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martes, 7 de abril de 2020

Genio y rebelde por Reinaldo E. Marchant

Carlos Caszely y Reinaldo E. Marchant 
















(Santiago de Chile) Reinaldo E. Marchant 

Poco antes de entrar en cuarentena publiqué “La chica que amaba a Honorino Landa”, un conjunto de cuentos futboleros. Uno de los relatos está dedicado a un maravilloso atleta y sin duda el más grande futbolista de Colo-Colo en su historia, Carlos Caszely.
El Chino es un caso único y especial de un deportista.

No sólo llenó de genialidades, fintas y gambetas un campo de juego, sino se convirtió en el primer compatriota en hacerle, en su propia cara, una protesta pública al temible dictador Augusto Pinochet. Este gol, convertido en la raya de la infamia, es uno de los más heroicos sucesos ocurridos en plena tiranía. 
leer nota:

martes, 12 de septiembre de 2017

¡Viva carnera! : relatos de boxeo - Reinaldo Edmundo Marchant


Reinaldo Edmundo Marchant 


(Buenos Aires)

El escritor chileno Reinaldo Edmundo Marchant ha publicado recientemente el libro ¡Viva carnera!: relatos de boxeo. En el blog de narrativa se puede leer Los 17 segundos que estremecieron al mundo  y en el blog de lecturas una nota de Daniel Navarro García comentando el libro:

https://archivosdelsur-lecturas.blogspot.com.ar/2017/09/viva-carnera-relatos-de-boxeo-reinaldo.html

https://archivosdelsurnarrativa.blogspot.com.ar/2017/09/los-17-segundos-que-estremecieron-al.html

sábado, 28 de enero de 2017

Sobre Allende, la leche y yo por Reinaldo Edmundo Marchant

Reinaldo E. Marchant (centro) con  Manuel Silva
Acevedo (Premio Nacional de Literatura 2016) (derecha)
y el diputado Daniel Melo (izquierda) en la presentación
del libro 


tapa del libro Allende, la leche y yo
publicado por editorial Mago 






















(Santiago de Chile) Reinaldo Edmundo Marchant

Este libro  lo escribí  por esas fotografías… Por esos jóvenes y entrañables amigos valientes que aparecen en esas  imágenes. Y por muchos otros, que no alcanzaron a aparecer no sólo en estas fotos sino que en ninguna otra imagen.
Necesitaba construir un andamio de palabras por ellos y por los NN que ni siquiera a veces se conservan  en la retina de la memoria.
Siempre he pensado en lo armónico que resulta quedar mano a mano con la historia. En este caso, no con la personal, sino especialmente con la de esos muchachos, que demostraron insubordinación y coraje.
Esas imágenes datan  del año 1974.  Estábamos  en Argentina y no  era por asunto de vacaciones o por estadía de placer.
Era el menor del grupo. Tenía 16 años.
leer nota completa:



http://archivosdelsur-lecturas.blogspot.com.ar/2017/01/sobre-allende-la-leche-y-yo-por.html

martes, 11 de marzo de 2014

Lecturas: La loica y otros cuentos - Reinaldo Edmundo Marchant


La loica y otros cuetos
Reinaldo Edmundo Marchant
Editorial Amanuense

(Santiago de Chile) Miguel de Loyola

Reinaldo Marchant es un narrador inagotable, vuelve una y otra vez a sorprender con sus múltiples publicaciones, sin acusar cansancio, ni desaliento en medio de un mundo cada día más alejado de libros y lecturas. Ciertamente, su optimismo contagia, incluso  hasta a los más pesimistas, en estas horas de manifiesta decadencia cultural, cuando las masas se vuelcan de lleno a la farándula, al sexismo,  los mall y ... los teléfonos celulares, buscando la entretención que ayer prodigaban los libros, las viejas historias articuladas  mediante el artificio del arte que llamamos literatura.
Leer nota completa:

http://archivosdelsur-lecturas.blogspot.com.ar/2014/03/la-loica-y-otros-cuentos-reinaldo-e.html

