y el sector de Rinkeby es un buen terreno para cuestionar este tipo de cosas".

Tomando en cuenta toda esa gama cultural que existe en Rinkeby, no es casual que el Premio Nobel de Literatura haya visitado este sector.

Las organizadoras del evento, Gunilla Lundgren (escritora) y Lotta Silfverhielm (diseñadora gráfica) cuentan cómo nació la idea de llevar a cabo este proyecto cultural de gran importancia para Suecia en general y Rinkeby en particular:

  • Todo empezó en 1988, cuando una trabajadora de la cultura, Elly Berg, tuvo la iniciativa de hacer un folleto para el Premio Nobel de Literatura de aquel año, Naguib Mahfouz. Los niños de habla árabe, junto a sus maestros de lengua materna, escribieron un folleto en ese idioma, que posteriormente se le entregó al escritor egipcio. Desde entonces se ha hecho una tradición hacer este tipo de encuentros, señalan con mucho entusiasmo.

En otras palabras, los estudiantes de los colegios de Rinkeby editan, desde hace 20 años, un pequeño folleto en torno al Premio Nobel de Literatura. Y además en la lengua de la persona ganadora.

El año pasado, muchos jóvenes de dos colegios trabajaron durante tres meses en este "proyecto cultural". Leyeron sobre la vida y obra de Le Clézio. Hicieron visitas al Museo de Nobel (Nobelmuseet), a la Academia de la Lengua Sueca, a la Casa de Conciertos (Konserthuset), donde se entrega el famoso Premio Nobel y al Ayuntamiento (Stadshuset), donde se realiza el lujoso banquete y la fiesta de gala del Premio Nobel. De esta manera, fueron pisando las huellas y locales que, año tras año, recorren aquellas personas que han entregado su vida a la investigación. Y por eso reciben, de las manos de Su Majestad Carlos XVI Gustavo, Rey de Suecia, el Premio más anhelado y respetado del mundo.

Llegado el momento de recibirlo a Le Clézio, la Biblioteca de Rinkeby estaba repleta de personas curiosas por escuchar las palabras del literato franco-mauriciano. Apenas entró a la sala, todo el mundo se levantó de sus asientos y empezaron a aplaudir. Los anfitriones le desearon la bienvenida en sueco, inglés, español, árabe, turco, ruso, polaco, somalí, yugoslavo, hindú, italiano, alemán, romaní y naturalmente en su idioma, el francés. Luego entró, el tradicional desfile de Santa Lucía. Niños vestidos de blando, con velas encendidas en las manos, entonaban cánticos navideños en un ambiente totalmente internacional. Los estudiantes fueron los presentadores del programa.

- Alfred Nobel nació en Estocolmo en 1833. Viajaba mucho y nunca se casó. Escribía 50 cartas al día, dijo Ummuhan Rencber.

- Y aquí te he dibujado, cuando eras joven continuó, Hafize Özbek, señalando en una pizarra y refiriéndose al famoso invitado.

El folleto entregado a Le Clézio contiene dibujos hechos por alumnos, fotografías de las visitas que hicieron a diferentes lugares, un relato, a grandes rasgos, de la vida de Alfred Nobel y las causas para los Premios Nobeles 2008 de medicina, física, química y el de la Paz. Por su puesto, contiene también pasajes de la vida del célebre escritor, desde cuando se encontró, por primera vez, con su padre a los 8 años de edad. Se menciona partes de su libro "El africano", cuando Le Clézio vivía, siendo niño, junto a su familia en Nigeria, donde su padre trabajaba como médico.

Skiljer Alfouadi, en el momento de obsequiarle un casco para ciclistas, acotó:

"Este casco es para que cubras tu cabeza de Premio Nobel, cuando estés paseando en bicicleta por las calles y los bosques".

Muchas personas que recibieron el Premio Nobel son políglotas, como es el caso de Le Clézio. Cada idioma es "una mina de oro" dijo el propio Le Clézio, en el momento de agradecer a los auspiciadores del acontecimiento cultural y a los estudiantes de Rinkeby.

Por eso mismo, el lugar de Rinkeby, con sus cien idiomas que se escuchan en su centro comercial, se ha convertido en un abanico de expresiones culturales.

El rector de una de las escuelas de la zona (Bredbyskolan), Magnus Haglund, aprovechó la oportunidad para dar su criterio en cuanto al alumnado se refiere. "Nuestros alumnos necesitan, por su puesto, buenos ejemplos. Pueden llegar muy lejos, pero no todos los estudiantes tienen padres o parientes que les guíen hasta llegar a la universidad”, señaló.

Al mismo tiempo, Gunilla Lundgren, indicó que a comienzos de cada otoño, los estudiantes empiezan a trabajar con el “proyecto Nobel”. Y les decimos, con mucha seriedad: “Alguno de ustedes, en el futuro, puede recibir el Premio Nobel”.

Al finalizar el emotivo acto, Le Clézio confesó sentir lágrimas en los ojos, y dijo:

- Rinkeby es un lugar importante. Aquí se juntan muchas culturas. Rinkeby es un buen ejemplo para el mundo entero. Jamás olvidaré esta visita. Muchas gracias.


(c) Javier Claure C.

crédito de las fotografías: Javier Claure C.


* Javier Claure C. es un escritor boliviano residente en Suecia