domingo, 8 de diciembre de 2013

Lecturas: Alucinante enciclopedia del fútbol por Reinaldo E. Marchant


Cracks
Danilo Díaz, María Paz Garafulic y Jennifer King
Confín Ediciones


(Santiago de Chile) Reinaldo E. Marchant

“Cracks” (Confìn Ediciones, 300 páginas, 2013) es el nombre de este inédito libro, una enciclopedia para sesudos, un manual descomunal para estudiosos futboleros, un alucinante recorrido de los orígenes del balompié, con sabrosas paradas que describen  micro historias de relevantes hechos que marcaron el acontecer mundial, con citas de escritores, filósofos, políticos –aquellos que pensaban y señalaban frases para la posteridad-, religiosas como Sor Teresa de Calcuta, Albert Camus, y otros, muchísimos más.
Leer nota completa en el blog de lecturas:


http://archivosdelsur-lecturas.blogspot.com.ar/2013/12/alucinante-enciclopedia-del-futbol.html

jueves, 6 de junio de 2013

El Fútbol también se lee



(Buenos Aires)

El escritor chileno Reinaldo E. Marchant*, también ex-jugador de fútbol y autor de numerosos libros, entre ellos con temática de ese deporte, colaborador de la revista Archivos del Sur, es autor del cuento Los tres palos, muy votado en la encuesta organizada por el sitio El Fútbol también se lee (Chile):

http://elfutboltambienselee.cultura.gob.cl/

El Ministerio de Cultura de Chile regaló 300.000 ejemplares de cuentos de fútbol en estadios y lugares públicos y sometió a votación virtual los seis relatos editados.

¡Felicitaciones Reinaldo! por este nuevo éxito.

*Reinaldo E. Marchant fue Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile y agregado cultural de las Embajadas de Chile en Colombia y en Uruguay. Participó en el Homenaje a Roberto Arlt, organizado por la Revista Archivos del Sur, en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires junto con el escritor Jorge del Río.




lunes, 25 de marzo de 2013

La mano en el metro por Reinaldo E. Marchant



Caterina Moretti y Reinaldo E. Marchant en el presentación del libro 



                                   

(Buenos Aires)

El escritor chileno Reinaldo E. Marchant presentó hace pocos días -en el Día Mundial del Síndrome de Down - en Santiago de Chile, su novela Me gusta más cuando la sueño, donde el protagonista es un joven con síndrome de Down. A continuación se publica el discurso del autor leído en el acto de presentación y  un mensaje que escribió  Caterina Moretti, una joven con síndrome de Down, quien estuvo presente en dicho acto.

La mano en el metro por Reinaldo E. Marchant 

Aquellas cosas bellas que sólo de vez en cuando nos ocurren jamás tienen la explicación lógica que tanto gusta rastrear a los teóricos. Aquella hoja que cae, una paloma abstraída contemplando las aguas, o la simple bizna de una mañana luminosa, surgen súbitamente en el norte de nuestra vida y pocas veces se sabe las razones por las cuales han aparecido. Ayer mismo, hacia el atardecer, divisé a un zorzal subiendo y bajando a la manera de un aeroplano, como despidiendo con picardía a unos cielos naranjos.  Me quedé serenamente con la imagen, sin rastrear el origen extraordinario de esa  metáfora.
 Digo esto porque, a propósito de mi novela "Me gusta más cuando la sueño", me han preguntado en estos últimos días cómo fue eso de escribir un libro cuyo protagonista y narrador es un joven down. Una respuesta rápida y honesta sería decir: lo ignoro. Sí puedo contar un hecho feliz que me ocurrió ya hace tiempo, y que quizá responda esa inquietud.
 Sucedió en un repleto vagón del metro, cuando de pronto sentí una mano muy cálida en mi hombro. Al voltear la vista, encontré casi topando con mis ojos un rostro dulce, lleno de sonrisas, que saludaba con una amistad larga y amable. El dueño de ese tesoro humano era un joven down, que iba acompañado por su madre. Su presencia me generó el olvido del hacinamiento e incomodidades de los fatídicos trayectos matutinos. Antes de descender, a modo de gratitud, le pregunté por su nombre y contestó claramente: Peter. Extendió su mano despidiéndome y luego señaló estas palabras:

   -Hasta la vista, amigo...

No me dijo adiós, sino "hasta la vista".

Ese pequeño como fugaz encuentro con Peter resultó una experiencia insuperable, que mantuve en mis sentidos durante varios días.
 Tiempo después, corrigiendo los primeros borradores de esta novela, me percaté con emoción de una situación que aún en mis mejores momentos de lucidez no hubiera imaginado: el personaje que relataba la historia de este libro era justamente  Peter. Lo hacía con su voz, características, compartiendo soberanamente el silencio de su geografía íntima, con un timbre de hechura que yo desconocía.
 Todavía más, a fuerza de no ocultar nada, me percaté que el nombre del personaje central era él mismo, Peter.
 De ahí en adelante hicimos una entrañable amistad.
 Ya no estaba solo en un rincón creando un libro. Me acompañaba en ese áspero camino Peter. Lo hicimos durante tres años. Recorriendo el Parque Forestal, contemplando las orillas del río, divagando en las aves de mil colores que batían las alas en los azulinos cielos. Me levantaba y acostaba con él. A menudo era mi maestro, enseñándome aspectos y temas del mundo que nunca me había planteado.
 Hasta que súbitamente esa historia en común terminó. Y volví a sentir su mano en la espalda, a modo de consuelo. Vino el duelo literario. El tener que adaptarse a no conversar con aquel amigo perfecto.  Se retiró calladamente. Así como suelen hacerlo los seres de islas encantadas.
 Este es el libro de Peter. Todo le pertenece. Él me lo regaló. Se preocupó del título. Me invitó a conocer sus mundos, territorios que lanzó hacia fuera, con formas de dibujo, y de huesos, caían de a uno, en perfecta hilera, yo simplemente los iba pegando en unas hojas blancas. Apenas en un asunto personal puso énfasis, y lo dice al comienzo de la historia: "quedaré agradecido si descubren al hombre que se oculta en la montonera de colores". No exigió más que aquello.
 Jamás antes redacté a dúo con alguien. Con alguien de carne y huesos que ensoñaba en mi propio imaginario. Ahora que han pasado algunos años, puedo creer con exactitud  que aquella cálida mano que me animó en el vagón del metro, fue la misma que  vitalmente  recorrió incansable una veintena de cuadernos, que se llenaban de imágenes, flores, aves, sentimientos, que hacían pasar ríos, y descender a una luna menguante. Ahí vine a entender aquellas palabras que señaló esa primera vez: "hasta la vista, amigo...".

Hoy sí a él puedo responder: ¡Gracias, Peter! Tuya es la obra, sólo fui  tu colaborador en esta maravillosa función!

(palabras del autor durante la presentación de la novela "Me gusta más cuando la sueño").

texto, fotografía y mensaje de Caterina Moretti enviados por Reinaldo E. Marchant para su publicación de Archivos del Sur 

jueves, 21 de marzo de 2013

Novela: Me gusta más cuando la sueño - Reinaldo E. Marchant

Reinaldo E. Marchant




(Buenos Aires) 

La novela del reconocido escritor chileno Reinaldo E. Marchant "Me gusta más cuando la sueño", Editorial Amanuense,  fue presentada hoy en Santiago de Chile. Se ha publicado un fragmento de la novela en el blog de narrativa y el comentario del libro en el blog de lecturas por el escritor y profesor chileno Amante Eledin Parraguez:



lunes, 18 de marzo de 2013

Presentación del libro Me gusta más cuando la sueño


(Santiago de Chile)

Ediciones Amanuense  y el Centro de Estimulación temprana invitan a la presentación del libro Me gusta más cuando la sueño del escritor Reinaldo Edmundo Marchant el 21 de marzo a las 19,15 en el Salón Auditorio ubicado en Vitacura 2653 - 3º piso (Metro Tobalaba frente Edificio Costanera Center) y será presentado por el autor, Denisse Astudillo Moreno - Directora del Centro de Estimulación Temprana - y la artista Patricia Gómez.
La novela está narrada por un joven con síndrome de Down que describe desde su perspectiva mundos interiores y la personal forma de ver la vida. Precisamente se dará a conocer el 21 de marzo, fecha de celebración mundial del Día del Síndrome de Down.

confirmar asistencia al 23347112- 2231

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Las grandes alamedas por Reinaldo E. Marchant


(Buenos Aires)

El 18 de diciembre pasado se presentó en Chile el libro de Toño Freire
"El enigma de la cinta con la última arenga de Allende" publicado por Ediciones Radio Universidad de Chile. El escritor Reinaldo E. Marchant nos ha enviado el discurso de presentación con el título "Las grandes alamedas", que ha sido publicado en el blog de lecturas de la revista.
http://archivosdelsur-lecturas.blogspot.com.ar/2012/12/el-enigma-de-la-cinta-con-la-ultima.html

jueves, 29 de noviembre de 2012

Filman en México un cuento del escritor chileno Reinaldo E. Marchant



Reinaldo E. Marchant
 (Buenos Aires)


Según nos comenta el escritor chileno Reinaldo E. Marchant quien se encuentra en estos días en México, en el periódico La Segunda se ha publicado la noticia del rodaje de un film basado en el cuento El travesaño, de Marchant. Este cuento fue publicado en el libro El ángel de las piernas torcidas con prólogo de Jorge Valdano, además de ser publicado en una antología literaria en 2011 con motivo de la Copa de América.
El film se titula "11 vs. 11" y lo está rodando en México el cineasta Roberto Valdez, de dilatada trayectoria en  su país y Allí Fernández, hijo de un famoso periodista deportivo.
Reinaldo E. Marchant además de ser un prolífico escritor fue agregado cultural de Chile en las embajadas de Colombia y de Uruguay. Y también fue jugador de fútbol en su juventud, en el hoy inexistente Club de Aviación.

martes, 31 de enero de 2012

Cuentos y Poemas de Pichidegua- Antología - Chile






Eliminar formato de la selección



































(Buenos Aires)

Se ha editado en Chile el libro Cuentos y Poemas de Pichideagua, con Prólogo y selección del escritor Reinaldo E. Marchant y de la escritora Verónica Klare.
Esta es una antología de literatura rural, donde se incluyen cuentos y poemas de niños de una zona rural de la Sexta región.
Elegí tres de esos relatos para publicar en el blog de narrativa.
El profesor Miguel Ángel Bravo ha escrito un ensayo sobre el libro que se publica en el blog de lecturas.


Blog de lecturas:




http://www.archivosdelsur-lecturas.blogspot.com/


El deseo eterno - Isidora Magdalena Azúa Lizana

http://www.archivosdelsurnarrativa.blogspot.com/2012/01/isidora-magdalena-azua-lizana.html


¿Por qué la vida es así de injusta? - Constanza Belén Oyarzún Morales

http://www.archivosdelsurnarrativa.blogspot.com/2012/01/constanza-belen-oyarzun-morales.html

El potrillo salvaje - Jorge Pérez Ruz

http://www.archivosdelsurnarrativa.blogspot.com/2012/01/jorge-perez-ruz.html

sábado, 25 de junio de 2011

La pasión del fútbol y la literatura - Marcelo Cabello Marambio









Reinaldo Edmundo Marchant y Jorge Valdano

La pasión del fútbol y la literatura

(Santiago de Chile) Marcelo Cabello Marambio




Ambas actividades están unidas por la emoción y energía llevada al límite de lo físico, y tienen como denominador común la belleza desplegada en su ejecución. Y la belleza se atrae, es una ley natural.

“El fútbol esta lleno de metáforas: le perdonó la vida, dejó pagando, le devolvieron un ladrillo… para qué seguir. Quiérase o no, el fútbol es la madre de todas las metáforas. Y sin metáfora, lo saben bien los que escriben, no hay literatura ni poesía ni nada”, asegura el periodista Juan Oyaneder, compilador del libro “Redonda pasión. Lírica y épica del fútbol chileno”. Aunque reconoce que “el fútbol es colectivo, no se puede jugar solo, y la literatura siempre es una patriada personal, íntima y reflexiva. Quizás el arquero, en la soledad de los tres palos, se acerque más a la labor de un poeta y quizá por eso también los arqueros siempre son diferentes al resto, locos, excéntricos, desfachatados”.

Mirada complementaria sostiene el escritor y ex futbolista Reinado Marchant: “(…)  Cuando Maradona le hace un gol a los ingleses, parte de la mitad de cancha, no escuchaba nada, alejado de la realidad, estaba absolutamente ausente, estaba en un estado de trance que es el mismo que puede estar un escritor o poeta cuando está redactando un poema, cuando mete el balón recién viene a despertar, el mismo despertar que tiene un creador cuando termina su obra”.

Como sea, del grito del gol o del silencio de la derrota, apareció a días del inicio de la Copa América el libro “Redonda pasión…”, con poemas y relatos de autores como Hernán Rivera Letelier, Mauricio Redolés, Erick Pohlhammer, Jorge Montealegre, Clemente Riedemann, Claudio Bertoni, Juan Cameron, Ramón Díaz Eterovic, Tito Fernández (El Temucano), Marco Sotomayor, Eduardo Peralta, Reinaldo Marchant, Sergio Parra, Marcelo Paredes, Gonzalo Rojas, Gonzalo Millán, Jorge Teillier, Enrique Lihn y Nicanor Parra.

Compilación de Juan Oyaneder -hijo de ex dirigente de club Cobreloa-, quien explica su origen: “Mi pasión por el fútbol y la poesía no era un fenómeno tan aislado sino que un entusiasmo compartido por muchos. En mi período universitario -donde conocí a muchos poetas- comencé  con la recopilación de los textos los que se fueron engrosando en el proceso. Decidí hacerla sólo con poetas nacionales, eso sí, hay autores argentinos y uno español, pero todos aluden directamente al fútbol chileno”.

Sobre su criterio de elección, añade: “Encontramos verdaderos panegíricos u homenajes, poemas en que el deporte sirve como contexto sociocultural y  poemas donde el fútbol es un viaje de retorno a la infancia”. Y tiene un sueño: “Muy pocas personas leen, menos escriben y eso se ha traducido en una oralidad pobrísima y en una ortografía que da pena. Escuchar hablar a un choro de pobla es desesperanzador,  si yo logro con este libro que un niño que nunca leyó poesía se interesa en ella, doy pagado este esfuerzo”.

En el prólogo del libro –que se puede comprar a través del correo libroredondapasion@gmail.com- el poeta Erick Pohlhammer afirma: “Cada poema, en estas páginas, es un gol. Y goles son amores y no buenas razones, como dijera otrora ese señero señor del micrófono Hernán Solís, un verdadero bardo del relato futbolero, que en danza eterna viva”.



RECUADRO 1
Variada selección deportiva

“(…) Los amigos jugarán fútbol en el potrero de las afueras/los evangélicos saldrán a cantar a las esquinas/la anciana loca paseará con quitasol/y yo diré para mí mismo: el mundo no puede terminar/porque las palomas y los gorriones siguen peleando por la avena del patio” (Fin del mundo, de Jorge Teillier)

“Sin otro ritual que el de escupirme las manos/ni más acolchados que mis propias costras/heme aquí tratando de volar/hasta ese ángulo/ donde al decir de relatores/y comentaristas en delirio/ sólo en forma de ánima se puede llegar” (El llanto del guardavalla, de Hernán Rivera Letelier)

“El arquero debe celebrar los triunfos con el loco que lleva adentro/debe atajar pelotas imaginarias/tiene que estar acostumbrado a la soledad/un vivo dijo: ¡yo soy el número uno y se condenó para siempre!” (Decálogo del arquero, de Reinaldo Marchant)

“Veo unas vacas/en una cancha de fútbol/ dos pasan rozando el palo/ la tercera es gol” (Desde la ventanilla de un bus, de Claudio Bertoni)

“(…) Mi hermana recortaba las fotos de Pelé/de los diarios que venían de un país lejano llamado Santiago/un tío comentó que en Chile había nacido la televisión./En ese tiempo lloraba todas las noches/por no saber dividir ni multiplicar” (El Mundial del 62, de Hernán Rivera Letelier)

“(…) Ahora los dos estamos viejos/ yo recuerdo casi todos tus goles/tú no sabes que escribo poemas” (Chamaco Valdés, de Clemente Riedemann)

RECUADRO 2
Un escritor chileno en Copa América

El Licenciado en Letras de la UC Reinaldo Edmundo Marchant (Santiago, 1958) fue seleccionado para ser parte de la antología de relatos de fútbol, que editará el Ministerio de Educación de Argentina, a través de su programa Plan Nacional de Lectura, con motivo de la Copa América 2011. Marchant  es autor de “La alegría del pueblo”, “Fintas y gambetas” y “El ángel de las piernas torcidas”, este último libro inspirado en el astro brasileño Garrincha.

“Un tío me llevó a ver al Botafogo en el Estadio Nacional, en la década del 60. Como un poético flechazo divisé al número siete por la banda, con una pierna seis centímetros más corta, que hacía notoria su cojera, pero que cada vez que tomaba el balón el público se levantaba: algo fantástico iba a ocurrir y así no más era, las fintas y gambetas que salían de su cuerpo venían de una ocurrencia suprema, de un talento fuera de lo común”, recuerda.

Marchant fue agregado de Cultura y Prensa en Uruguay, donde conoció a Mario Benedetti que le mostró su afición por la redonda no sólo para crear fascinantes historias, sino también para jugar, y también en Colombia, entre los años 1994 y 2000. Compartió amistad con Osvaldo Soriano, de quien admira su cuento “El penal más largo del mundo”; y se comunica cotidianamente con Jorge Valdano, ex gerente técnico del Real Madrid, que se luce con su relato “Creo, vieja, que tu hijo la cagó”.

Además fue ex jugador del club Deportivo Aviación. “Formé parte de la reserva de Aviación desde el año 71 hasta fines del 73. Un equipo extraordinario con Fournier, Pluto Contreras, Leyton, el Cóndor Rojas. Jugué hasta los 17 años, hasta el día de hoy me considero un futbolista que escribe literatura”.

Sobre la pugna creatividad versus laboratorio de ambas disciplinas, Marchant es partidario de la libertad. “La creación literaria es un acto de suprema libertad, en la cancha de juego es lo mismo, lo que vas a hacer en la cancha no lo sabes hasta que el árbitro da comienzo al partido…cuando estás escribiendo una obra literaria tampoco lo sabes hasta el minuto en que pones la palabra fin”. En ese sentido, recuerda a Garrincha: “Él no jugaba para las estadísticas, ni para él, lo hacía para los hinchas. Lo hacía de espalda a las vulgares formalidades estratégicas, como lo haría un niño o un pájaro que simplemente se divierte, sin tener otra intención”, añade el autor.

Creatividad que llevó a Marchant a ser elegido como representante literario del país para Copa América con los textos “El travesaño” –donde un arquero prefería subirse al pórtico para seguir el match- y “El partido del siglo” –cuyo protagonista es el padre Quintana a quien la vida le presentó dos oficios, el fútbol y la religión, en ese orden-. Otros autores incluidos son Eduardo Galeano (Uruguay), Juan Villoro (México), Walter Saavedra y Juan Sasturain (Argentina), por nombrar algunos. Su lanzamiento será en julio, cuyas ediciones se repartirán en cada partido del torneo continental, y por supuesto en el estadio Malvinas donde Chile se medirá con las selecciones de Uruguay, México y Perú.

(c) Marcelo Cabello Marambio

jueves, 9 de junio de 2011

Por qué mueren los poetas - En memoria de Mauricio Barrientos

(Buenos Aires)

El escritor Reinaldo E. Marchant envió desde Santiago de Chile este poema en memoria de su amigo Mauricio Barrientos, escritor que murió en el día de ayer:

POR QUÉ MUEREN LOS POETAS...




Por Reinaldo Edmundo Marchant







Los poetas mueren porque la luz dorada no asoma siempre.



Los poetas comienzan a morir mucho antes de morir. Salen a buscar los cantos de los zorzales y los zorzales han desaparecido buscando a los poetas. Entonces echan a caminar con las manos en la memoria y siempre brota la geografía de un mundo infeliz.



Los poetas mueren porque nadie quiso oír sus lamentos.



Los poetas mueren porque llevan en las pupilas a un niño que se resiste a dejar la infancia. Mientras los hombres crecen, los poetas permanecen vigilantes de bosques inocentes, donde se recrean con las aves y levantan del piso retratos de hojas parlanchinas.



Los poetas mueren porque el aire apretó sus palabras.



Los poetas comienzan a morir al sentir las pisadas humanas flotando en el vientre materno. Afloran con marcas en la piel, con el otoño hundido en la mirada y la sangre escurriendo por riberas de ríos imaginarios.



Sólo los pájaros saben por qué mueren los poetas.



Los pájaros dicen que los poetas nunca mueren. Que, a la manera de una flor, de la brizna, de un rocío, parten a divertirse en las galaxias colmadas de murmullos líricos: van al encuentro de los versos que en la tierra cruzaron ausentes por los rostros de los sabios .



Día 8 de junio del 2011, exactamente a las 12, 30, en su natal Osorno, ubicado en las ramas de un álamo, un zorzal soltó el plácido canto de sus cuerdas musicales: Mauricio Barrientos Ortega, el poeta niño, el poeta que vivió como quiso morir, fue juntando sus ojos por un instante. Dicen que el poeta murió.



Ahora nadie encenderá la luz de los astros.



Las cigarras se lastimarán la boca en los árboles caídos.



Los poetas no mueren. Parten. Entran definitivamente a la vida.



Los poetas no mueren, porque no saben morir. Las plantaciones de olvido del universo no han podido marchitar la glorificación de versos: nunca renace más la vida que cuando un poeta se distancia con sus juegos a otra latitud.



Hay un solo problema.



Los poetas cuando mueren dejan huérfanos a otros niños que se alimentan de nostalgias y sueños. De lo demás, el mundo no tiene nada que decir. No se ocupará jamás. Por eso los poetas parten. No es el fin. Viajan a platicar con riachuelos azules.



Los poetas no abrochan en la tierra. Esperan en la estrellas, impregnados de jolgorio y perpetuidad! Están donde se agita el agua, donde se abre una rosa, cuando asoma la luna o despierta la aurora. Te miran mientras piensas en él.



Dicen que el poeta murió.



Resulta que ha viajado hasta acá. A juntar frases. A sonreír. Pinta las murallas con paisajes de luz dorada, esas que le negaron, y que mientras vuela a través del cosmos, ella y él, tú y él, aseguran que los poetas no saben morir.



Los poetas son pan vivo!



La palabra, que es un poeta con manos de gorrión, no conocen el olvido.



Díganle a los niños que sólo duerme serenamente junto al lecho de sus poemas!





EN MEMORIA DE MI AMIGO POETA MAURICIO BARRIENTOS (1960-2011), fallecido el 8 de junio del 2011.


(c) Reinaldo E. Marchant

viernes, 26 de junio de 2009

Cartas: Reinaldo E. Marchant

Hola Araceli:

Qué interesante y hermosa actividad!
Qué alucinante autor Edgar Allan Poe!
Muy buena invitación y fascinante tu tema.
Que te vaya muy lindo.
Recibe mis cálidos saludos.
Reinaldo E. Marchant
Santiago de Chile

19-6-2009

martes, 23 de junio de 2009

Libros: El ángel de las piernas torcidas


(Buenos Aires)

Se publicó en Santiago de Chile - en ediciones Mar del Plata - el nuevo libro del escritor Reinaldo Edmundo Marchant: "El ángel de las piernas torcidas". Escribió el prólogo Jorge Valdano, que reproducimos a continuación:



La cancha y la literatura

Por Jorge Valdano*

Lo he dicho: leer un libro no sirve para jugar mejor ni jugar un partido sirve para hacer mejor literatura. Dos juegos (fútbol y literatura) que tienen diferentes modos de expresión, y que resultan compatibles a fuerza de ser distintos.

Los intelectuales se desmarcaron del fútbol por considerarlo una expresión popular menor, por deducir que era como el “opio del pueblo”, por desconfianza a la masa y, finalmente, por snobismo. El fútbol, como los toros por citar otra disciplina condenada durante años al ostracismo intelectual, no se ha prodigado en potenciar la figura del jugador-culto, y sin embargo sí la del jugador periodista. El fútbol está encarnado en la vida de la gente. Un fenómeno que mueve tantas pasiones da grandes posibilidades de explicar al hombre, incluso desde episodios en apariencias menores.

Es vital percibir un vehículo entre el mundo del fútbol y el mundo de la cultura, un puente entre la cancha y la literatura; analizar el mundo del fútbol de una manera claramente distinta y darle una dimensión sociológica. El fútbol durante mucho tiempo no tuvo voz y parece ridículo que el primer productor de conversación del mundo no tenga voz, no tenga intelectuales que hayan sido para el fútbol lo que Ernest Hemingway fue para los toros.

Después de leer este maravilloso libro de Reinaldo Edmundo Marchant, hay que comerse un sándwich y tomar una Cola Cola como cuando, de chicos, terminábamos de jugar un picado.

Aquí está contenida la nostalgia de un fútbol que se está perdiendo porque el control le gana a la libertad, porque la técnica se ha convertido en una herramienta táctica, porque el tamaño de los jugadores importa más que su talento. Visto así, el fútbol de hoy es todo lo contrario que Garrincha, personaje central de esta obra, porque a su espíritu se le ve gambeteando en cada una de las páginas.

Conviene recordar que cada aparición de Mané parecía un chiste contra la solemnidad.



Garrincha jugaba como hablaba Cantinflas. Un hombre libre, un estilo poético, una máquina de amagar desde sus piernas torcidas que no se sabía para donde iban a arrancar, hasta sus ocurrencias geniales y divertidas que dejaban siempre una victima en el camino. También era un campeón mundial de los cinco metros lisos, porque después de humillar a los rivales, sus arrancadas eran incontenibles.

Garrincha es el símbolo que merece este libro lleno de imágenes bellísimas y de historias increíbles que, como los viejos partidos de pueblo, huelen a choripán.

El fútbol es evolutivo y esto que nos toca vivir es una consecuencia de aquello, pero en un mundo que consagra el olvido, de vez en cuando hace bien recordar de donde venimos. Y Reinaldo Edmundo Marchant se ha convertido en un poético especialista de la nostalgia.


*Jorge Valdano (1955, Argentina), ex jugador, Campeón del Mundo Juvenil (1979) y de México 1986. Como entrenador del Real Madrid ganó 4 Ligas y 2 Copas UEFA. Está considerado como uno de los mayores pensadores y filósofos de fútbol. Ha sido comentarista y articulista de diversos medios europeos, y autor de los libros “Sueños de fútbol”, “Cuentos de fútbol”, “Cuentos de fútbol II”, “Los cuadernos de Valdano” y “El miedo escénico y otras hierbas”.

miércoles, 1 de abril de 2009

Cartas - Reinaldo E. Marchant

Querida Araceli:
en el mundo nos acabamos de enterar de la muerte de un gran hombre de nuestro tiempo, el Presidente de Argentina Raúl Alfonsín. Chile. Muchos paìses que vivían en dictadura, le deben afecto y gratitud, pues a través de su persona en los años ochenta brindò asilo, ayuda y solidaridad a quienes eran perseguidos e impedidos de regresar a sus paìses. En lo personal, siendo muy joven en 1984, pude conocer directamente su compromiso polìtico y social y capacidad de líder. Era y seguirè siendo un admirador de su persona, recordarè siempre un discurso que hizo donde dijo algo así, "ya no vendrán más iluminados a guiar el destino de la Argentina", haciendo referencia a los militares que habían gobernado.

Se ha marchado un hombre fascinante, un singular orador, un extraordinario hombre que creo quedará con justicia en la historia de nuestro continente!


Reinaldo E. Marchant
Santiago de Chile

1º de abril de 2009